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EDITORIAL

Se dispara la obesidad en Chile

Por La Prensa Austral martes 16 de julio del 2019
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Una preocupante realidad dejó en manifiesto un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Fao, y que arrojó que hasta 2018, 3.9 millones de adultos en Chile padece obesidad.

Además, el país se posicionó como el tercero de América Latina en registrar más casos de menores de cinco años con sobrepeso, con un 9,3%. Uruguay fue el peor evaluado, con un 12,4% y Bolivia con 10,1%.

En lo que respecta a la seguridad alimentaria, es decir al acceso regular a alimentos nutritivos y suficientes, dos millones y medio de la población nacional está en una escala moderada, sin embargo el 3,4% (600 mil personas) se ubican dentro del espectro grave.

En esta materia de salud, las encuestas han puesto a Magallanes a la cabeza de los males derivados del sobrepeso y la obesidad.

En el último tiempo se han iniciado diversos programas educativos tendientes a mejorar los hábitos de vida y alimentación. Estos se expresan principalmente en el ámbito escolar y buscan prevenir el consumo de la llamada comida chatarra que está cada vez más al alcance de los niños. Los resultados tendrán que reflejarse en algunos años más cuando estos estudiantes ingresen a la vida adulta.

En la actualidad, los estudios dan cuenta de los graves problemas de salud que enfrenta la generación adulta actual y que, según las autoridades, muestra ya un deterioro difícil de revertir.

Ello refleja que en materia de prevención, para las necesidades de hoy, no se está haciendo todo lo necesario. Las iniciativas que se impulsan carecen de continuidad en el tiempo. Por ejemplo, la actividad física suele interrumpirse o terminarse en el momento en que los jóvenes concluyen sus estudios. De allí en adelante se ingresa a una etapa en que se produce un distanciamiento de los hábitos de vida saludables.

Tampoco está suficientemente desarrollada la promoción de la familia como la instancia básica para una alimentación sana.

La Ley de Etiquetado de Alimentos no ha sido la solución para enfrentar este problema de salud, pues hay sectores que la califican como un rotundo fracaso.

En el ámbito laboral, son pocas las empresas que han incorporado las pausas saludables entre sus trabajadores, lo que significa darse un periodo de tiempo entre la jornada laboral para realizar ejercicios. Esto trae importantes beneficios a la salud como disminuir el riesgo de enfermedades crónicas, hipertensión arterial y obesidad.

No hay que desconocer que el cambio de hábitos alimentarios en la población es paulatino y las medidas preventivas son de evolución lenta. Aún así, la clave está en la toma de consciencia de la ciudadanía.