Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz
EDITORIAL

Seguridad e iluminación de espacios públicos

La seguridad pública es uno de los mayores problemas que puede enfrentar una ciudad, en la medida en que ésta va creciendo y diversos factores contribuyen a que haya menos vida y lazos vecinales que puedan alentar un mutuo cuidado y la advertencia solidaria frente a peligros.
[…]

Por La Prensa Austral lunes 17 de agosto del 2015

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La seguridad pública es uno de los mayores problemas que puede enfrentar una ciudad, en la medida en que ésta va creciendo y diversos factores contribuyen a que haya menos vida y lazos vecinales que puedan alentar un mutuo cuidado y la advertencia solidaria frente a peligros.
En las últimas semanas, se han reportado varios casos de ingreso a domicilios y robos y quema de autos que se dejan estacionados en la vía pública, entre otros hechos que van atemorizando a los pobladores de diversos sectores.
La falta o escasa iluminación de los espacios públicos, como calles, avenidas y plazas, permite que muchos antisociales puedan operar de mejor manera.
Igualmente, el no contar con una adecuada luminaria alienta otro tipo de actividades que termina por perturbar la sana convivencia, como es la reunión de jóvenes para beber y/o drogarse en algunas plazas, canchas o espacios baldíos que aún no han sido intervenidos.
Son numerosos los esfuerzos que se están haciendo, a nivel del municipio local y del gobierno regional, para crear y mejorar los espacios públicos, especialmente a nivel de plazas y entornos inmediatos a poblaciones, buscando que esta ciudad sea más bella y más segura. Pero, lamentablemente, éstos chocan con proyectos mal concebidos desde su inicio o con la conducta antisocial que, a poco de finalizadas las obras, comienza a destruir lo remozado.
Uno de estos casos es el del Parque Ramón Rada, que aún no ha sido recepcionado por la municipalidad de Punta Arenas y ya presenta deficiencias, especialmente respecto de los paneles solares destinados a proporcionar iluminación, amén de que hay algunos ya destrozados.
La junta vecinal Cecil Rasmussen ha alzado la voz para alertar a las jefaturas municipales sobre este problema, las cuales han expresado su voluntad para tratar de buscar una solución. Cabe sólo esperar que tales gestiones lleguen a buen puerto pues los pobladores de dicho sector se merecen un parque bien terminado, iluminado y seguro.