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EDITORIAL

Una migración controlada para Magallanes

Por La Prensa Austral jueves 19 de abril del 2018

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En Chile, el número de inmigrantes y refugiados ha crecido en un 123% respecto del censo de 2002. Nuestro país, además, es la nación latinoamericana donde más se incrementó la llegada de extranjeros (84%).

En tal tiempo, sobre 441 mil ciudadanos de otras nacionalidades han logrado la calidad de residentes, pero existe otro grupo que está llegando y que no ha regularizado su situación, lo cual es percibido como una amenaza porque muchos no tienen trabajo ni una vivienda digna donde alojarse y aparecen vinculados a actividades informales de comercio callejero y delictivas.

Magallanes es una región conformada por un peculiar proceso migratorio, pero también en el último tiempo se aprecia que esta nueva ola de personas que están llegando en busca de trabajo y mejor calidad de vida no siempre logran insertarse en el mercado laboral y comienzan a demandar asistencia social, en ámbitos como la salud y la vivienda, principalmente.

Esto está alentando prejuicios y estigmas que hacen que no todos acepten la llegada de extranjeros, si bien éstos representan actualmente sólo el 2,3% de la población total del país.

Resulta interesante un estudio realizado por una tesista de la Universidad de Magallanes, el cual muestra que los magallánicos asocian la inmigración actual a problemas como la delincuencia y el narcotráfico, además de surgir claros vicios de racismo y rechazo a que los extranjeros que llegan tengan los mismos derechos a acceder a beneficios sociales, sobre todo el subsidio a la vivienda.

Es, por ello, que se reconoce el empeño puesto por este gobierno para agilizar la gestación de una nueva ley migratoria, que consagre derechos y deberes y que regule la llegada de personas, de tal forma que todo extranjero que venga a Chile y a Magallanes, en particular, no sea visto como una amenaza, sino como un aporte al desarrollo regional, de tal forma que los magallánicos no teman a la multiculturalidad.