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EDITORIAL

Una Navidad feliz para los niños y las niñas de Magallanes

Parece una perogrullada, pero no lo es. Desear que anoche y este día se constituyan realmente en una Navidad feliz para los niños y las niñas de Magallanes no es una frase trivial y vana.
[…]

Por La Prensa Austral viernes 25 de diciembre del 2015

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Parece una perogrullada, pero no lo es. Desear que anoche y este día se constituyan realmente en una Navidad feliz para los niños y las niñas de Magallanes no es una frase trivial y vana.
Siempre se ha dicho que ésta es y debe ser una fiesta para los menores, por cuanto se recuerda el nacimiento de Cristo y, en virtud de aquello, es que se ha hecho costumbre entregar regalos, emulando los presentes que -según la tradición católica- llevaron reyes del Oriente al Niño Jesús en el pesebre.
Sin embargo, no se puede desconocer e ignorar que no todos los niños y las niñas de nuestra región recibieron regalos, ya que sus familias carecen de recursos; otros tantos están separados de sus núcleos familiares por diversas circunstancias, preferentemente porque sus madres y padres no ofrecen garantía de otorgarles un cuidado y trato adecuados.
Teniendo en cuanta situaciones como las descritas, la Iglesia Católica de Magallanes decidió otorgar el Premio por la Paz 2016 a Nelly Orieta Vidal, una mujer que ha hecho de la generosidad algo más que un momento ocasional, sino que un verdadero estilo de vida. Ella ha desplegado tareas como “guardadora” cuidando a más de 30 menores, a través del programa Familia de Acogida del Servicio Nacional de Menores. Ella, como bien resaltó el padre Bernardo Bastres, no ha sido indiferente a lo que pasa y al sufrimiento de las personas más desvalidas.
Valor también tiene la campaña “Entrega Sonrisas” que nuevamente este año instó a las personas a concurrir a Correos de Chile para apadrinar a un menor que con esperanza escribió al Viejito Pascuero para pedir un regalo o algún alimento para poder tener una cena navideña. Todos quienes colaboraron escogiendo una carta vencieron el letargo emocional que tanto mal nos hace como sociedad.
Persiste otra preocupación: en fiestas como ésta aumentan la ingesta de alcohol y, de igual forma, los episodios de violencia intrafamiliar que tienen a mujeres y a los niños, en general, como sus principales víctimas. Respecto de esto, Magallanes aún tiene una gran deuda con sus hijos e hijas, a fin de evitarles el ser objeto de abuso sexual y de maltrato.
En tal sentido, parecen pertinentes el mensaje del Papa Francisco, quien anunció como lema del año que viene: “Vence la indiferencia y conquista la paz”.