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EDITORIAL

Universidades y cambio cultural

Por La Prensa Austral martes 12 de marzo del 2019

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El año pasado, una buena parte de las universidades del país vivió las manifestaciones, algunas de las cuales derivaron en prolongadas “tomas”, con las cuales las estudiantes buscaron protestar por la vulneración de sus derechos y alzar la voz frente a una serie de situaciones indecorosas y abusivas que sufrían al interior de dichas casas de estudios superiores.

La Universidad de Magallanes (Umag) no estuvo ajena a tal proceso social, luego de que un grupo de universitarias también ocupara sus dependencias para exigir cambios profundos.

Se podría decir que aquellas manifestaciones fueron una suerte de antesala de las multitudinarias marchas que protagonizaron las mujeres a lo largo del país exigiendo el fin a la violencia y la precarización laboral, entre otras muchas demandas.

Frente a este movimiento feminista -entendiendo que este calificativo es amplio en su aplicación y engloba una serie de corrientes distintas-, las entidades que integran el Consorcio de las Universidades del Estado de Chile (Cuech) se sumaron a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer emitiendo una declaración pública.

En ella, admitieron que los cambios culturales que enfrentan las sociedades reportan una serie de desafíos a las instituciones, entre ellas a las propias casas de estudios superiores. Plantearon que éstas han comenzado a reconocer que la igualdad de género es una cuestión de justicia y que también incide en el mejoramiento de los indicadores de gestión, investigación y logros académicos.

Importante es resaltar que la movilización feminista del año pasado forzó a muchas universidades a profundizar los procesos de desarrollo de políticas de igualdad y contra el acoso sexual y, en no pocas, las forzó a iniciarlos.

Las universidades tienen el deber de formar profesionales de manera equitativa y el desafío de incorporar las pensadoras y teóricas feministas en sus currículum.

Las universidades deben ser el espacio predilecto para albergar y alentar los cambios socioculturales.