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Balonmano, otro deporte que pasó del vértigo de la competencia al reducido entrenamiento en casa

Por La Prensa Austral lunes 31 de agosto del 2020

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Emergencia sanitaria ha perjudicado a muchos seleccionados regionales

Con la guía del entrenador Javier Cárdenas, uno de los seleccionadores nacionales, los deportistas tienen que seguir una rutina de ejercicios, fundamentalmente para no perder la condición física que provoca el prolongado encierro

Como ha ocurrido con todos los deportes, el balonmano o handball ha debido adaptarse a un escenario inimaginable, donde la competencia quedó en el recuerdo y con deportistas que ya no sienten la adrenalina de los partidos y que han debido reservar energías y ganas para cuando la emergencia sanitaria pase. No ha sido fácil para ellos, que tienen que mantener principalmente la condición física, ya que ni hablar de mejorar técnicas o de practicar tácticas en conjunto con el resto de sus compañeros.

El balonmano es un deporte con mucha preponderancia en la región, con referentes a nivel nacional y un semillero de jugadores que ya integran seleccionados nacionales. Incluso uno de los técnicos del representativo chileno es Javier Cárdenas, con una amplia trayectoria en establecimientos educacionales.

“Desde marzo, en el programa Promesas Chile, nos anticipamos y apenas surgió esta emergencia, compramos materiales que después repartimos a los chicos. Desde el 19 de marzo entrenamos todos los días, a través de la plataforma Zoom. Les entregamos el plan, lo adecuamos, cambiamos el macrociclo anual y la actividad para no perder tanto, así que trabajamos todos los días con el programa Promesas Chile juvenil e infantil, de 18 a 19 horas, de lunes a viernes. El grupo infantil tiene 18 chicos y el juvenil, 16, tanto hombres como mujeres. Nosotros habitualmente, entrenamos dos a tres horas diarias y ahora solamente una hora, entonces hay un déficit, pero entrenamos para estar lo mejor preparados posibles”, manifestó Cárdenas, que en su calidad de entrenador de la selección nacional sub 16, se encuentra realizando charlas a otros técnicos, los días sábado.

Respaldo psicológico

A este entrenamiento físico se ha sumado el respaldo psicológico a través del IND, además, el programa cuenta con nutricionista, kinesiólogo y hay un permanente contacto entre los profesionales para conocer la situación de cada deportista y ayudarlo en lo que requiera. Cárdenas reconoce sí que esta situación los ha afectado tanto a los deportistas como a ellos como cuerpo técnico porque “lo nuestro es estar en la cancha, y evidentemente, detrás de una pantalla es complejo, por estar tanto tiempo sentado. Ellos que son más jóvenes lo han sabido llevar mejor, y los papás están súper agradecidos porque nos hemos preocupado de los chicos, los hemos mantenido ocupados, les hemos dado disciplina en esos aspectos. Con esta segunda cuarentena hubo un bajón general, pero como buenos deportistas que son los chicos, se levantan de inmediato y se ponen sus planes nuevos y objetivos que han ido cambiando por este tema de la pandemia”.

Matías González, del club Balonmano Punta Arenas es uno de los nuevos deportistas del programa Promesas Chile, cuyo objetivo es preparar deportistas para selecciones nacionales. Está en la categoría Infantil, y reconoce que este extenso periodo de para lo ha perjudicado: “Ha sido complicado entrenar en mi casa, porque es de dos pisos y justo debajo de mi pieza está la de mis papás, entonces se me hace difícil no hacer ruido. Ultimamente he subido de peso, porque mi casa queda frente al mall y yo iba todos los días caminando al gimnasio Fiscal, y dejar de hacer eso de un día para otro, provoca un cambio en el cuerpo”.

Franco Barría es otro integrante de la categoría Infantil y del club Balonmano Punta Arenas. “He podido entrenar bien, aunque fue un cambio brusco de la mañana a la tarde. Es cierto que al final uno extraña entrenar en el gimnasio, igual se puede practicar bien. En cuanto a lesiones, no he sufrido ninguna y evito cosas que me puedan hacer daño y también estar mucho tiempo inactivo. Lo del peso lo tengo más controlado, con la comida y los horarios, porque me alimento bien, y así puedo rendir mejor”.

Seleccionado nacional juvenil y con posibilidades de integrar la selección chilena, Felipe Peñaylillo. “Esta cuarentena no ha sido fácil para nadie; entrar, salir y volver a cuarentena, es muy difícil. Partí con mucha motivación, porque pensé que iba a ser más corto, aunque la motivación nunca se va si uno tiene un objetivo, que es mantenerme en la selección. Así que sigo entrenado con la mentalidad de que, si no entreno, tengo más posibilidades de lesión en caso de que regresemos. Entreno todos los días, y con la selección hemos tenido charlas de motivación, con jugadores, viendo diferentes partidos, y pensando que no hay que decaer, siempre exigirse un poco más en cada ejercicio”. En su caso el tema del peso ha sido complicado, porque en la selección le han dicho que debe subir más, aunque él es consciente que debe ser en masa muscular y no en grasa, que es el riesgo que se corre en este prolongado encierro. “He estado alimentándome 6-8 veces al día, con horario y pocas porciones para que se produzca el efecto y con contacto con la nutricionista y kinesiólogos”.

Desde Puerto Natales, Mayte Soto, comentó que “al principio la experiencia fue difícil, porque era algo nuevo, pero a medida que avanzó el tiempo, la dificultad disminuyo, gracias a la ayuda de los profes que van corrigiendo y solucionando las dudas. Hay que hacer caso a cada indicación para evitar lesiones y cuidarse uno mismo”.

Fotos cedidas