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Coronavirus

Kundalini Yoga, una alternativa para estimular la mente y el físico de los niños y de la familia en general

Por La Prensa Austral lunes 6 de abril del 2020

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Rutina para los días de cuarentena

La instructora Silvana Maluenda Prakashdev Kaur presenta una guía basada en las enseñanzas del maestro Yogi Bhajan, y que puede ser practicada por niños desde los 3 años

Han sido días de mucho temor para la comunidad, ante la amenaza latente del Covid-19 acechando en cada rincón. El avance de esta pandemia ha modificado las conductas de las personas, mientras que la preocupación extrema por la limpieza y la distancia social ha ido elevando los niveles de estrés y ansiedad, en mayor o menor medida.

El encierro, principalmente, ha sido perjudicial, en particular para los niños, que en plena etapa de crecimiento y desarrollo, han visto limitada su libertad de movimientos. Y como no queda más remedio que armarse de paciencia, una buena alternativa la brinda la práctica de yoga, que beneficia tanto a la mente como al cuerpo.

La instructora de Kundalini yoga, Silvana Maluenda Prakashdev Kaur, comenzó hace cinco años a desarrollar esta disciplina específica en niños, a medida que se iba formando. Pero su entonces reciente maternidad le entregó la llave para enfocarse en los más pequeños. “Kundalini yoga es una técnica de la conciencia, integra y desarrolla las capacidades más meditativas, va y profundiza a través de la meditación y la concentración”, define.

Pero ¿es adecuada esta práctica cuando los niños son, por naturaleza, inquietos? De acuerdo a las pedagogías alternativas que ha ido estudiando, la instructora indica que éstas “desarrollan al niño como un ser íntegro, que lo hacen vivir en el ser, no se le desvía de lo que es o somos cuando venimos al mundo, que venimos a experimentar, eso es lo que se deja intacto. Uno presenta una clase, te presentas como maestro y si los niños son hiperactivos, tú los respetas igual; si el niño quiere moverse, se mueve. He hecho clases en colegios públicos y privados y es bastante distinto entre uno y otro. En los colegios públicos son mucho más inquietos, se burlan más, pero eso es algo de lo cultural, de a poco se va integrando y no es muy conocido, hay que entender como profesor y adulto que tenemos que ponernos en el caso de los niños”.

La instructora distingue sí, tres etapas en la infancia para enfocar el trabajo de yoga, por edades. La primera va desde los 3 a los 7 años, “que es muy marcado e importante en el desarrollo del niño; aquí se está formando al ser, todo lo que absorba en los primeros siete años va a ser tan relevante como para la etapa adulta, casi lo que está en el subconsciente, entonces, por esto se tiene que resguardar cada cosa que se hace con los niños: el volumen, y respetar que en una clase de yoga a los niños no se les corrige una postura, ellos naturalmente van a ir viendo el ejemplo. Hay muchas variedades de yoga, y lo que más se ve son cuentos, entre los 3 y los 7 años es relevante que los niños escuchen historias, porque a través de la magia, la fantasía, se involucran en algo. La etapa del cuento, no pueden pasar de los 45 minutos de una clase, porque se aburren”.

Posteriormente, viene la etapa de los 8 a 12 años, la preadolescencia, “que tiene juegos, es competitivo y es donde el niño desarrolla todo lo social. Hay que desarrollar trabajos en equipos durante estos juegos y ahí, posturas con grupo, en niños, en pares y finalmente, en la adolescencia, ya podrían llevar el ritmo de un adulto, pero a través de la metodología de explicar el desarrollo, lo que están buscando en el ámbito social, sexual, autoimagen; todos son temas que se pueden tratar en una clase”, desarrolló Silvana Maluenda.

Una clase tipo

En el caso de los niños más pequeños, antes de comenzar la sesión se debe tener una atmósfera agradable y silenciosa. Después, iniciar cantando el adi mantra con las palabras “ong namo guru”. En seguida, una ejercicio de respiración, “Pranayama, que es lo que mantiene todo este planeta, y se puede hacer una respiración de ‘trencito’ para llamar la atención de los niños: por la boca con los labios en O, aumentando el sonido de una locomotora shucushuuushuucushuuuuu…”, ejemplificó.

Una vez finalizado, viene el saludo al sol, que también puede ser combinado de manera lúdica, al definir con nombres de animales, algunas de las posturas. Por ejemplo se puede recitar: “Firme como una montaña, siento el calor en mi corazón. Levanto los brazos al cielo y me hago caparazón. Salto como una langosta que a una cobra se transforma. Soy un perro boca abajo, que vuelve al caparazón. Subo como un gran guerrero, fuerte a conquistar sus sueños. Llevo mis manos al centro y así saludo al sol”. Este saludo al sol se repite una vez más.

De ahí se inicia la sesión propiamente tal, que para mantener la atención del niño o niña, puede ir acompañada de un cuento.

En este caso, la instructora utiliza uno llamado “En busca del oso”.

“Los quiero invitar a una caminata, para ir a tomarle una foto a un oso, que vive en una cueva lejos de aquí. Tendremos que llevar una mochila con alimentos para el camino, por si nos da hambre y sed, llevaremos una botella de agua, una banana, una naranja y unos frutos secos ricos ricos…”.

“Abriendo la puerta salimos y comenzamos a caminar laralaralara…”. Para esta parte, los participantes deben estar sentados, con las piernas estiradas da golpecitos en las piernas con las manos, haciendo este movimiento hacia adelante.

“De pronto llegamos a un río en donde hay un puente para cruzar, así es que lo atravesamos para ir hacia el otro lado del paisaje”. Aquí se realiza la postura del puente, moviendo los pies alternando como si se caminara, pero manteniéndose en el lugar.

“Una vez que cruzamos el puente, seguimos caminando laralaralara… ”. Aquí se repite, el primer ejercicio.

“De pronto estamos de nuevo a orillas del río, en otro lugar, pero este río no tiene puente para poder cruzar, así que tendremos cruzar nadar”. Sentados en posición fácil se mueven ambos brazos simulando un nado.

“Y este río se pone hondo, así que hay que nadar estilo mariposa”. Sentados en postura fácil, se estiran los brazos en círculos hacia adelante.

“Cruzado ya el río, seguimos caminando laralaralara…”. Nuevamente se repite el primer ejercicio.

“Y de pronto encontramos un cerro, tendremos que subirlo para seguir nuestro camino”. En postura de triangulo moverse caminando en cuatro patas.

“Al llegar a la cima nos ponemos de pie y respiramos, observamos desde ahí cuan alto es”. De pie, se estiran los brazos juntando palmas sobre la cabeza respirando largo y profundo.

“Ahora, siguiendo el camino debemos bajarlo del otro lado, y para eso nos sentaremos   para resbalarnos cerro abajo, y con tantas piedras rebotamos bajando”. Sentados con las manos a los costados apoyados en el suelo y las piernas estiradas, se levanta el cuerpo y se hace rebotar saltando sobre los glúteos.

Se vuelve a repetir el primer ejercicio.

“Ahora llegamos a un bello bosque lleno de hermosa vegetación y lindos coigües”. Aquí, se realiza la llamada postura de árbol y después, el primer ejercicio.

“Hasta que por fin llegamos a la cueva donde esta el oso. Y la entrada está completamente llena de arbustos, así es que tenemos que despejar el camino para poder entrar”: En postura fácil, juntar las manos en el centro del pecho y luego estirar los brazos hacia los costados. Abriendo y cerrando los brazos.

“Y ahora en la entrada avanzamos hacia adentro de la cueva. Está todo oscuro, así que vamos tocando con nuestras manos para encontrar al oso. De pronto encontramos algo peludo, tiene orejas, barba y grandes colmillos…¡es un león, arranquemos¡”: En postura fácil con los ojos cerrados, estirar los brazos y las manos, como tocando en la oscuridad. Se hace rápidamente todo el trayecto recorrido anteriormente, desde el final hasta el principio.

“Llegamos a la casa abrimos la puerta, nos sentamos y comemos la comida que llevábamos en la mochila, pues el largo viaje nos dio hambre y sed”. En postura fácil hacer la mímica de comerse los alimentos y tomar el agua, y tenderse inmediato en postura de relajación.

De esta forma, tendidos en el suelo, se recita: “Toda la noche pasa para esperar al nuevo día que nos espera, nos despertamos frotando nuestras manos y pies y nos levantamos. Meditación de comunicación Celestial se canta el Mantra SA TA NA MA; Transformación y que puede encontrarse en youtube.

Todo este ejercicio lúdico involucra cantos, que para Silvana Maluenda son ideales para los niños hasta los 7 años, lo que se llama comunicación celestial; los brazos y piernas son nuestras antenas, son como las plantas. Con la vida que tenemos hoy en día y todo lo que vivimos, nos tenía un poco sedados y no nos deja tener buena salud. El movimiento del torso, del pecho, y de los brazos, estas antenas del corazón, genera esta circulación, irriga y da felicidad; la comunicación celestial para el Kundalini yoga es esencial, lo hacemos en la prácticas con los mudras, porque son todos meridianos, que tienen una conexión con una gran porción en el cerebro. Todo movimiento de brazos, hacia arriba, genera una sensación de bienestar y amor, porque irriga justo hacia el corazón”.

Beneficios

Para la instructora, los principales beneficios que trae la práctica de Kundalini yoga es que “promueve una buena calidad de vida, eso es lo primero, a la mente le da un desarrollo íntegro de todos sus niveles de cuerpo, mente, alma, espíritu; disminuye los niveles es estrés, promueve las interacciones positivas, aumenta en los jóvenes y niños una autoestima favorable a ellos, fomenta hábitos de alimentación saludable, buena comunicación y una expresión positiva de sus sentimientos y emociones; conductas resilientes, y baja también la agresividad, una resistencia por la frustración, aumenta la autorregulación y hábitos de respiración y postura saludables, además de un liderazgo positivo que en la pre y adolescencia, es muy favorable para la sociedad”

En el caso específico de los niños, aconseja que los mejores horarios son en la mañana, “empezar el día, con el mismo pijama la gente puede estirarse y comenzar una respiración, su presentación, una vibración, un mantra, se ponen las manos en el pecho, se enfocan en los ojos, los cierran y hacen una respiración profunda, abren los ojos y empiezan el juego, pueden hacer los saludos al sol, que es una rutina bastante simple, e incluso, un baile pueden integrar con Bhangra, que es un baile que se hace moviendo los brazos hacia arriba, y un pie y el otro van subiendo alternadamente, es como un saltito pequeño.

Fotos cedidas