Necrológicas

Las estudiantes destacadas del Liceo María Auxiliadora en su aniversario Nº 131

Por La Prensa Austral jueves 28 de mayo del 2020

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Establecimiento celebró el domingo con actividades virtuales

Deporte, ciencia y cultura son los principales ámbitos en que algunas alumnas han cumplido destacada labor a nivel regional

El domingo, la comunidad educativa del Liceo María Auxiliadora celebró de una manera diferente sus 131 años. La contingencia sanitaria los obligó a apelar a las plataformas virtuales para saludar a sus estudiantes. Pero como no hubo acto, las destacadas del último año no pudieron recibir el aplauso de sus compañeras, y debieron conformarse a esperar que pase pronto toda esta emergencia para poder volver a compartir en los pasillos y salas de clases.

De todas maneras, aunque el último año ha sido movido, muchas estudiantes han destacado en distintos ámbitos, principalmente en la cultura y el deporte.

Cultura

Mía Sumarett Soto es una de las más pequeñas y que ha dado que hablar por su interés por la literatura. La estudiante del quinto básico B ganó el año pasado en el concurso “El placer de oír leer». Desde que ingresó a kinder en el Liceo María Auxiliadora, en 2015 ha participado activamente en las diversas actividades de MJS del colegio, Infancia Misionera y también en danza moderna. Ha sido reconocida como una niña que refleja los valores salesianos en su forma de vida y ha grabado capsulas de lectura en el programa regional «Ojo con la cultura”.

“Tuve que leer un libro durante tres minutos. Elegí ‘Calafate, la leyenda’. Me gustan los libros que tratan de las mujeres, feministas, los derechos, influencers. Empecé a leer en kinder, desde los 5 años. Por el concurso gané unos libros de Magallanes que me gustaron mucho”, comentó sobre su afición.

Catalina Silva Gutiérrez va en tercero medio y el año pasado participó en el concurso literario Teraike, donde quedó entre las cuatro mejores. “Me enteré de que existía este concurso, por una compañera, y que había participado en la parte de ilustración. Me comentó que podríamos trabajar en conjunto, que yo creara un cuento y ella lo podía ilustrar. El año pasado fue una travesía sobre el estrecho de Magallanes y tuve que crear un cuento en torno a eso y con el apoyo de mis profesores de Lenguaje, lo fuimos puliendo”, recordó Silva, cuyo cuento tituló como “Llamada al Estrecho”

Para la estudiante, este concurso se convirtió en “un trampolín para que yo me pueda seguir atreviendo en esta área. Este año volví a participar y en junio darán los resultados a ver si salgo ganadora. Participé con el cuento ‘Mi último aliento’. En ese sentido, destaca que gracias a sus profesores, ha podido pulirse en la escritura, ampliando su vocabulario.

En cuanto a planes a futuro, no tiene nada específico, pero “constantemente estoy escribiendo cosas que aún no publico. En literatura lo que más me gusta es la poesía”, indicó Catalina Silva, que quiere estudiar Educación Diferencial.

Ciencias

Fabiana Vivar Oyarzo ha brillado en las últimas ediciones del Congreso Científico Escolar organizado por Explora Magallanes, con proyectos que continúa desarrollando, aunque sus dos compañeras de proyecto ya egresaron. Ella viene ahora, porque cursa cuarto medio, pero pretende seguir perfeccionando su investigación. Sin embargo, comenzó a involucrarse en las ciencias desde que iba en quinto o sexto básico: “Desde entonces he estado desarrollando el método científico, las investigaciones las comencé en segundo medio como tal, participar en ferias, llevar a cabo proyectos. Lo que más me gusta de participar en ciencias es presentar una idea que uno desarrolla y defenderla, llevarla a cabo, mostrar una innovación, para que uno pueda aportar a crear un cambio desde el área científica, a la vida de las personas, y que hay muchas ideas que están por crearse y pueden aportar algo”, reflexionó.

La estudiante quiere seguir la carrera de Bioquímica en la Universidad de Chile, pero reconoce que hay mucha incertidumbre, “por el tema de la prueba de transición, lo que va a pasar”. Esto sin contar a la pandemia, que le ha dificultado su investigación, mas no detenido. “Hemos intentado, a pesar de todo, seguir trabajando en el proyecto y que las ganas que tenemos no cesen; seguimos investigando por iniciativa nuestra. Con el proyecto tenemos muchos planes a futuro y nos iremos adaptando a los contextos”, concluyó.

Deporte

En el ámbito deportivo, el Liceo María Auxiliadora cuenta con muchas destacadas exponentes en distintas disciplinas.

Diana Ojeda Millalonco sobresale en hándbol, deporte que comenzó a practicar desde 2014, en el Instituto Sagrada Familia, como un Acle. “Ese año fui premiada como mejor portera y ahí decidí continuar pero en Club Austral. Me cambié de colegio y me instalé en el Liceo María Auxiliadora. He asistido a muchos campeonatos, me perfeccioné con la profesora Cynthia, el año pasado se realizaron dos campeonatos: la Copa Mainbo, donde obtuvimos el primer lugar en categoría Sub 18 y luego, la Copa María Auxiliadora, en Valdivia, donde igual logramos el primer lugar y además, fui destacada con el premio a la mejor deportista en hándbol”, detalló.

En cuanto a sus proyecciones, pretende seguir en la serie adulta del Club Austral, y profesionalmente pretende seguir Pedagogía o Criminalística. También destaca por sus notas, ya que desde octavo ha tenido promedios desde el 6,0 en adelante.

En el básquetbol, Belén Ojeda Oyarzo, del primero medio B es una de las que lleva el estandarte. “A los 6 años empecé en el Liceo María Mazzarello, porque yo vengo de Natales. Apenas llegué comencé a jugar básquetbol con el profe Mario Díaz, el mejor profesor de básquetbol que he tenido, porque es el único que nos ha enseñado más trabajos colectivos, no tan individual, porque estoy también en el club Sokol y ahí es más individualismo”, diferenció la jugadora, que se desempeña como alero pivot.

Ha participado en campeonatos regionales y nacionales, con buenos resultados. “En el Mainbo, el Main, el año antepasado ganamos los juegos escolares y fuimos al Nacional. Este año ni siquiera alcanzamos a tener un entrenamiento. El profesor nos está dando trabajos que podamos hacer en nuestras casas, pero igual se echa de menos. A veces juego en mi casa, en el patio”, lamentó Belén Ojeda, que en su curso es la primera en cuanto a notas, tanto que el año pasado sacó promedio 6,8.

A su vez, su compañera de curso, Catalina Mansilla Jara resalta en el vóleibol, “donde partí en quinto básico. Mi mamá me obligó, primero en la complementaria y como me gustó, me metí en la selección, más formal. He participado en campeonatos en el Colegio Alemán, Insafa, en Río Gallegos, en el Contardi, y el Mainbo que tiene mi colegio”, resumió la jugadora, que como todos, extraña “entrenar y participar en los campeonatos, como se sienten los partidos”.

En cuanto al atletismo, Javiera Gallegos Soto, del tercero medio B, también comenzó en quinto básico a competir, por lo que de entrada opina que, producto de la pandemia, “es el área que más me ha afectado, ya que no he entrenado en el estadio. En 2017 empecé a entrenar más en serio, participo en velocidad, 400 metros vallas. Lamentablemente no se ha podido entrenar en todo este tiempo”.

Pese a ello, practica todos los días, salvo el domingo, acondicionamiento físico, fundamentalmente, pues no puede realizar trabajos de velocidad.

Javiera Gallegos ha asistido a campeonatos nacionales, representando tanto al liceo como a la región, desde el año 2018. También ha sido seleccionada para los Juegos de la Araucanía, y en un campeonato interescolar, que se efectuó en mayo. Respecto de sus proyecciones, recalca que “pienso no dejar nunca el deporte, pero igual se me va a hacer más difícil, porque voy a entrar a la universidad, pero siempre voy a estar corriendo, porque desde que era chica, siempre salía a trotar con mi mamá, y desde quinto básico, partí con deportes. Me gusta, porque me siento libre al correr, en todo sentido”.

Pero no solamente su vida es el deporte, porque también participa en el área de Pastoral del liceo, “es una experiencia hermosa, el ambiente es muy grato. Se echa de menos no compartir con mis compañeras, profesores, el colegio en sí, se extraña bastante”.