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Las proyecciones de los medallistas magallánicos de natación

Por La Prensa Austral lunes 14 de octubre del 2019

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Camilo Molina y Monserrat Orobio

Cristian Saralegui

csaralegui@laprensaaustral.cl

En la primera semana de los Juegos Deportivos Escolares pusieron la bandera magallánica en el podio. La nadadora Monserrat Orobio logró medalla de oro en 100 metros mariposa y plata en 200 metros combinados, y Camilo Molina, medalla de plata y cuatro de bronce. Ambos forman parte del Club Cormupa, que en los últimos años ha destacado en la formación de nadadores en Punta Arenas.

Por sus logros, este año Monserrat Orobio ha sido preseleccionada infantil de Chile.

Monserrat Orobio cursa octavo básico en la Escuela Patagonia. Comenta que si bien esperaba un buen resultado, sus expectativas fueron superadas. “Fue una experiencia distinta, pero muy linda. El año pasado ya había ido a los Juegos Escolares pero sólo nadé finales A. El mejor resultado que conseguí fue un quinto lugar, por lo que este año sabía que podía ser medallista. El oro en mariposa no lo esperaba, sí ser medallista pero no el oro”. Esta confianza nacía de su preparación, en la que debió participar en tres fechas para integrar la selección escolar y con la sumatoria de puntos obtuvo el primer lugar en la clasificatoria de damas. “Entreno dos horas al día de lunes a sábado y los viernes una hora y media más de madrugada. Además de tres horas de acondicionamiento físico en seco, a la semana”, detalló.

Monserrat Orobio lleva cinco años nadando. “Empecé a nadar a los 7 en el Club Cormupa. Mi primer profesor en el club fue Mario Lagos. Antes iba a las escuelas de verano”, recordó.

Con esta medalla de oro en mariposa, Monserrat clasificó al campeonato sudamericano escolar. Al respecto, indica que ya se encuentra planificando su preparación: “Me prepararé en Santiago. Mi meta es tener el mejor desempeño posible, aunque sé que es difícil. Me gustaría llegar lo más lejos posible deportivamente hablando”, enfatizó finalmente Monserrat Orobio que agradece “a mi entrenador Gonzalo Alvarado, mi club, mi escuela y mi familia por todo el apoyo que me brindan”.

Camilo Molina viajará en enero y febrero a un concentrado en Santiago.

En tanto, Camilo Molina Fleming, estudiante de octavo básico en el Colegio Británico, muestra una seguridad llamativa para sus cortos 14 años. “El nivel era muy bueno, fue difícil entrar en el podio, pero gracias a mis entrenamientos pude sacar medalla, en 100 y 50 pecho, posta y 200 metros combinado”.

Sobre sus inicios, cuenta que “me metieron al agua a los 3-4 años, siempre iba a las colonias, y vieron que me interesaba mucho. A los 9 años me cambié a la piscina Fiscal, porque antes estaba en Leñadura. Primero estuve en el Club Patagonia y este año me cambié al Club Cormupa, que tiene entrenamientos más fuertes. Ha costado porque hemos implementado el entrenamiento en la madrugada, entonces los miércoles, viernes y sábados me tengo que levantar por lo menos a las 5 y cuarto, para llegar a las 6 y después, al colegio”.

Respecto de sus proyecciones, indica que le gustaría bajar sus tiempos y romper un récord patagónico el próximo año. “El récord en 100 pecho, creo que está en 1.12 y estoy a tres segundos. Mi mejor estilo es pecho, pero practico todos por igual”. Además, en enero y febrero viajará a Santiago a participar de una concentración de siete semanas. “Perderé mis vacaciones, pero voy a entrenar más fuerte y sacaré más potencia”, valoró.

Camilo Molina tiene dos récords patagónicos en 50 mariposa y 100 combinado, que datan de 2016 y al igual que Monserrat Orobio, es entrenado por Gonzalo Alvarado. Al final, agradece el apoyo de mis papás, Héctor Molina y Evelyn Fleming, porque “el desayuno en la mañana, el llevarme en la madrugada, los traslados en la tarde, los pasajes, el sacrificio que hacen para que combine el estudio y el deporte”.

Fotos cedidas