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Coronavirus

Levantadores de pesas improvisan gimnasios en casa durante la cuarentena

Por La Prensa Austral lunes 27 de abril del 2020

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Club Alexis Nahuelquén, forjado en el sacrificio

Los profesores Iván Paredes y José Mayorga han debido buscar nuevas estrategias para la preparación de los deportistas, lamentando sí que no pudieron asistir a torneos, mientras está en duda la concurrencia a los que están programados para los meses venideros. Pese a ello, siguen entrenando de distintas maneras

Bien saben de sacrificios en el Club Alexis Nahuelquén, con el recuerdo siempre presente de quien fuera un destacado levantador de pesas a nivel nacional y cuya vida se cortó trágicamente en 2002, cuando sus proyecciones eran muy auspiciosas. En ese empuje, fuerza y determinación se basaron los entrenadores Iván Paredes y José Mayorga para formar el club de levantamiento de pesas Alexis Nahuelquén Castro, el 10 de diciembre de 2013, con la idea de prolongar el legado del recordado pesista.

Durante este tiempo han formado gran cantidad de deportistas, algunos que llegaron siendo niños y que ya adultos, apoyan a los que vienen atrás. También las mujeres ya ocupan un lugar importante, motivando con su ejemplo a otras niñas. Han asistido a campeonatos nacionales e internacionales, y este año tenían un extenso calendario de competencias… hasta que llegó el coronavirus.

Se acabaron los entrenamientos y hubo que olvidarse de los viajes, por lo menos, en el corto plazo. Pero siguiendo el ejemplo de Alexis Nahuelquén, los deportistas continúan entrenando en sus casas, algunos con implementos propios o facilitados por el club y varios apelando al ingenio; todo para no perder condición física y mantener la rutina. Igual, ya en noviembre, producto de la contingencia social, los deportistas más pequeños no pudieron viajar al Nacional de menores.

Los profesores Iván Paredes y José Mayorga debieron readecuar su labor. Hasta la llegada del virus, dirigían las prácticas en el gimnasio de la población El Pingüino, preparando la primera fecha de la Liga Patagónica en Río Grande, la que fue suspendida. La próxima jornada está fijada para agosto, en Río Gallegos, y a esa apuntan ahora, al igual que la fecha del Nacional Sub 15, mientras que, en noviembre, tienen planificado ir al Nacional Sub 23.

Los más grandes alcanzaron viajar en febrero, como Paola Mellado que obtuvo su primer lugar y Gabriel Norambuena, un quinto lugar.

La presidenta del club, Viviana Ruiz, recordó que pocos días antes que se decretara la cuarentena total, “comenzamos a gestionar, entregar implementación a los jóvenes que entrenan a diario. Entregamos barras, discos, calzos, y gomas para cuidar sus pisos; no todos tienen espacio, pero de una u otra manera hacen algo para entrenar. Son más de quince jóvenes con toda la implementación”, destacó.

Los profesores envían videos y fotos sobre los ejercicios que sus pupilos deben realizar durante la jornada y atienden las dudas, aunque hay matices, ya que los más pequeños sólo hacen ejercicios de técnica, pues deben tener la supervisión directa del entrenador.

“Hemos luchado siempre desde un principio, un año en un taller de soldadura sin calefacción, cuatro años en la ‘Pingüino’ igual sin calefacción y problemas de filtración de lluvia, y ahora que por fin teníamos gas viene este problema de salud mundial”, lamentó la presidenta, que, sin embargo, le entrega como mensaje a los deportistas que “la voluntad de todos hace la diferencia y que saldremos adelante como la gran familia que somos. Paciencia, fortaleza y que siempre hay como lograr entrenar, son grandes jóvenes con grandes metas y nada ni nadie podrá vencernos”.

Los entrenamientos

Para los más pequeños, esta contingencia no los ha desmotivado. Damián Pacheco Tejeira, por ejemplo, entrena junto a su mamá Carolina. El estudiante de la Escuela 18 de Septiembre tiene 12 años y lleva tres practicando el levantamiento de pesas, pero “hace un año y medio que lo he tomado más en serio, antes era más pequeño y me había dado cuenta lo importante que esto era para mí. Ahora espero seguir para ser un gran pesista”, destacó. Eso sí, admitió que “lo que se puede hacer en casa no es mucho, pero trato de practicar lo más que pueda, sobre todo técnica”.

Lamentablemente, recordó que “teníamos una invitación para un torneo en la primera Liga de la Patagonia en Río Grande y otro en Santiago Sub 15. Esto nos afecta como deportistas, porque uno entrena con todo para esos torneos; espero ya todo acabé pronto”.

El detalle de su rutina consiste en que “más menos dos horas trabajamos en técnica, finales de arranque, empuje de fuerza por detrás, tomada arranque fondo más pierna por delante y por detrás, abdominales flexiones de brazo, y sentadillas”, detalló. Pacheco, que destacó que cuando comenzó el tema de la pandemia, el profesor Iván Paredes “vino a mi casa y me trajo implementos para que entrenará y a varios de mis compañeros que tenían espacio, igual le agradezco mucho   porque me ha servido mucho en estos días de encierro. Aquí en casa somos dos que los que entrenamos mi mamá que dice que lo hace por salud y también porque le gusta y para mí eso me alegra, porque tenemos algo que nos que compartimos juntos y me hace sentir muy orgulloso de ella”, destacó finalmente Damián Pacheco.

Emily Anabalón es la más pequeña del club, tiene 9 años y está desde el nacimiento del club, incentivada por su primo “Nano”. En casa practica técnica bajo la supervisión del tío Iván. Aunque lamentó no poder participar en el Nacional de menores y en Río Grande aseguró que “ya habrá nuevas oportunidades”.

Vicente Muñoz, en tanto, tiene 12 años y también estudia en la Escuela 18 de septiembre. Estuvo en la concentración para el Nacional de Santiago, en enero y se proyectaba para el nacional sub-15. Entrena a diario y las fotos y videos se los envía a su profe, Iván Paredes.

La Escuela 18 de Septiembre ha sido cuna de grandes pesistas, como Obdulio Paredes, Fabián Andrade, Sebastián Alarcón, Randall Przygodda, Bryan Garrido, todos medallistas nacionales en diferentes años y que se proyectan para el nacional sub-23, que en este tiempo comenzaban su etapa de preparación con los profes Iván y José para las competencias de noviembre en Santiago.

En tanto, Franco Cárdenas tiene 16 años, y estudia en el Insuco, indicó que “entreno varios años desde pequeño y participé en Río Grande y Río Gallegos. De a poco estoy volviendo a entrenar”.

Sofía Ramírez Sandoval tiene 15 años y estudia en el Colegio Miguel de Cervantes. Era una de las nuevas, pues iba a comenzar a entrenar en el club justo cuando partió la pandemia, pero igual practica en su casa diariamente, levantando pesas y haciendo ejercicios aeróbicos, esto acompañado con una dieta balanceada, para mantenerse saludable durante la cuarentena.

El ejemplo de los mayores

Todos ellos han crecido observando a los pesistas más grandes, que partieron igual, y con los años, han comenzado a destacar.

Sergio Sosa es uno de ellos. A sus 20 años, este estudiante de la Universidad de Magallanes debió superar un complicado problema de salud, y ahora se mantiene como una de las figuras. “Empecé desde los inicios del club, pero por problemas de salud tuve que dejarlo por harto tiempo, ya recuperado llevo un año aproximadamente yendo”. Indica que, en casa, he hecho lo mínimo con materiales caseros por no tener implementación, con un palo se practica pura técnica. Antes de la cuarentena le dedicaba dos horas, cuatro días a la semana, consistía en técnica de arranque envión con cierta cantidad de kilos.

Si bien reconoce que “no me preparaba para ninguna competición, siempre me ha gustado el levantamiento de pesas y superarme cada día y si se presentaba la opción de algún torneo o algo, participaría si no hay ni un inconveniente.

En tanto, Gabriel Norambuena, de 25 años, indicó que “ya cumpliré cuatro años entrenando. Por suerte no ha cambiado mucho, sigo entrenando de la misma forma como lo hacía en el gimnasio. Ahora solamente me preparo para el siguiente año que es el Nacional y clasificar para los juegos nacionales. Me enfoco en mejorar, seguir aumentando kilos para llegar lo mejor posible a fin de año. Así que no me ha afectado, ya que aquí tengo un muy buen espacio para entrenar y con el apoyo de la familia todo se puede. Mi entrenamiento dura dos horas y media más la musculación. Mi profesor Roberto Mayorga me envía mis planes cada fin de semana, es un plan muy exigente ya que consiste en dar 100% todos los días, pero también dependiendo de cómo llegues ese día, a veces llegas agotado y fatigado, pero con una buena alimentación y suplementación se puede lograr”, recalcó.

Otro deportista es Jorge Torres, de 26 años, que lleva un año entrenando. “Las primeras semanas de cuarentena estuve haciendo ejercicio con un par de mancuernas, pero sentía que el trabajo no era lo mismo que usar una barra con pesos. Por suerte en el patio tenía un par de planchas de madera y espacio con lo que pude armar una tarima improvisada, con elementos que tomé prestados del club para seguir entrenando, aunque se extraña el ambiente del gimnasio”, reconoció Torres, que “no me estaba preparando para ningún torneo este año, sólo entrenó por hobby, para hacer actividad física, pero siempre intentando mejorar técnica y marcas en el deporte”.

Eso no quita que su rutina sea exigente, pues como detalló, “en promedio le dedico dos horas al entrenamiento 4 ó 5 veces a la semana y realizó una rutina que entrega el profe Mayorga, que son, en general, ejercicios basados en los movimientos de envión y arranque y ejercicios para las piernas. Este último par de semanas he podido continuar la rutina de entrenamiento en casa pero como entreno en el exterior si el clima se pone malo me debo quedar en casa nomás”.

La presidenta del club, Viviana Ruiz, junto con agradecer la voluntad que han tenido los deportistas y socios, además de los entrenadores, reconoció sí, que espera que algunas situaciones que deben vivir, cambien, una vez establecida la normalidad. “Como dirigente solicitó a las autoridades deportivas apoyo. Entrenamos más de cien deportistas en el gimnasio de La Pingüino: boxeo, pesas, kig boxing y los jóvenes de circo, por lo que no creo que podamos volver a entrenar todo en un mismo recinto juntos. Por tal motivo pido que se puedan hacer salas múltiples por disciplina en un futuro; no necesitamos un mega gimnasio, solamente salas separadas, independientes, de 20 por 10 metros con baños, simples.