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Pablo Alvarez Galindo apunta a lo más alto en el Tiro Olímpico

Por La Prensa Austral lunes 25 de noviembre del 2019

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Tiene 14 años y estudia en el Colegio Alemán

Recientemente obtuvo un meritorio tercer lugar en el Campeonato Internacional “Jóvenes Promesas”, que se realizó en Murcia, España, marca que se suma a sus éxitos nacionales, donde solamente sus técnicos pueden superarlo

El 12 de agosto, Pablo Alvarez Galindo cumplió 14 años. Cursa octavo básico en el Colegio Alemán y a primera vista, parece un adolescente cualquiera, aunque un poco más callado de lo normal. Pero una vez que se calza su uniforme y carga su escopeta, queda claro que esa tranquilidad es nada más que una concentración, más propia de un veterano en la disciplina de tiro olímpico, que de un estudiante.

Muchas esperanzas están puestas en Pablo, que a sus éxitos en campeonatos nacionales, sumó una reciente participación internacional. Los días 1, 2 y 3 de noviembre recién pasados se realizó en la ciudad española de Murcia, el Campeonato Internacional de Tiro Olímpico “Jóvenes Promesas” que reúne a deportistas de Europa y mayoritariamente de la península ibérica. Al encuentro deportivo, asistieron más de 280 jóvenes quienes participaron en las modalidades de carabina y pistola olímpica, 10 metros.

Pablo fue uno de ellos, quien gracias al apoyo del gobierno regional pudo representar a Chile, Magallanes, y especialmente a su club Juan Hechenleitner Vera en la categoría infantil, que reúne a jóvenes entre 13 y 15 años.

Con casi 30 grados de temperatura, una humedad cercana al 90% y algunos retrasos que afectaron su concentración, tras cuatro series de 10 disparos cada una, Pablo Alvarez Galindo obtuvo el tercer lugar.

Ya de regreso en Punta Arenas, Pablo continúa con sus entrenamientos, que se desarrollan en un espacio especialmente habilitado en el gimnasio Fiscal, a un costado de la piscina, donde se prepara para las dos últimas fechas del campeonato nacional donde ha tenido una destacada participación y, para los controles selectivos convocados por la Federación de Tiro Olímpico de Chile, en los que espera clasificar para los Juegos Bolivarianos de la Juventud.

Sus comienzos

Acompañado de sus padres, Juan Pablo Alvarez y Paola Galindo (sobrina del recordado jugador de Colo Colo, Mario Galindo y de Sonia Galindo, destacada basquetbolista), el promisorio deportista explica las claves de su carrera, que inició hace dos años en carabina olímpica.

“Mi papá estuvo viendo La Prensa Austral en que aparecía un campeonato de tiro del club y me preguntó si quería ir. Llamó a Marcelo Luksic, que era presidente, disparé y me fue bastante bien. Cada vez me fue gustando más, hasta que tomé esto como un deporte en serio”, recordó Pablo, que como todo niño, jugó fútbol, básquetbol, vóleibol, pero ninguno lo llenó tanto como el tiro. “Luksic nos invitó a un torneo en Río Gallegos, donde es un deporte muy popular. Salí segundo en mi primera competencia”.

Al principio entrenaba los domingos y después, acompañado de Luksic, comenzó a ir también los miércoles. “Ahora entreno tres días tiro en el IND, y dos días a la semana entrenamiento físico en Fit Balance”. Respecto de su rutina, aclara que “este deporte, aparte de ser físico, requiere de mucha concentración mental, inteligencia emocional, porque hay que saber concentrarse, en base a la respiración, relajarse y para eso se hacen los planes de entrenamiento, para mejorar la concentración en los tiros. Yo digo que es muy emocional, porque hay gente que realiza un tiro malo, se frustra mucho y después no se puede recuperar”.

Pablo cuenta con un rifle de aire comprimido que pesa 5 kilos 400 gramos y que tuvo un costo de 5 millones 600 mil pesos, además de un traje especial, de lona sumamente rígida, avaluada en 2 millones y medio de pesos, que incluye los zapatos, guante antideslizante, pantalón y chaqueta. Asimismo, para sus entrenamientos, un cartucho con 500 postones de punta plana de 4,5 mm especiales para esta disciplina, le dura una semana, y que gracias al auspicio de Mechanic Shop, puede conseguir.

“En la competencia está la clasificación, en la que disparan todos los tiradores de cada categoría. Por ejemplo, Junior, tiran todos y en total son 60 tiros en una hora y cuarto. Tengo que disparar de una distancia de 10 metros a un círculo con un punto negro, el cual su centro, es de 0.5 mm de diámetro”, describió Pablo respecto de una competencia habitual.

Destaca apoyo recibido

Además del apoyo del gobierno regional, tiene el del Colegio Alemán, donde “me dan facilidades los profesores, adelantan pruebas o cambian fechas, porque ellos comprenden que cuando voy a una competencia, solamente voy concentrado en ella y nada más. No puedo estar pendiente de otras cosas”.

Obviamente pretende continuar hasta lo más alto que se pueda, “me gustaría mucho ser campeón olímpico. Ahora me dieron la oportunidad de que el próximo año voy a estar dos semanas acá para estar con mi familia y amigos, en el colegio, y dos semanas en Santiago, para practicar con el entrenador de la selección adulta”, proyecta.

Su padre destaca esta posibilidad porque “ya es vicecampeón juvenil, que es hasta 21 años, y en las últimas competencias ya salió segundo, dentro de la selección adulta, de hecho el que ganó fue su entrenador. Entonces el IND y el Comité Olímpico han priorizado su carrera y para ello estaba la posibilidad que se trasladara a Santiago. Pero como es muy niño, se tomó la opción de que vaya cada dos semanas al Centro de Entrenamiento Olímpico.

Juan Pablo Alvarez agradece el apoyo que han recibido como familia de parte del gobierno regional, la seremi del Deporte y que han financiado los viajes de Pablo e implementación.

Beneficios personales

Eso en cuanto al desarrollo deportivo, porque también esta disciplina ha tenido grandes efectos en su personalidad. Su madre destaca que mejoró la tolerancia a la frustración, porque “de chico fue frustrado, creo que es el único deporte en que pudo romper eso”, a lo que su padre agrega que “le ha permitido mejorar la concentración, porque es un deporte que lo requiere, y la disciplina, porque es totalmente técnico”.

Pablo ejemplifica esta mejoría mencionando las clases, “porque casi ni estudio, hago lo que aprendo en clases, ahí es donde me concentro, porque como tengo menos tiempo para estudiar y necesito concentrarme en mis entrenamientos, prefiero concentrarme en clases y repasar en la casa”. Para esto, ha sido clave el trabajo del psicólogo deportivo Fernando Farías, uno de los más destacados del país.

Así, Pablo Alvarez se prepara para sus desafíos venideros: en abril los Juegos de Cochabamba, la Copa Panamericana de Tiro Olímpico, en Lima, Perú; con el objetivo de llegar en las mejores condiciones para el clasificatorio a los Juegos Olímpicos Juveniles de 2022 y los Panamericanos.

Fotos Rodrigo Maturana