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Contra viento y marea: la vida de la primera jefa de faro en los islotes Fairway

Por La Prensa Austral domingo 1 de octubre del 2017

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Los islotes Fairway están ubicados en el extremo sur del canal Smyth, en la Región de Magallanes. Esta es una zona muy peligrosa para los navegantes que llegan o se van del sector, puesto que a 800 metros al norte está la “roca Lynch”, una peligrosa estructura a flor de agua que se descubre bajo mar. Es más, esta roca guarda restos del casco hundido del ex vapor Moraleda, una embarcación que se estrelló y dejó 66 fallecidos, lo que es considerado por muchos, como la peor tragedia de la marina mercante de la historia de Chile.
En este lejano e histórico lugar, se encuentra el Faro Islote Fairway, que pertenece a la red de faros del país y que entró en servicio el año 1920.  Aquí es la Armada de Chile quien está a cargo del mantenimiento del faro, la administración del lugar y también la misión de guiar a los tripulantes por estas complicadas aguas magallánicas. El hecho más llamativo es que por primera vez en la historia, una mujer está a su mando. Ella es la cabo segundo Cindy Gutiérrez Fuentes, quien postuló junto a su marido para cumplir labores en ese apartado lugar. Luego de un largo proceso de selección, ellos fueron elegidos y, a partir del 14 de diciembre del año pasado, fue cuando se instalaron en los islotes Fairway.
En conversación con El Magallanes, la jefa del faro analiza sus vivencias a sus nueve meses que está en el cargo en una relevante misión.

– ¿Cómo fue que llegó a estar al mando de un faro además de sumar el hecho histórico de ser la primera mujer en tener esa responsabilidad en el país?
-“La postulación a los faros es abierta, cualquier marino de Chile puede postular. Con mi marido postulamos y quedamos seleccionados; bueno y yo soy la jefa, ya que mi especialidad es el litoral. Con respecto a ser la primera mujer jefa de faro, no le había dado mucha importancia porque estoy cumpliendo con mi trabajo como lo haría en cualquier lugar. Pero sin duda me siento orgullosa de poder hacer patria junto a mi marido, que es cabo segundo y se llama Oscar Alarcón Oyarce”.
– ¿En qué consiste su trabajo día a día? ¿Hay días de descanso de por medio?
– “A las 7 de la mañana enviamos, por correo electrónico, las condiciones meteorológicas del área a Magallanes Radio, luego se enciende el generador y comenzamos con nuestro día. Alimentamos a las gallinas, realizamos una ronda por las instalaciones y a las 10 de la mañana emitimos el pronóstico meteorológico del sector. También realizo trabajo de oficina. Es decir, tengo que cumplir con la parte administrativa. La principal tarea es control de tráfico marítimo, pasan unas cinco embarcaciones al día en temporada de invierno, lo cual sube cuando es verano. Aquí abunda el tráfico comercial, los yates y otras naves turísticas. Acá nadie nos vigila, pero sabemos que debemos cumplir en forma puntual y eficiente con nuestra labor; no sólo controlando que los equipos funcionen, sino estando alerta ante la posibilidad de alguna emergencia. Nosotros llegamos al faro el 14 de diciembre de 2016 y el periodo de aislamiento es de un año. Tenemos días en los cuales hay menos trabajo, podríamos decir que son de descanso, pero siempre tenemos que estar atentos a la radio, al teléfono, correos electrónicos, etc.”.

– ¿Cómo se vive en aquel lugar tan apartado? ¿Qué hace en sus ratos libres?
– “La vida acá es muy tranquila, nos tuvimos que acostumbrar a vivir sin celular y sin redes sociales (entre risas). Los ratos libres podemos ver una película, también tenemos una habitación donde hacemos ejercicios. La geografía y el clima del lugar no permite hacer muchas actividades en el exterior y como ya dije anteriormente, tenemos que estar atentos a la radio o la posibilidad de alguna emergencia”.

– ¿Cómo ve este desafío que hoy le pone la vida?
– “Ha sido un gran desafío tanto en lo profesional como personal, adaptarse a la soledad y a un clima en ocasiones muy adverso. Puedo decir que somos un gran equipo, hemos trabajado de buena manera, compartiendo deberes y apoyándonos en diversas tareas”.

– ¿Qué sigue para su vida profesional? ¿Cuáles son sus desafíos para el futuro?
– “El próximo año vuelvo a la Capitanía de Puerto de Punta Arenas. Mi desafío es seguir aprendiendo y desarrollándome en esta institución que es la Armada de Chile”.