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El cardenal Alojzije Stepinac

Por La Prensa Austral domingo 15 de septiembre del 2019

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Por Lidia Mihovilovic

El siglo XX fue la época más dura para el cardenal Alojzije Stepinac. Cuando comenzó a liderar la Iglesia Católica en Croacia. Me refiero al fascismo, al nazismo y al comunismo en Croacia. El estaba consciente de todos los crímenes más grandes de ese siglo y lo sentía en forma directa sobre su nación.

En 1932 en Zagreb, capital de Croacia, encabezaba la asociación que protegía a los refugiados del nacional socialismo y en forma continua buscar el modo de estar al lado de la humanidad y ser solidario con el sufrimiento humano, también en tiempos de crímenes cometidos en su contra. Con motivo de su muerte, el Congreso de EE.UU. destacó que “fue un abierto opositor del nazismo y del comunismo. Al mismo tiempo él aseguró la fuga de muchos judíos, serbios y eslovenos y demás victimas, y así salvó muchas vidas”.

Había nacido el 8 de julio de 1898 en Krasic, localidad vecina a Zagreb. Su padre Josip, agricultor, y su madre Bárbara Penic. Al finalizar el 6º año de enseñanza media ingresó al liceo del arzobispado con intención de consagrarse sacerdote.

Mientras tanto fue convocado por el ejército en la escuela para oficiales de reserva. Al estallar la Primera Guerra Mundial fue enviado al frente italiano (1917-1918) y puesto en cautiverio hasta fin de ese año. Ante el mismo final de la guerra llegaron sus objetos personales a su familia con la noticia que había fallecido, lo que provocó mucha tristeza a los suyos, hasta hubo una misa de difuntos a su memoria. Una semana después llegó un telegrama del cautiverio italiano en los Campos de Prisión en Venecia. Para librarse de la prisión se presentó voluntariamente ante la delegación yugoslava.

En el verano de 1919 fue dado de baja y regresó a su casa donde por varios años trabajó en las propiedades de su padre. Cuenta su hermana que en una mano llevaba el rosario y en la otra sostenía las riendas del caballo.

Mientras tanto se había enamorado de una joven con la que pensaba casarse, pero al poco tiempo se dio cuenta que era solamente para Dios y renunció a su compromiso.

A los 26 años de edad Stepinac decidió firmemente ser sacerdote, y partió al Colegio Germanicum de Roma y en la Universidad Pontificia terminó sus estudios de filosofía y teología.

Cuando él nació, su madre había prometido ayunar con pan y agua dos días a la semana. Así lo cumplió durante 32 años hasta que fue ordenado sacerdote en Roma en 1930.

Trabajó en el Arzobispado de Zagreb. Cuando el arzobispo Dr. Antun Bauer le comunicó que sería nombrado su sucesor, al principio lo rechazó por no considerarse capaz para ese servicio, pero cuando el Vaticano insistió no pudo oponerse. Así, cuando el arzobispo Bauer falleció, el Papa Pío XI lo nombró su sucesor. Así Alojzije fue declarado arzobispo adjunto con derecho de heredar la Sede del Arzobispado de Zagreb (7/12/1937) en condiciones sumamente difíciles con respecto a la religión, la sociedad, la política y la economía, tanto en Croacia como en todo el mundo,  y así revivió con su obra sacrificada y su inspiración todos los campos de actividad cristiana tanto en el Arzobispado de Zagreb como en toda Croacia, tratando de preparar dignamente el festejo de los 1.300 años (1941) de las primeras relaciones de Croacia con la Santa Sede y el comienzo de su conversión al cristianismo.

Stepinac, arriesgando su vida tanto ante los nazis como a los comunistas continuó luchando por el valor indudable de su nación croata.

Cuando llegó el nuevo gobierno continuó trabajando según le dictaba su conciencia. Los comunistas lo dejaron trabajar libremente, pero cuando vieron que no podían convencer a la Iglesia católica de Croacia de separarse de la Santa Sede, se decepcionaron y así fue capturado el 18 de septiembre del año 1946, y ese mismo año comenzó su juicio. El arzobispo Alojzije Stepinac fue condenado al castigo de privación de libertad con trabajos forzados por 16 años y anulación de sus derechos políticos y ciudadanos durante 5 años. Fue encarcelado en Lepoglava, Croacia, hasta el año1951, fecha en la que fue trasladado y condenado a arresto domiciliario en Krasic, su ciudad natal, donde 30 policías evitaron su contacto con el público.

Todo el mundo protestó. Le pidieron cordialmente que firmara la petición dirigida a Tito y así liberado y enviado al extranjero. Solicitó la revisión de su proceso pero no ante un Tribunal Comunista, sino uno independiente y dijo que no abandonaría al país y a su gente.

Luego de la noticia de que el Papa Pío XI había nombrado a 14 nuevos cardenales, entre ellos a Alojzije Stepinac, el gobierno de la República Federativa de Yugoslavia cortó relaciones diplomáticas con la Santa Sede el 17 de diciembre de 1952.

En esta prisión el cardenal Alojzije Stepinac comenzó a enfermarse padeciendo de policitemia (aumento de glóbulos rojos). Perdonando a todos los que le hicieron daño y rogando por sus perseguidos y totalmente tranquilo falleció el 10 de febrero de 1960.

Declaraciones del cardenal Stepinac y otros escritos sobre su persona:

*Louis Breiner, presidente de la Asociación de Judíos en América:

“Este alto representante fue condenado como colaborador del nacismo. Nosotros, los judíos, protestamos contra tales calumnias. Pues conocemos su pasado. Y podemos decir que él, desde 1934 y en los años siguientes, siempre fue fiel amigo de los judíos. Y no escondía sus sentimientos, ni en tiempos de crueles persecuciones bajo el régimen de Hitler”.

*Cardenal Stepinac, 1942:

“Cada nación y cada raza, como se refleja hoy en la Tierra, tiene derecho a una vida humana digna y a la conducta digna del hombre
Por eso, la Iglesia Católica siempre ha juzgado, y aún hoy juzga la injusticia y la violencia que se comete en nombre de teorías de clase, de raza y de nacionalidad
Ella faltaría a su tarea, si no actuara consecuentemente levantando su voz, hoy, para defender a todos aquellos que se quejan por las injusticias cometidas” (del sermón en la Catedral de Zagreb, el 25.10.1942, Benigar 1974, pág.442.

*Francis Spetiman, Cardenal de Nueva York:

“… Las noticias sobre la muerte del cardenal Stepinac se reciben aquí con tristeza. El pueblo americano en él reconoce el espíritu que hizo grande a nuestra patria: un espíritu que no se fija en el precio, que nunca puede ser demasiado alto si se trata de la libertad. Estamos orgullosos de que el Arzobispado de Nueva York haya levantado un monumento vivo en recuerdo al arzobispo Stepinac: el “Stepinac High School”, donde personas jóvenes se entrenan y aprenden a respetar y resaltar los principios por los cuales este hombre valiente vivió y murió” (Hrvatski glas, 07.03.1980).

*Jean Rupp, obispo parisiense:

“… Estamos orgullosos de la gran persona que fue el cardenal Stepinac. El es mártir de los tiempos modernos, mártir cristiano, mártir de sus obligaciones. Pudo haber dejado su patria y vivir libremente en el extranjero, sin embargo rechazó esta oferta hecha por el régimen, pues quiso quedarse, vivir y morir en el corazón de su Croacia. Ya fuera antes, durante o después de la guerra, siempre luchó por la verdad” (Hrvatski glas, 4.4.1960).

*Arzobispo Stepinac, 1946:

“La nación croata se expresó a través de plebiscito a favor del Estado Croata, y yo nada sería si no sintiera el ser de la nación croata, que ha sido esclava en la ex Yugoeslavia” (de la defensa ante el tribunal. Benibar 1947,pág.584).

*Arzobispo Stepinac, 1946:

“Algunos documentos están falsificados: fotos en las cuales se me muestra levantando el brazo con el saludo facista y mi presencia en la despedida de la legión croata que partió hacia el Mar Negro; ni participé de dicha despedida, ni levanté el brazo a la manera facista” (contenido de una nota que escribió durante el proceso de 1946, Beluan, 1967, pág.127).

*Chicago’s American, 11.2.1960:

”La muerte de Alojzije Stepinac alejó a uno de los grandes símbolos vivos de la oposición al comunismo, pero la enseñanza que nos da su vida, ha quedado: mientras haya personas, sea cual fuera su religión, que no piensan tomar compromisos con ninguna dictadura perjuiciosa, dicha dictadura no es segura”.

*The Guardian, 11.2.1960:

“Las razones para el proceso contra Stepinac, con seguridad fueron políticas y no morales, tanto más cuanto se le dio la posibilidad de abandonar el país en lugar de responder al proceso”.

*Catholic Herald, SAD, 19.2.1960:

“… El cardenal fue una persona santa y espiritual, quien gustaba de socializarse con los trabajadores
Murió con una muerte mártir, más difícil de cualquier otra de la que se haya sabido, pues murió lentamente bajo “el gobierno de Tito a través de los siguientes quince años”.

*Dr. Isidor M. Emanuel, Obispo de Speyer:

“…Con el cardenal Stepinac partió a la eternidad una de las mejores personas de nuestro siglo. Al recibir la noticia sobre su muerte, sólo vino a mí un pensamiento: ha muerto un santo”.

*Die Presse, 11.2.1960:

“En el retiro campesino de su pueblo croata natal, preso, sin embargo entre su nación, gravemente enfermo, pero inquebrantable en su confesión de fe, desde fines de la guerra apartado del mundo, aunque célebremente conocido como uno de los mártires por la libertad de la Iglesia en el Oriente Comunista, murió hoy el Cardenal Stepinac”.

En cuanto a la enseñanza del Catecismo, habéis establecido el principio: en las clases superiores de la Escuela media no se puede dar la enseñanza religiosa, en tanto que en las inferiores es optativa.

¿Cómo podéis permitir a jóvenes que no están en grado de juzgar, decidirse a favor o no del catolicismo, cuando negáis esta opción a los alumnos más maduros, que poseen ya el derecho de voto?

Y los hospitales católicos atendidos por nuestras religiosas, ¡cuántas dificultades no han de superar!

Contra la voluntad de la aplastante mayoría del pueblo, habéis introducido el matrimonio civil. ¿Por qué no habéis expresado esta libertad respetando la voluntad de nuestro pueblo? En América esta cuestión está mejor regulada: quien desea el matrimonio civil puede tenerlo, pero, simultáneamente, se consiente, para el que lo quiere, el matrimonio canónico.

No negamos un determinado control respecto al matrimonio. Pero hay que tener presente que nuestro pueblo sufre mucho al verse obligado, primero, a verificar el matrimonio ante la autoridad civil, y después solamente en la iglesia. Si hubieseis acudido a nosotros, os hubiéramos dado sugerencias en el sentido ahora expuesto.

A determinados religiosos de Backa les han sido incautados sus edificios. Algunas iglesias de Split han sido convertidas en depósitos, y no sé si aún lo seguirán siendo
Los bienes de la Iglesia han sido confiscados sin mediar acuerdo alguno con la Santa Sede, y vosotros comprobasteis cómo el pueblo no quería aceptar esa posesión.

Me acusáis de haber solicitado el Convento ortodoxo de Orahovica (un antiguo convento católico de los Padres de la Congregación de San Pablo) que estaba abandonado, con el objeto de instalar a los Padres Trapenses, expulsados por los alemanes de Rajhemburgo. Yo creo que era un sagrado deber mío amparar a esos Padres.

Se me adjudica, como si fuese un gran delito, el haber sido vicario castrense. El Presidente del Tribunal me ha preguntado si no he condenado como traición a Yugoeslavia el haber entrado en relación con el Estado Independiente de Croacia (NDH) para este asunto. Fui Vicario Castrense, porque bajo la antigua Yugoeslavia me esforcé, durante estos ocho o nueve años, en regular esta cuestión; pero no se llegó a una solución definitiva y sólida. Esta cuestión estaba regulada en el Concordato, pero éste fue abolido por Belgrado, no obstante mi reciente ratificación. Cuando la guerra germano-yugoeslava tocaba a su fin, me sentí obligado a brindar ayuda espiritual a los restos de las fuerzas católicas del antiguo ejército yugoeslavo y, al mismo tiempo, a los soldados del nuevo Estado Independiente de Croacia. Si el Estado se hundía en la catástrofe, los soldados quedaban y era necesario tener en cuenta la nueva situación.

Nuestros orfanatos se hallan imposibilitados para funcionar. Nuestras imprentas han sido destruidas y en algunos lugares no existe ninguna. Nuestra prensa, que ya fue objeto de tantos ataques vuestros, ya no existe. ¿No es, pues, un escándalo afirmar que la Iglesia no gozó en ningún lugar de mayor libertad que aquí? Los Padres Domínicos han impreso un librito piadoso, que yo mismo traduje al francés, gastando aproximadamente 75.000 dinares. Reitero ante todos los presentes: de 260 a 270 sacerdotes han sido asesinados por el N.O.P. (Movimiento Popular de la Resistencia).

En cuanto a la Madre de Dios, se dice en los libros escolares que fue una prostituta. ¿No sabéis que para nosotros los católicos, como para los ortodoxos, la Madre de Dios es uno de los conceptos más santos?

Ordenáis -y ésta es la enseñanza oficial- que se enseñe que el hombre procede del mono. Si alguno tiene la ambición de descender del mono, es libre de hacerlo; pero ¿cómo se puede erigir esto en teoría oficial?

*Samuel Stritch, Cardenal de Chicago:

“Ha pasado el Viernes Santo y llegó la Pascua. Lo mismo sucederá con el tiempo que Dios ha designado para la tiranía y el exilio. ¡Y Croacia esperará su Pascua! Y cuando llegue ese tiempo, comprenderemos mejor la grandeza del cardenal Stepinac, del sacerdote, del obispo y del pueblo, que permanecieron fieles a Cristo, así como comprendemos mejor la grandeza y el milagro de Cristo en la cruz el Viernes Santo, al observarlo a la luz de la Pascua”. (Nikolic, 1980, pág.200).

*Ivan Mestrovic, escultor:

“Su muerte generará espanto en sus torturadores, cuando sientan que él es un opositor más peligroso desde su tumba que desde su prisión. No los perseguirá Stepinac, quien oró por ellos cada día, sino que serán perseguidos por sus conciencias por la injusticia hecha contra él y por sus consecuencias, que siguen al pecado” (Nikplic, 1980, pág.49).

*Alfredo Cifuentes, arzobispo chileno:

“Sus verdugos quisieron destruirlo, pero lo engrandecieron con la aureola del mártir. Pensaron que borrarían su nombre, pero lo transformaron en inmortal
El Cardenal Stepinac murió por sus perseguidores. Para nosotros y para todo el mundo católico ha comenzado su vida eterna de gloria y victoria. Pues un mártir entró en los cielos”. (El Diario Ilustrado, Santiago de Chile, 16.2.1960).

*Newsweek, 22.2.1960:

“… Fue significativo el hecho de que el gobierno haya permitido que el cardenal Stepinac fuera enterrado en su propia Catedral en Zagreb. Los católicos de Yugoeslavia, que recuerdan aún los juicios llevados a cabo contra sacerdotes por “obrar contra el Estado”, recibieron la noticia no como símbolo de esperanza, sino como signo de astucia diplomática”.