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El Mundial que también se juega entre las marcas Nike y Adidas

Por Agencias martes 3 de julio del 2018
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Los grandes ejecutivos de empresas patrocinadoras no necesariamente son apasionados hinchas del fútbol, pero es probable que algunos de ellos perdieran los estribos el sábado cuando tanto Lionel Messi como Cristiano Ronaldo salieron del Mundial.

Los dos múltiples ganadores del Balón de Oro no sólo están entre los atletas mejores pagados en el mundo, sino que sus cuentas bancarias también han aumentado considerablemente gracias a sus contratos de patrocinio.

Y en el mundo del fútbol no hay acuerdos más grandes que el “clásico de marcas” entre Adidas y Nike.

Para las dos gigantes de ropa deportiva, el Mundial, sin embargo, no es sólo para vender mercancías.

Es también una gigantesca oportunidad para exponer la marca y, en ese sentido, el rendimiento de los atletas que patrocinan es crucial. “Una gran parte de la estrategia de marca tanto de Adidas y Nike se centra en la promoción de equipos y jugadores que podría surgir como ganadores del torneo para asociar sus nombres con el éxito, y ganar máxima exposición y mayor crecimiento”, explica Amir Somoggi, asesor de mercadeo basado en Sao Paulo, Brasil.

Messi es una figura clave en las cuentas de Adidas y Ronaldo en las de Nike. Y sus respectivas selecciones nacionales, Argentina y Portugal, también tienen contratos de camisetas con las mismas compañías.

El clásico de la marca tiene todo que ver con grandes montos de dinero.

En 2014 Adidas reportó ventas relacionadas con el fútbol de US$2.500 millones, impulsadas por una buena actuación en el Mundial de Brasil.

En el mismo año Nike anunció un aumento del 23% en beneficios netos durante el torneo.

Y el Mundial de Brasil fue la primera vez que Nike venció a Adidas en la competencia de patrocinio.

12 de las 32 selecciones participantes lucieron el logo “swoosh” de Nike, dos más que los equipos con la marca Adidas.

Sin embargo, al final fue el gigante alemán -también un patrocinador oficial del Mundial y responsable de los balones y la mercancía oficial- el que sacó ventaja, ya que dos equipos patrocinados por Adidas, Argentina y Alemania, disputaron la final, dando a la compañía su tercer título desde 1998, mientras que hasta ahora Nike sólo cuenta una victoria mundialista, con Brasil en 2002.

El contrato de CR7

En Rusia 2018 han cambiado las cosas. Adidas tiene 12 selecciones contra las 10 de Nike. Sin embargo, en términos individuales los estadounidenses dicen estar en ventaja, señalando que el 60% de los jugadores han usado chuteadores de Nike.

Según un estudio hecho por el Observatorio Internacional del Fútbol (Cies), 132 de los 200 jugadores más valiosos en Rusia 2018 usan zapatos de Nike, comparados con los 59 de Adidas.

Las lista incluye $1.000 millones de un trato “de por vida” de Nike con Ronaldo.

Y tener el logo sobre la camiseta nacional, tampoco sale barato.

Nike habría pagado US$50 millones a la Federación Francesa de Fútbol por un acuerdo de uniforme hasta 2026 y decenas de millones más a Inglaterra y Brasil.

Alemania recibe US$58 millones al año de Adidas, España US$47 millones, mientras que Argentina recibe una cifra mucho menor de US$11 millones.

Y aunque la eliminación de la selección alemana en la primera ronda no fue una buena noticia para Adidas, la compañía quizás tenga algún consuelo en las altas ventas del uniforme alemán.

En el Mundial de 2002 8,6 millones de camisetas fueron vendidas. Para 2014 el número se había duplicado a 14,2 millones con un precio promedio de US$66 según la agencia de mercadeo alemana PR Marketing.

Los octavos de final en Rusia comenzaron con Brasil, Croacia, Inglaterra, Francia y Portugal vistiendo camisetas Nike, mientras que Argentina, Bélgica, Colombia, Japón, México, Rusia, España y Suecia llevaron Adidas.

Puma -la compañía alemanas fundada por la misma familia Dassler responsable de Adidas, y dividida por una agria disputa de años- está representada por Uruguay y Suiza.

Y Dinamarca, patrocinada por la compañía nacional Hummel, era la única excepción.

Pero si bien los patrocinios de equipo controlan la ropa que los atletas visten cuando juegan para sus países, para las zapatillas el trato es distinto.

Y en cuanto a jugadores individuales todavía queda mucho talento en el torneo.

Nike tiene sus esperanzas puestas en el brasileño Neymar, el inglés Kane o el francés Killian Mbappé.

Y aunque las posibilidades de Adidas recibieron un golpe en la fase de grupos con la salida del alemán Mezut Ozil y el egipcio Mohamed Salah, aún tienen al francés Paul Pogba y el uruguayo Luis Suárez, además del brasileño Gabriel Jesús.

Así que si bien las dos superestrellas Messi y Ronaldo ya se fueron para la casa, la lucha en el “clásico de las marcas” sigue vivo.