Necrológicas
  • José Casanova Carreño
  • David Véliz Navarro
  • Carlos Yansen García
  • Alicia López Bosnich vda. de González
  • Mario Hernán Haro Andrade

Fibra óptica apuesta por fortalecer la salud conectada en Magallanes

Por Agencias viernes 12 de enero del 2018
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
278
Visitas

El Centro Nacional en Sistemas de Información de Salud (CENS) valoró el proyecto Red Fotónica Austral, que dotará de fibra óptica para la conectividad de internet a alta velocidad en Magallanes. Esto, como una oportunidad para impulsar la interoperabilidad entre prestadores de salud pública y privada, y adoptar herramientas de informática médica en beneficio de los usuarios de la región. Dichos avances, van desde el diagnóstico de enfermedades a través del genoma humano, hasta la formación de capital humano y el desarrollo de innovación.
Así lo proyecta su director, el doctor y académico de la Universidad de Chile, Steffen Härtel, quien explica que la nueva infraestructura facilitará el intercambio de grandes volúmenes de datos, esencial para implementar avances en ámbitos como telemedicina, educación a distancia, -tanto para estudiantes de pregrado como para formación continua e investigación-, análisis de casos clínicos complejos y envío y recepción de exámenes.
“Desarrollar acciones de este tipo implica el manejo de grandes volúmenes de datos, que a través de la fibra óptica se pueden transferir con más velocidad y en menor tiempo. La actual velocidad de conexión es muy fluctuante, y no es suficiente para hacer videoconferencia en forma fluida y sin interrupciones, por ejemplo. La región se ha quedado atrás en materia de tecnologías de información en salud, porque el ancho de banda no era suficientemente grande para incorporar estas herramientas, y este hito permite proyectar esos desafíos”, detalla Härtel.
La iniciativa entrará en operaciones a partir del año 2020, luego de que, en octubre de 2017, el gobierno anunciara el resultado de la licitación del proyecto, que contempla la construcción de un troncal submarino entre Magallanes y Puerto Montt, donde se instalará un cable de casi 3 mil kilómetros que unificará la transmisión simultánea de datos en todo Chile.
Abrir la puerta a
la salud conectada
El Centro Nacional en Sistemas de Información de Salud CENS es un proyecto impulsado por Corfo a través de su Comité de Transformación Digital, que a partir de este año tiene la misión de mejorar la interoperabilidad de los sistemas de información en el sector salud. Una de las primeras iniciativas que ha apoyado es la Cuenta Médica Interoperable de Fonasa y Salud & Desarrollo, una plataforma que, en su fase inicial de puesta en marcha, beneficiará a cinco millones de usuarios del seguro público en cinco regiones del país. En paralelo, la entidad trabaja en una primera propuesta de estándares de nivel internacional bajo la cual las diversas plataformas, públicas y privadas, deben avanzar.
Según el director de CENS, el avance logrado en Magallanes supone abrir la puerta a este desafío de la salud conectada. “La telemedicina es un eje muy importante. En una región aislada, donde el clima en muchas oportunidades no te permite viajar y hay pocos especialistas médicos, la comunicación a distancia por internet es una herramienta que mejora la vida y eficiencia del cuidado médico. Optimizar la comunicación y conectividad de una zona remota del resto del país deriva en muchos beneficios que antes no existían, desde ver Netflix hasta tener una atención médica con un especialista en determinada patología que no existe en Magallanes, y que antes era inaccesible para los usuarios”, agrega Härtel.
Desde el proyecto de telemedicina del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, donde el doctor Härtel y la doctora Patricia Gómez son directores ejecutivos, también ven con buenos ojos las oportunidades que se abren con la nueva conectividad, que permitirá mejorar y afianzar los esfuerzos que ya se realizan para la conexión de especialista, por ejemplo, en el ámbito de la cardiología y desarrollar nuevas actividades con otras subespecialidades complejas. Los especialistas aseguran que, desde su hospital, pueden aportar mejoras al de Magallanes, tanto en la atención de pacientes, como en la formación de profesionales de salud.
En tanto, para el director de la Escuela de Medicina de la Universidad de Magallanes, Marcelo Navarrete, la región estará más cerca para acceder a los nuevos métodos de diagnóstico, relacionados con el análisis del genoma humano, qua ya tienen aplicación en el campo clínico. Dichos métodos permiten identificar, a partir de un análisis genético, una determinada enfermedad en un paciente, a través de sofisticadas técnicas de lectura del ADN, tales como estudios moleculares. A juicio del facultativo, la actual conectividad supone una limitante para acceder a tecnología de punta a nivel clínico, pero también a contar con mejor capital humano.
“Es una oportunidad enorme para el desarrollo, porque hoy ni siquiera podemos usar herramientas viejas, en cuestiones tan simples como la interoperabilidad de los sistemas de información a nivel de registro de fichas clínicas, por ejemplo. Sin duda, incorporarnos a la red fotónica va a mejorar la calidad de la asistencia médica. Y lo hará de dos formas: uno, a través de la telemedicina, con el intercambio de imágenes, exámenes y datos clínicos entre expertos locales y de otras zonas del país y el mundo. Y segundo, la región al superar sus limitantes de conectividad debiera tornarse más atractiva para colegas que están considerando venir a la región”.
Conocimiento en salud
Actualmente, a nivel mundial, el desarrollo de las tecnologías de la información genera un impacto en eficiencia y ahorro equivalente al 3% de los presupuestos nacionales en salud, gracias a la optimización de recursos provenientes de la disminución exámenes y procedimientos que ya han sido realizados, menores tiempos de atención por información disponible para equipos médicos y reducción de pérdidas en el tiempo y dinero que gastan las propias personas en acceder a las prestaciones.
Muchas de estas soluciones en TICs provienen del desarrollo de innovación, tanto desde el ámbito público como de la esfera privada, donde instituciones y nuevos profesionales están contribuyendo a mejorar el conocimiento y nuevas herramientas. Härtel proyecta que al estar conectado, se pueden desarrollar herramientas. “Un grupo de informáticos de Magallanes podría crear una herramienta para el hospital local, y si ésta es útil como innovación, se podría compartir con otros centros médicos. También se abre esta oportunidad para que desarrolladores puedan innovar y emprender en la generación de software en salud”.
En el ámbito del conocimiento, la principal brecha que cerrará la región se da en la formación de pregrado y postgrado, investigación y atracción de más especialistas. Un eje que las universidades de Chile y Magallanes están abordando con un convenio de cooperación que se materializa en un taller de microscopía virtual, que realizan docentes de histología de ambas casas de estudio. El programa, de carácter piloto, permite a los alumnos de pregrado de la Umag acceder en forma remota a los mismos talleres que sus pares en Santiago.
Marcelo Navarrete, destaca que las perspectivas de esta alianza crecen en el nuevo escenario que se materializará a partir del año 2020. “A nivel del desarrollo de medicina, tanto formativo en el pregrado, como postgrado, y en ámbito del ejercicio asistencial y desarrollo científico, existe una enorme necesidad de intercambio de grandes volúmenes de información. Esto desde los métodos estándares de imágenes, tales como resonancia o escáneres, hasta los análisis microscópicos, como un caso de anatomía patológica”. Un proyecto Fondecyt Regular recientemente adjudicado por el doctor Navarrete en conjunto con académicos del Instituto de Ciencias Biomédicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile son primeros logros de colaboración en el campo de datos biomédicos hacia una medicina más personalizada.
Steffen Härtel concluye que “también hay un efecto directo en la atracción de médicos especialistas y profesionales en ciencias de la computación. Si mejora la calidad de vida en una zona, y permite reducir el aislamiento, un profesional verá con mejores perspectivas instalarse en ese lugar, cerrando un círculo virtuoso. Del mismo modo, si un médico o ingeniero informático se puede formar en Magallanes, la probabilidad de que se quede en la región es más alta también. Esto puede incentivar una nueva generación de médicos y especialistas en ciencias de la tecnología de información, un ambiente más atractivo, integrando la atención de pacientes con la formación con una nueva generación de profesionales altamente capacitados”.