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  • Javier Muñoz Pérez

Investigan censo de glaciares en Argentina por supuesto acuerdo con compañías mineras

Por Agencias jueves 17 de mayo del 2018

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Perito Moreno es el más famoso de los glaciares de Argentina. Pero hay al menos 16.968 en el país, distribuidos a lo largo de la cordillera de los Andes y de las islas del Atlántico Sur. Según el primer inventario nacional de glaciares, los cuerpos de hielo ocupan una superficie de 8.484 kilómetros cuadrados en Argentina, un tamaño equivalente a 41 veces la ciudad de Buenos Aires o 14 veces Madrid.

Argentina tardó ocho años en completar los datos requeridos por la Ley de Glaciares y los resultados llegan acompañados de polémica. La decisión de haber dejado fuera del recuento las masas de hielo menores a una hectárea es investigada por la justicia, que ha procesado a tres ex secretarios de Ambiente y al ex titular del organismo científico responsable del inventario.

“Es una ley emblemática de ordenamiento territorial que preservará las reservas de agua”, dijo a los medios el ministro de Ambiente, Sergio Bergman, antes de la presentación en la Casa Rosada.

Los glaciares son esenciales también como indicadores del cambio climático. “El rápido retroceso de los glaciares en los Andes y otras regiones montañosas es considerado uno de los signos más claros del calentamiento global de las últimas décadas”, señala el inventario.

Argentina es el segundo país de América Latina con más reservas de agua en estado sólido, sólo por detrás de Chile, y está entre los 15 países con mayor superficie de hielo en el mundo. Los glaciares más grandes y conocidos están en el sur del país y son alimentados por el Campo de hielo patagónico de la cordillera andina. Además del Perito Moreno, de 250 km2, se destacan los monumentales Viedma y Upsala, que casi le cuadriplican en tamaño: 977 km2 y 870 km2 respectivamente.

La altura media mínima a la que aparecen los glaciares en las laderas de las montañas aumenta de sur a norte, desde los 930 metros sobre el nivel del mar en Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, a los 3.000 en promedio en los Andes centrales y los 5.000 de los Andes desérticos.

El gobierno celebró el inventario, pero la justicia y los activistas medioambientales lo consideran incompleto. El Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) siguió criterios internacionales a la hora de inventariar sólo las masas de hielo mayores a una hectárea. Sin embargo, para el juez Sebastián Casanello se ha vulnerado la Ley de Glaciares, que explicita en su artículo 2 la protección de todos los cuerpos de hielo “cualquiera sea su forma, dimensión y estado de conservación”.

La científica Paula Forte relató ante el juez que se vieron obligados a borrar más de mil pequeñas geoformas de hielo del inventario por ser inferiores al tamaño delimitado por el Ianigla.

La discusión es clave porque de ella dependen varios proyectos mineros. Afecta también a la polémica mina de Veladero, en la provincia norteña de San Juan, que registró dos derrames de cianuro en los últimos años cuando era operada por la canadiense Barrick Gold. En el dictamen emitido por Casanello el pasado diciembre, se reúnen testimonios de legisladores, científicos y extractos de estudios ambientales de la provincia de San Juan y de la minera Barrick Gold que hablan de la “presencia de permafrost”, típica de ambientes periglaciares, en la zona de explotación de Veladero, ahora en manos de la empresa chino-canadiense Andina del Sol.

“Resulta extraño que la institución que más ha hecho por la protección de los glaciares se vea acusada de favorecer la actividad minera”, dijo en diciembre Ricardo Villalba, el ex titular del Ianigla procesado.

“Estamos shockeados porque hemos aplicado estándares científicos aprobados por toda la comunidad internacional”, agregó.

El inventario realizado por Villalba recibió el respaldo de numerosos colegas y ahora obtuvo también el aval gubernamental.

El Ejecutivo de Mauricio Macri cree que a la ley le faltan precisiones; los ambientalistas subrayan que es muy clara. No se descarta que vuelva a discutirse en el Congreso.