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La caza amenaza con dejar las selvas sin mamíferos

Por La Prensa Austral domingo 19 de mayo del 2019

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La mitad de los bosques tropicales ya sufren una defaunación severa de medianas y grandes especies.

Ya hay selvas donde los animales más grandes han desaparecido por culpa de la caza. Practicada por los humanos desde su origen para subsistir, la expansión humana ha ido arrinconando a las demás especies. Ahora, un estudio muestra que los cazadores están llegando hasta los últimos refugios: la mitad de las selvas y sabanas tropicales ya han perdido buena parte de sus poblaciones de mamíferos, en especial los más grandes. Cada vez será más habitual oír hablar del concepto y la palabra defaunación.

La tala, el avance de la agricultura, la expansión urbana y de infraestructuras han reducido la extensión de las selvas, las ha cuarteado y aislado. Gracias a las nuevas tecnologías satelitales y las modernas técnicas de teledetección, casi se pueden contar los árboles que quedan. Pero con los animales la cosa se complica. Hay que estar sobre el terreno para contarlos y hacerlo de forma periódica. Y hay muchas selvas que controlar. Determinar el impacto de los cazadores sobre la vida es aún más complicado. En las regiones tropicales, la caza aún es una necesidad, está escasamente regulada, mal controlada y la demanda no deja de alimentar al furtivismo.

“Los satélites te dicen la deforestación que hay, pero el impacto de la caza es muy difícil de cuantificar”, recuerda la investigadora de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y principal autora del estudio estando en la Universidad Radboud, de Nimega (Holanda), Ana Benítez. En 2017, la investigadora publicó otro trabajo en el que mostraba que, allí donde llegaban los cazadores, la abundancia de vida animal se había reducido hasta en un 90%. Ahora han extendido el estudio a las casi 4.00 especies de mamíferos que habitan en los 14 millones de kilómetros cuadrados de selvas y sabanas tropicales que quedan.

El trabajo, publicado en PLoS Biology, estima que el 13% de las especies incluidas en el análisis, han reducido sus poblaciones por culpa de la caza. “Pero la mayoría de los pequeños mamíferos o no se cazan o se reproducen tan rápido que apenas les afecta, lo que distorsiona la media”, aclara Benítez. En efecto, si se clasifican los mamíferos por tamaño, los resultados son dramáticamente diferentes: los animales de tamaño medio (entre un kilo y 20 kilos) han visto mermadas sus poblaciones hasta en un 27%. Mientras, en los de mayor masa corporal (por encima de los 20 kilos), el porcentaje sube hasta el 40%. “Además de que son los más rentables para los cazadores, tienen tiempos de reproducción mayores y menos cría por evento reproductivo”, explica la investigadora.

Los factores que más afectan a presión cazadora son, por este orden, la distancia hasta el pueblo o infraestructura humana más cercana (las carreteras, por ejemplo), la masa corporal de la especie o la densidad de población humana en la región. Como refleja el estudio, el 60% de las selvas tropicales están a menos de 10 kilómetros de un asentamiento humano, porcentaje que aumenta hasta el 80% si se aumenta la distancia a los 20 kilómetros. Puede que para un cazador en Europa o EE.UU. sean grandes distancias, pero son las habituales para un cazador que lo hace para alimentarse o vender la carne del animal.

El mapa muestra el índice de defaunación de los mamíferos en las selvas tropicales. Este índice refiere al número de especies en declive.

Por área, aproximadamente el 47% de lo que queda de selva tropical está siendo defaunada en mayor o menor medida.