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Nuevos parques y áreas naturales protegidas en el país, una política de Estado

Por La Prensa Austral viernes 9 de marzo del 2018

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Más de un millón 300 mil kilómetros cuadrados de áreas marinas protegidas tendrá Chile con la reciente firma por parte de la Presidenta, Michelle Bachelet de los decretos que crea los parques y áreas respectivas en lugares como el Archipiélago de Juan Fernández; Islas Diego Ramírez, Paso Drake, Rapa Nui, Seno Almirantazgo y Tortel
En total, son 8 parques marinos y 6 áreas marinas costeras que contarán con este nuevo estatus de protección de su biodiversidad. A esto se suma el decreto para la creación del Parque Nacional Pumalín convirtiéndose en la Red de Parques de la Patagonia con una superficie que se eleva a más de 4 millones de hectáreas y que en conjunto con las áreas marinas abarca casi un 38 por ciento de la tierra y el mar de Chile protegidos.
 
Ese es quizá uno de los impactos más significativos de esta decisión, porque implica una extensa superficie para conservar y recuperar especies de los ecosistemas. “Se comienza a esbozar algo que tiene mucha relevancia y es que los Estados empiezan a tener una real vocación por lo que entendemos como conservación y esto se traduce en la posibilidad de transmitir de manera concreta el valor que tiene la sustentabilidad”, dice Francisco Santa María, académico y director de Escuela de Ingeniería en Expediciones y Ecoturismo de la Universidad San Sebastián.
 
A su juicio, esta medida involucra “no sólo los decretos y normativas para esos territorios sino también un grado de protección donde el Estado tiene un deber conceptual con ellos. Proteger y preservarlos no es el único propósito, pero si el principal y con ello se marca un hito desde el punto de vista medio ambiental, cultural y económico”.
 
Asimismo señala que esto permitirá que el Estado “defina un presupuesto para administrar, gestionar y potenciar estas áreas de nuestro territorio y ver cómo los protegemos. Y es ahí donde cobran valor, todas las iniciativas y actividades que vayan en pro de ese propósito como es el caso del ecoturismo, que es una herramienta para la conservación”.
 
Rol del Ecoturismo
Francisco Santa María sostiene que ahora “se trata de buscar y aprovechar el traslado de turistas dentro del territorio nacional y desde otras partes del mundo para que a través de sus gastos en recreación u ocio se generen recurso para la conservación, además de impulsar acciones concretas en ese sentido”.
 
Por eso enfatiza que el modelo del ecoturismo es virtuoso ya que “no sólo traspasa flujos de dinero y divisas a través de los turistas, permitiendo nuevos capitales frescos para el país, sino que también logra concientizar respecto al valor que tiene un lugar, cultura o área marina o terrestre”.
 
En ese sentido, también recalca que es clave la participación de las comunidades locales,  “porque una cosa es el visitante que viene a vivir experiencias esporádicas y otra lo que ocurre con quien habita constantemente esos territorios. Por tanto, en las manos de esas personas se sitúa gran parte de la posibilidad de potenciar el desarrollo y la protección de ese lugar o no de manera sustentable, armónica y coordinada”.
 
En este proceso, el académico indica que también es importante que “las tradiciones y actividades sostenibles que han sido la base de la mayoría de las culturas originarias, tienen que ser reforzadas para las nuevas generaciones, incorporando esos comportamientos amigables que siempre tuvieron con el medio ambiente”.
 
Un tema que será relevante, es el rol que jugarán los pescadores artesanales, las grandes pesqueras y quienes tengan grandes proyectos de inversión y se quieran instalar por ejemplo en el borde costero. Por eso, es fundamental que cualquier proyecto incorpore tecnologías limpias y se adscriba a los criterios de sustentabilidad que por ejemplo la Organización Mundial de Turismo OMT y la Global Sustainable Tourism Council GSTC, han fijado para destinos turísticos, tour operadores y hoteles.
 
Santa María dice que “un ejemplo de esto son los lodges como proyectos de hospedaje para el cliente que prefiere el ecoturismo ya que tienen una concepción a escala humana y no industrial o del gran hotel con 400 habitaciones perfectos para grandes ciudades, pero que sin duda no aplica para pequeños destinos. La idea es manejar los territorios de manera sostenible y armónica con el medio ambiente”.