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Perros pastores: una alternativa para la convivencia entre el ganado doméstico y la fauna silvestre

Por La Prensa Austral domingo 30 de junio del 2019

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– La presencia de estos mastines baja ostensiblemente las cifras de la depredación del ganado por parte del puma.

Más de 324 perros pastores han salido desde Ultima Esperanza para cuidar los rebaños de distintas partes de Chile y el mundo, animales que son valorados porque logran el deseado equilibrio entre el cuidado del ganado doméstico y la conservación de la fauna silvestre.

Quien empezó con esta idea en la Patagonia fue el ganadero José Antonio Kusanovic Marusic (casado con Tamara Mac Leod, padres de un hijo de 34 años y dos nietos, Milan y Davor). Aunque su familia se ha vinculado al turismo él siempre ha mantenido su contacto con la ganadería que es el tema que lo apasiona. Allí precisamente surge como un problema sin resolver la depredación de los animales de crianza por parte de la fauna silvestre. Todas las técnicas utilizadas históricamente por los ganaderos magallánicos no han dado resultados. Kusanovic era uno más de éstos ganaderos frustrados. Sin embargo hace 12 años, viendo televisión, específicamente el programa “Los Patiperros” vio como un compatriota tenía perros pastores (o guardianes de rebaños) que lidiaban con osos, lobos y zorros. Ante ello, con su esposa se plantearon cómo poder implementar en Ultima Esperanza. Al poco tiempo de averiguar se encontraron que no existían en Sudamérica, llegando finalmente a Canadá donde habían perros trabajando con ovejas (también cuidan vacunos). Allí compraron los primeros tres cachorros (dos hembras y un macho) de tan sólo cuatro meses. Tuvieron que esperar dos años para que tuvieran crías a las cuales les comenzaron a enseñar cómo cuidar el ganado. Recordó que “’de patudos’ le empezamos a enseñar. A los cinco meses de nacidos los cachorros se los mandamos a las ovejas y se nos solucionaron los problemas”.

Los perros pastores se crían con las ovejas que pasan a ser su “familia” y en forma natural las protegen por lo que son muy requeridos en países mediterráneos y del Medio Oriente, así como en Canadá y Estados Unidos. Se trata de animales de gran envergadura y muy valientes.

Formando un criadero

Al poco tiempo la Universidad de Chile también comenzó con un proyecto similar, desde donde adquirió dos perros más. De ese modo ha ido formando un criadero con perros de las razas Marennma Alburcerse y Kangal de Turquía.

Desde esos orígenes ha formado 13 criaderos en Argentina, desde Buenos Aires hasta Tierra del Fuego. Incluso le regaló dos perros al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) de Bariloche porque “lo que quiero es que esto sea sustentable en el tiempo y queremos que esto se expanda. Ya hemos entregado más de 320 perros y además hemos realizado charlas y creamos un libro digital”, señala Kusanovic.

El ganadero indicó que con el Inta de Bariloche formaron una asociatividad, siendo su condición que cuando traigan perros desde otros países se los faciliten para realizar cruzas y así mejorar la calidad genética de sus animales.

Por su parte, en Chile creó tres criaderos, de los cuales quedan dos, uno en isla Riesco y el restante en la estancia San Jorge (cercanías de Puerto Natales).

Había creado también uno en la ciudad de Los Angeles, el cual había tenido un muy buen resultado. Con la llegada de los canes desaparecieron los robos. Sin embargo “le envenenaron los perros. Se había terminado la depredación y los robos, una mañana amanecieron todos sus perros muertos y le habían vuelto a robar sus ovejas”.

Los perros nacidos en Ultima Esperanza hoy se encuentran en la Región de Coquimbo, en Los Angeles, Santa Cruz, Osorno, Puerto Montt, la isla de Chiloé, Coihaique y en la Región de Magallanes. También cuidan rebaños en Argentina, Uruguay y California.

Durante estos años José Kusanovic ha realizado 16 charlas en Argentina, 7 en Chile y una en Uruguay.

La crianza de estos animales lo califica como “un hobby, no es comercial, porque su crianza requiere mucho trabajo, dedicación, preocupación y tiempo”. Sin embargo le ha permitido conocer a muchas personas, ciudades y países.

Incluso dijo que “los doy garantizados de por vida, si alguien tiene algún problema con el perro se lo cambio o le devuelvo el dinero”.

Alta efectividad

Muchos ganaderos que cuentan con perros pastores le han manifestado, contentos, que han logrado dejar en cero la depredación de sus ovejas por parte de perros asilvestrados o por la fauna silvestre como pumas o zorros, lo cual sería un 100% de efectividad.

Kusanovic, por propia experiencia, expresa que porcentajes más reales serían entre un 93% a un 95%.

En su caso cuenta con un predio ubicado a 15 kilómetros de Puerto Natales, en dirección a Río Turbio y 28 de Noviembre y en las cercanías del vertedero municipal. Por ello tenía una mortandad por perros, pumas y zorros que llegaban a un 40%.

“Desde que pusimos los perros pastores hace unos diez años hasta ahora tenemos un 0,5% de mortandad por depredación al año. Prácticamente nada”, manifestó.

Otro punto que califica como muy importante es que “dejamos de lidiar con la vida silvestre. No me hace daño ni me molesta. Después de cien años de ganadería estamos logrando una solución. Imagínate que incluso he dado charlas sobre la sustentabilidad de la vida silvestre”.

Regalos y agradecimientos

Durante estos años ha regalado muchos ejemplares, siendo una de sus satisfacciones cuando la gente le agradece cómo ello le ha cambiado la vida. “Hace años le regalé un perro a una persona que se encariñó con uno de ellos. Al ver su entusiasmo se lo entrené y luego se lo di. El me contó que se pasaba la noche con la luz encendida cuidando sus ovejas del puma. Ahora ya no tiene necesidad de ello, lo cual siempre que me encuentra me lo agradece”.

Aunque los perros son efectivos como todas las cosas de la vida se requiere dedicación y constancia. Por ello dijo que “es igual que un tractor, si no le pones petróleo no va a andar más. Por eso hay que darle de comer en el campo, hay que verlos, corregirlos si es necesario y tratarlos con mucho cariño. Son muy efectivos. De los 324 pastores que hemos puesto un 94% está funcionando correctamente. Hay un porcentaje que falla, pero generalmente es por falla humana. La gente deja de darles de comer, no le hacen cariño o simplemente no les gustó el perro”.

Se trata de animales grandes, muy ágiles para su envergadura, los que se imponen por su presencia y ladridos a los depredadores sin necesidad de llegar a un enfrentamiento.