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Los mitos y verdades de la misteriosa “Area 51”

Por La Prensa Austral jueves 25 de junio del 2015

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A unos 130 kilómetros al noroeste de Las Vegas, en EE.UU., se emplaza una de las instalaciones militares más ocultas del mundo. Se trata del Area 51, sitio que habitualmente se cuenta entre teorías de conspiración relacionadas al fenómeno Ovni y que sólo en el último tiempo ha vivido una “apertura”, luego de años de mitos en torno a qué esconde en su interior.

También conocida como “Groom Lake” o “Homey Airport”, el Area 51 oficialmente no es una base secreta, aunque sí sus investigaciones, que de acuerdo a las evidencias históricas tienen que ver con el desarrollo de aviones experimentales y tecnología militar avanzada, nada de esto reconocido por el Gobierno de los Estados Unidos.

Este secretismo ha llevado a que este sitio sea parte del tour de miles de observadores interesados en los Ovnis, quienes se han acercado al lugar atraídos por historias como el incidente de Roswell de 1947, que habla de supuestos cuerpos encontrados en el accidente y la recuperación de discos flotantes, además de películas, series, música y videojuegos. Todo esto conveniente aprovechado por las autoridades locales para fomentar el turismo.

Dada la naturaleza reservada de las instalaciones, entre sus mitos más reconocidos se cuenta la investigación y desarrollo de una nave espacial extraterrestre con material supuestamente recuperado en Roswell y el estudio de los cuerpos recuperados, reuniones con seres de otros mundos para crear dispositivos que manipulen el clima, la creación de armas de energía, desarrollo de viajes en el tiempo y tecnología de teletransportación y otros. Asimismo, se cree que existen bases subterráneas (como la mencionada en la película El Dïa de la Independencia) con un completo sistema de transporte.

Sin embargo, con el tiempo el secretismo ha ido disminuyendo y ya en 2013, debido a la divulgación de documentos desclasificados que detallaban cómo el área fue utilizada durante la Guerra Fría en pruebas secretas de los aviones espía U-2, la CIA reconoció oficialmente su existencia, afirmando que sólo se trataba de un área diseñada para para el test de tecnologías de aire y control.

La segunda declaración vino de parte de la Nasa el viernes pasado a través de su administrador, Charles Bolden, quien nuevamente confirmó la existencia del Area 51, aunque afirmando que el emplazamiento “no es como lo imaginan. He estado en un lugar llamado de esa forma, pero es un sitio normal de investigación y desarrollo. Nunca vi a ningún extraterrestre, ni naves extraterrestres, aseguró.

Además, dijo que “la existencia del Área 51 ha sido un secreto mal guardado durante décadas que ha alimentado la imaginación de teóricos de la conspiración y cazadores de ovnis”.

Respecto a los extraterrestres, Bolden señaló que “creo que algún día encontraremos otras formas de vida, y si no es en nuestro sistema solar, entonces será en los miles de millones de sistemas solares que existen en el universo”.

Para el ufólogo e investigador Rodrigo Fuenzalida, el revuelo por las declaraciones del ejecutivo de la Nasa “son sólo parte de una inusitada sensibilización de tipo psicosocial”, donde “simplemente se le da más importancia a la fuente que al argumento en sí”, y que incluso se relaciona con los clásicos mitos extreterrestres, el retorno de series como X-Files, la segunda parte de “El Día de la Independencia” y las habituales “revelaciones” de platillos voladores circundando el área.

De acuerdo a Fuenzalida, las supuestas visitas de ovnis al Área 51 no son tal, e incluso la experiencia puede ser “decepcionante”.

De hecho, el Area 51 puede ser visitada desde el cielo con Google Maps, donde es posible ver sus siete pistas de aterrizaje y un helipuerto.

Fuenzalida cuenta que quienes viajen al lugar se encontrarán con un restaurant propiedad de Glenn Campbell, uno de los promotores del mito, e incluso el letrero turístico “carretera extreterrestre”, instalado por la gobernación de Nevada.

“Al llegar al lugar, luego de unas cinco horas de viaje, es posible visualizar a lo lejos las primeras luces, aunque sólo se trata de pruebas militares con aviones secretos”, indicó.

“En términos ufológicos, el Area 51 no tiene ninguna validez”, sostiene el investigador.

 

Fuente: La Tercera