Necrológicas

Chofer de minibús que cayó al mar habla de la salvada milagrosa de los 17 ocupantes

Por La Prensa Austral jueves 13 de febrero del 2020

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Una salvada milagrosa tuvieron los turistas que el martes viajaban en el minibús que terminó hundido en las aguas del Estrecho de Magallanes.

Por circunstancias que son materia de la investigación, el furgón que conducía Rodrigo Meléndez Vergara, sufrió el incidente cuando llegaba a abordar el transbordador en el sector de  Bahía Azul.

El conductor dio a conocer su versión de los hechos a La Prensa Austral, haciendo ver que tiene experiencia en este tipo de recorridos y manejo con turistas y jamás había tenido un accidente.

El relato que entrega es que al llegar al sector de embarque, estando en la parte alta un hombre le pide que se apure porque el ferry estaba en la otra explanada. “Llegando abajo apreté el freno pero pasó de largo. Empecé a bombear a bombear y nada. Intenté doblar a la izquierda pero la van se me inclinó y, con el miedo de darnos vuelta, decidí seguir derecho y empezar a rebajar cambios. Al pasar a segunda frenó como en seco pero se arrastró, y entramos al mar, pero ahí como que caímos a un segundo nivel y en tres tiempos el vehículo se llenó de agua, quedando sumergido completo”.

Guía fue clave

Todos los méritos de que pudieran salvar con vida los 17 pasajeros se los entrega a la guía de turismo, Paola Veloso, “porque fue ella quien atinó rápidamente a abrir la puerta del furgón y la gente, estando bajo el agua, pudo salir a la superficie”.

“Gracias a ella estamos todos vivos”, remarcó el conductor de la empresa de turismo Laguna Azul.

Dijo que ayer todos andaban preocupados de las cosas materiales, “pero nunca dieron las gracias a ella por estar vivos, sino hubiesen tenido que traer 17 urnas a Punta Arenas”.

Respecto a las críticas que habrían surgido, por un supuesto exceso de velocidad, Meléndez fue enfático en desmentirlo, recordando que ellos trabajan con tacógrafo, el que emite una señal ruidosa cada vez que supera el límite permitido.

Otro elemento a favor de los ocupantes del vehículo fue que el agua no estaba tan fría, porque de lo contrario pudieron sufrir hipotermia, resaltó.

En todo caso dijo que asume las consecuencias y responsabilidad en el accidente. En eso no tiene problemas, si es que fue una falla humana.

De todas maneras no dejó pasar la ocasión para agradecer el proceder de su empresa, especialmente a Juan Conejero.