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El sentir familiar por muerte de la joven madre Deyanira Melipillán en un incendio este domingo: “Todo lo que construyó siempre lo hizo pensando en el bienestar de sus hijos e hijas”

Por La Prensa Austral martes 14 de enero del 2020

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Con una velatón la noche del domingo y una constante sucesión de visitas a la capilla del cementerio municipal este lunes, familiares y amigos han querido demostrar el gran cariño que sienten y seguirán sintiendo por Deyanira Melipillán Muñoz, la madre de dos niños de 6 años y dos jovencitas de 12 y 19 años que falleció la mañana del domingo 12 de enero durante el incendio que destruyó completamente la vivienda en que habitaba junto a los más pequeños, en calle Cancha Rayada Nº0609, en el barrio 18 de Septiembre.

Y fue precisamente en el camposanto de Avenida Bulnes, donde accedieron a compartir algunas palabras con La Prensa Austral, la hermana de la fallecida, Ingrid Melipillán; la madre de ambas, Sara Muñoz y la pareja de Deyanira, Miguel Angel Godoy Villablanca.

Abnegada con sus hijos, fiel a los amigos

Deyanira, la tercera de seis hermanos -cinco mujeres y un varón-, cursó estudios en la Escuela Manuel Bulnes, luego en el Liceo Sara Braun y Liceo Politécnico. Ya después se destacó por realizar trabajos de tipo social y su gran entrega a las tareas hogareñas, en especial relacionadas con sus hijos, como bien lo refrenda Ingrid. “Creo que todo lo que construyó siempre lo hizo pensando en el bienestar de sus hijos e hijas. Y así también amaba estar con sus amigos, con quienes fue muy leal y jugada, eran una verdadera familia. Además de estos afectos, Deyanira tenía aficiones como cocinar y destinar tiempo a buscar alternativas de proyectos que permitieran generar ingresos. Mi hermana fue ante todo una mujer alegre, honesta, transparente, que no tenía miedo a decir las cosas aunque ello pudiera molestar, porque primero estaba la franqueza”.

Finalmente, Ingrid, ex coordinadora provincial de Seguridad Pública de Magallanes, remarcó que toda la bondad y grandeza de Deyanira se ve reflejada en el cariño de todos quienes hoy la siguen visitando. “Veo amistades acá que han sido construidas durante muchos años, se mantienen fuertes al lado de ella, como estoy segura es la inversa. Estas son sólo algunas de las cosas bellas por las que la recordaremos”.

La madre de la joven, Sara Muñoz, llegó desde Los Angeles, donde reside junto a su marido desde diciembre pasado, para estar con su hija antes de ser trasladada a su última morada. “Apenas nos enteramos de la noticia, vinimos. Era una muy buena hija, muy aferrada a sus amigos y como dijo una profesora: era la abogada del diablo, porque los defendía a todos sin importar si eso la perjudicaba. Ahora al menos puedo estar acá con ella para despedirla. Recuerdo que cuando planteamos irnos, mi hijita fallecida era una de las que más estaba de acuerdo con la idea y me pedía que lo hiciera, porque sería bueno para ir a pasear y tener un lugar dónde llegar”, expresó con suma tristeza y nostalgia.

Gran madre y compañera

Aún golpeado por lo sucedido, el trabajador forestal que trabaja de huinchero en un aserradero, Miguel Angel Godoy Villablanca, recuerda que la unión con Deyanira se dio después de una amistad que ya los ligaba desde hace 20 años, cuando una de las hijas de la joven era apenas una bebé. “Fue hace unos 7 u 8 años que nos empezamos a enamorar y siempre la voy a recordar como una gran madre y compañera. Cuando pasó esto, me encontraba en el aserradero de una estancia en isla Riesco y me enteré porque me contactó el marido de la señora que estaba postrada en una de las casas de atrás (de la siniestrada). Cuando me llamó y preguntó dónde me encontraba, me di cuenta de inmediato que había pasado algo malo. Ahí respondí que estaba en el trabajo y me dijo que se había quemado mi casa, aunque no me querían decir todavía lo que había pasado con mi señora, pero en el camino a Punta Arenas finalmente me enteré. De hecho, me vine solo manejando en el jeep del trabajo y al llegar a Punta Arenas, lo primero que hice fue ver a mis chiquititos Diego y Benja que estaban donde mi mamá. Ya más tarde fui a ver cómo había quedado la casa. Deyanira estará en mi recuerdo, siempre supe que es querida por todos y muestra de eso es la gran cantidad de personas que fueron a la velatón que hicimos la noche del domingo y hoy (ayer) acá al cementerio”. 

El responso se realizará a las 17 horas de hoy en la capilla del Cementerio Municipal, tras lo cual tendrán lugar sus exequias.