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En estado de ebriedad habría actuado autor confeso de uno de los ataques incendiarios a vehículos

Por La Prensa Austral lunes 2 de mayo del 2016

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Sólo en un hecho concreto estaría vinculado Marcelo César Ule Guineo, sujeto que en la noche del sábado fue detenido por Carabineros luego de que fuera sindicado como el autor de uno de los 16 casos de incendios vehiculares que investigan las policías. El imputado confesó su participación en el hecho, y habría aportado antecedentes que estarían dirigiendo los pasos de la policía a nuevas detenciones.
En menos de 24 horas de su llegada a Punta Arenas, el equipo de la Sección OS-9 de Carabineros que viajó desde Puerto Montt para prestar colaboración en la investigación por la serie de atentados incendiarios a vehículos que han generado conmoción pública, logró trazar una línea investigativa clara que terminó con la detención de Ule. De acuerdo a los antecedentes recabados, una denuncia interpuesta por el propio imputado, por supuestas amenazas en su contra, habría sido determinante para vincularlo a uno de los 16 casos objeto de investigación.
Imputación de cargos
El Centro de Justicia de nuestra ciudad, fue escenario este domingo de la audiencia de formalización de cargos, la cual se inició con la intervención del defensor Guillermo Ibacache, pidiendo se declarara ilegal la detención de Ule, dado que la policía habría actuado de manera autónoma, sin contar con una orden previa contra su representado.
Empero, sus dichos fueron desestimados por el juez Pablo Miño tras escuchar los fundamentos del fiscal Felipe Aguirre, quien sustentó el procedimiento policial en una orden amplia de investigar con la que contaba Carabineros, con la cual se llegó al supuesto autor, tras lo cual se pidió la orden verbal de detención, que el propio magistrado otorgó telefónicamente.
Tras el incidente procesal, el fiscal Aguirre comunicó los cargos al detenido, que tendrían relación con lo ocurrido el pasado 21 de abril, cuando desconocidos robaron un automóvil en la población Lynch, al surponiente de la ciudad, el cual más tarde fue incendiado a dos cuadras del lugar, provocando daños en un inmueble de calle 18 de Septiembre. Según lo expuesto por el persecutor penal, Ule fue quien prendió fuego a dicho móvil, sabiendo, o debiendo suponer al menos, que dicho vehículo era fruto de un ilícito.
Esto último, tiene relación con lo declarado por el propio imputado en la declaración que le entregó a la policía, señalando que esa madrugada, estando ebrio en la vía pública, fue saludado por un conocido, que viajaba junto a otra persona en el automóvil Daewoo Tico que previamente había sido robado. Una vez en el interior, le solicitó a sus amigos que lo trasladaran hasta su domicilio, a sólo dos casas del lugar donde quemaron el auto, en la calle Camilo Henríquez esquina 18 de Septiembre.
Aseguró a los policías que, casi al llegar a su hogar, el automóvil sufrió un desperfecto, que lo dejó inutilizable frente al número 2073 de calle 18 de Septiembre. En eso, los sujetos que lo acompañaban comenzaron a rociar combustible sobre el auto, ya que portaban unas botellas de bebida con bencina, tras lo cual, él, con su encendedor, prendió el fuego en los asientos, lo que terminó no sólo destruyendo el pequeño vehículo, sino que, además, las llamas amenazaron con propagarse a una vivienda cercana, la que resultó con daños menores en su frontis.
En el relato de los hechos, el fiscal añadió que, a los dichos del imputado, se sumó la declaración de un testigo, que presenció el instante justo en que Ule habría prendido fuego al auto, motivo por el cual volverían a encontrarse, ya que con un amigo, fueron a su casa para encararlo, sobre cómo era posible que le estuviese quemando autos a los vecinos en la misma población donde viven, agrediéndolo y provocando daños en un automóvil de su propiedad.
Con todo lo anterior, el fiscal formuló cargos de incendio con peligro a las personas, además de un cargo de receptación, esto último por su eventual responsabilidad en el robo del auto, razón por la que el representante del Ministerio Público solicitó la medida cautelar de prisión, la cual, previa oposición del abogado Ibacache, fue acogida por el magistrado Miño, quien además fijó un plazo de 90 días para investigar los hechos.
Amenazas y daños
Según los detalles expuestos durante la audiencia, determinante en esta pesquisa habría sido la llegada de los funcionarios especializados del departamento OS-9 de Carabineros de Puerto Montt, siendo ellos quienes detectaron una denuncia que el propio Ule había interpuesto ante la policía, por amenaza y daños, tras el incidente en el cual fue encarado por dos personas, una de ellas, el testigo que lo habría visto encendiendo el fuego al auto Daewoo Tico.
Fue el olfato de los policías afuerinos lo que permitió, primero, entrevistar a los dos denunciados por esas amenazas, quienes rápidamente entregaron su versión acerca de lo sucedido, confirmándole a los carabineros que la persona que estaba detrás de los atentados incendiarios era “El Calule”, lo que los condujo a Ule Guineo, quien ante el cúmulo de antecedentes que pesaban en su contra, reconoció su participación y detalló la forma en que se perpetró el delito.
Sin embargo, dicha confesión no fue compartida por familiares del imputado, quienes finalizada la audiencia aseguraron que él no fue el autor del incendio, y que “algo habría” para que se inculpara.
Cabe señalar que en medio de la audiencia se aludió a quien habría robado el automóvil quemado, protegiendo su individualización, a fin de no comprometer la investigación, dado que la policía tendría puesta su mirada sobre él, como un sospechoso en el resto de los incendios investigados. Los efectivos del OS-9 de Puerto Montt permanecerán todavía en la zona, indagando más sobre los siniestros, ya que todo apunta a que estarían cerca de cerrar el círculo con el resto de los involucrados en la ola de incendios.