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Interponen querella criminal por muerte de bebé natalino de 8 meses

Por La Prensa Austral domingo 16 de septiembre del 2018

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El fallecimiento del pequeño Diego Ignacio se debió, según la presentación legal, a una serie de omisiones y negligencias tanto del personal
médico de Puerto Natales como de Punta Arenas.

Una querella criminal que persigue determinar responsabilidades médicas en la muerte de un bebé de 8 meses ingresó -ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas- la familia del niño natalino.

La presentación legal cuenta con el patrocinio del abogado Ramón Ibáñez, quien actúa por mandato de Roberto Torres Miranda y Evelyn Pérez Ayaquintuy, padres de Diego Ignacio, la pequeña víctima.
La acción legal procura establecer responsabilidades en un cuasidelito de homicidio respecto del personal médico que brindó las atenciones tanto en Puerto Natales como en Punta Arenas.

A saber, la presentación legal se sustenta en los hechos que tuvieron lugar a partir del 9 de julio pasado. En la oportunidad, su representada se encontraba trabajando en el hospital natalino, en circunstancias que su hijo permanecía en dependencias de la sala cuna del mismo recinto hospitalario.

Fue a las 14 horas de dicho día y a la hora del amamantamiento que la madre fue informada por las tías de que el pequeño presentaba un cuadro de fiebre, el cual siguió durante la noche. Por tal motivo, al día siguiente los padres llevaron al bebé al servicio de urgencias del hospital, dado que el estado febril se acompañaba además de malestar en la garganta y tos. 

Los exámenes respectivos arrojaron que el pequeño estaba siendo afectado por un virus respiratorio sincicial. “El profesional de marras –médico de turno Sebastián Iñiguez Robles- nunca señaló a mis representados la complejidad de la enfermedad y tampoco habló de hospitalización”, describe la querella.

De hecho, en su momento el facultativo determinó, entre otras medidas, que Diego permanezca en reposo por cinco días, situación compleja para los padres, pues, al trabajar ambos y no tener con quién dejarlo, requerían de alguna alternativa a ello. No obstante, el médico declinó otorgar licencia médica a la representada, aduciendo que “sólo se les da a los padres cuando la enfermedad es algo grave y sean menores de dos años”.

Así las cosas, los progenitores aplicaron en casa el tratamiento recomendado, pero al día viernes 13 de julio no había mejoras. A eso de las 4,30 horas de la madrugada del sábado, Diego continuaba con el cuadro febril, además estaba decaído y tenía una leve molestia para respirar, por lo que fue llevado a urgencias del hospital de Puerto Natales, llegando a eso de las 5,06 horas, estando en el turno nuevamente el doctor Iñiguez. Fue entonces que, tras más exámenes, se indicó a los papás que era necesario hospitalizar al menor, lo que ocurrió a las 7 horas.

Ya el día domingo, dado que su estado de salud empeoraba y que las continuas revisiones no se traducían en una respuesta efectiva y menos una mejoría para el pequeño Diego Torres Pérez, fue trasladado vía terrestre a Punta Arenas, llegando al Hospital Clínico a eso de las 17,30 horas. Una vez ahí interactuaron con el pediatra Rafael Alava, quien -según precisa la querella- no prestó la atención esperada a la afectación del bebé, cuya dificultad respiratoria se agravaba con el correr de las horas.

Y fue justamente cuando se preparaba una sala para realizarle una radiografía que el pequeño entró en paro cardiorrespiratorio, intentándose la reanimación por 50 minutos, sin poder evitar su deceso.

“Todas estas omisiones -se relatan varias más en el documento- y negligencias terminaron con la vida de Diego”, explicita la querella, que consigna además, en concordancia con los hechos relatados, la petición de que: “Se condene al autor según la pena señalada para tal cuasidelito en el precepto legal señalado, sin perjuicio del pago de la indemnización legal que proceda en virtud de la demanda civil que se deducirá en su  oportunidad, y al pago de las costas de la causa”.

En el escrito, se solicita además citar a declarar a los médicos que intervinieron en el procedimiento tanto en el hospital de Puerto Natales, como así mismo los que actuaron en el Hospital Clínico de Punta Arenas y se oficie al Hospital Doctor Augusto Essmann Burgos, de la ciudad de Puerto Natales.