Necrológicas

Muerte súbita cobra vida de un estudiante

Por La Prensa Austral sábado 30 de julio del 2016

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Doña Carmen Ulloa estaba devastada. Hace 9 años su marido se quitó la vida y ahora su hijo menor, de 15 años, fallecía de manera inexplicable.

Un nuevo drama vuelve a remecer a una modesta familia de la población Juan Pablo Segundo, luego de que ayer personal del Samu no lograr reanimar a un adolescente, al interior de un domicilio de calle André Jarlán 01080.

La muerte de José Ignacio Chaura Ulloa, alumno del Liceo María Behety, caló hondo entre el vecindario que ayer se congregó frente a la vivienda, mientras al interior la Brigada de Investigación de Homicidios de la PDI llevaba adelante las pericias del cuerpo.

La alerta se activó alrededor de las 16,30 horas en circunstancias que un amigo quien lo acompañaba, se ausentó para comprar cigarrillos. Al retornar al inmueble, encontró a José Ignacio inconsciente, por lo que de inmediato solicitó la presencia de Carabineros y del Samu, cuyo personal intentó infructuosamente cerca de 30 minutos reanimar a la víctima, certificando más tarde su fallecimiento.

Carabineros asumió la labor de resguardar el sitio del suceso, descartándose la presencia de sustancias o químicos que hicieran suponer una intoxicación, detalles que le fueron entregados al fiscal de turno, quien dispuso que la PDI realizara las pericias en el lugar, previo al levantamiento del cuerpo.

Vecinos del sector no daban crédito a este desenlace fatal, agolpándose en la vía pública para interiorizarse de lo que ocurría, en tanto, las primeras indagaciones policiales descartaron la participación de terceros en el deceso, presumiéndose una muerte súbita. En todo caso, la autopsia médico legal establecerá la verdadera causa.

 

Habla la madre

 

A la hora de los hechos la madre se encontraba trabajando como vendedora en una cordonería de la galería Terranova, en calle José Nogueira.

Anoche, Carmen Ulloa, en conversación con La Prensa Austral, relató que su hijo era un joven normal, lleno de vida y que cursaba segundo medio en el Liceo María Behety. En ese momento no estaba haciendo actividad física, estaba tranquilo en su pieza. No fumaba, no bebía, ni menos ingería drogas. Tampoco tenía antecedentes de sufrir alguna enfermedad.

Manifestó que era viuda y que su marido se había suicidado hace 9 años, y que tiene un hijo mayor, de 23 años.

Consultada si tenía los medios para velar y sepultar a su hijo, la mamá indicó que para ello cuenta con la colaboración de sus vecinos y amigos.