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Sujeto utilizó cuatro cheques robados para estafar con mercadería a comerciantes

Por La Prensa Austral jueves 1 de noviembre del 2018
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A inicios de septiembre fueron formalizados dos individuos acusados de perpetrar millonarios robos en al menos dos viviendas, en los cuales sustrajeron documentos bancarios que habrían utilizado, defraudando a las víctimas en cerca de 12 millones de pesos.

No obstante, se conoció que una tercera persona estaría también implicada en estas operaciones, quien durante la jornada de ayer debió comparecer ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, siendo acusado por el Ministerio Público como autor de tres delitos consumados de falsificación y uso malicioso de instrumento privado mercantil falso y uno en grado de frustrado.

Según los antecedentes expuestos por el fiscal Fernando Dobson, el primer episodio ocurrió entre los últimos días de julio y la primera quincena de agosto de este año, cuando el acusado identificado como Daniel Leonardo Báez Alvarez, habiéndose concertado con otro imputado de nombre Moisés Haro Nancuante, recibió de parte de éste dos cheques conociendo que se trataba de documentos robados, concurriendo hasta la empresa La Bodega del Pescador, ubicada en la caleta de Barranco Amarillo, presentándose ante su copropietario de iniciales W.T.L., haciéndole entrega de los cheques que fueron girados por la suma de 6.265.000 de pesos, y que habían sido sustraídos desde un domicilio de calle Gran Bretaña entre el sábado 14 y el martes 17 de abril del presente año.

Dichos documentos habían sido previamente falsificados por el imputado, para luego llenarlos y firmarlos con la finalidad de usarlos como medio de pago de la mercadería pretendiendo recibir 70 rollos de cabotaje, entregándole la víctima sólo 20 de aquellos y siendo perjudicado en la suma de 2.753.480 pesos. Habiendo proporcionado dichos insumos, al ser presentado a cobro el documento girado por dicho monto, fue protestado por firma disconforme y orden de no pago.

El segundo hecho aconteció a eso de las 20,15 horas del 6 de agosto, cuando Báez Alvarez tras ponerse de acuerdo con Haro Nancuante, recibió otro cheque y concurrió hasta el domicilio de la víctima de iniciales M.G.C., ubicado en calle Alfonso Cocho Cárcamo, diciéndole que venía de parte de un tal Guillermo Carrasco (quien es el propietario de los documentos bancarios robados) para luego pesar y retirar 179 kilos de salmón, entregándole el documento girado por el monto de 1.255.800 pesos, a sabiendas de que no se daría cumplimiento al pago del precio de dicha compra al ser un cheque robado y falso.

El tercer ilícito sucedió cerca de las 0,30 horas del 18 de agosto, cuando el acusado recibió otro cheque de Haro Nancuante, llegando al minimarket Como Leña, ubicado en calle Santiago Díaz, diciéndole al propietario de iniciales C.G.B. que iba de parte de Guillermo Carrasco para retirar un pedido de mercadería que éste había efectuado por teléfono el día anterior entregándole en pago el documento girado por el monto de 500 mil pesos, el cual al ser cobrado resultó protestado por orden de no pago.

El último caso ocurrió cerca de las 17,30 horas del 20 de agosto, cuando el imputado recibió un cuarto cheque presentándose en la distribuidora Oviedo LTDA., ubicada en calle Los Flamencos, con la intención de adquirir mercadería utilizando el documento que falsificó, llenándolo y firmándolo por la suma de 2.871.220, haciendo entrega del mismo y siendo sorprendido por funcionarios de la PDI que llegaron al lugar alertados por los trabajadores del local comercial, no lográndose concretar la entrega y pudiendo recuperar el cheque falso.

Cabe señalar que previamente los afectados recibieron llamados telefónicos de Báez Alvarez, quien se hizo pasar por el propietario de los cheques identificado como Guillermo Carrasco, indicándoles a todos que un trabajador suyo -en este caso él mismo- iba a retirar los pedidos.

El persecutor le solicitó a la magistrada Paula Stange imponerle al acusado las medidas cautelares de arresto domiciliario nocturno y el arraigo regional, indicando que todas las víctimas reconocieron al imputado, además que se efectuaron informes periciales dieron cuenta que los cheques fueron falsificados y asimismo el coimputado Haro Nancuante declaró que los documentos fueron robados por él y entregados a Báez Alvarez, quien los habría llenado y firmado. Ante esto, la jueza de garantía accedió a lo pedido, decretando el mismo plazo de 90 días que ya había sido fijado el 3 de septiembre para los otros involucrados.