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La propia fiscal del caso solicitó su libertad

Una semana preso estuvo hombre acusado de violación; fue todo un invento de la mujer

Por La Prensa Austral Sábado 12 de Diciembre del 2020

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Denunciante habría fingido el ultraje sexual para ocultar un embarazo y justificar la causal del aborto que pidió hacerse en el Hospital Clínico.

Abrumado luego de pasar una semana en la cárcel de Punta Arenas por una violación y abuso sexual que no cometió, ayer en la tarde recuperó su libertad el trabajador Ramón Arturo Guinado Hechenleitner, de 53 años.

El viernes pasado la fiscal Wendoline Acuña lo formalizó por ambos delitos. El principal antecedente que manejaba en ese momento era la denuncia de la supuesta víctima. Una mujer de 24 años, iniciales E.C.T.S., que la semana pasada declaró a la policía que fue abordada por dos sujetos que se movilizaban en un vehículo y que la interceptaron cuando volvía de cancelar una cuenta telefónica en una caja vecina.

Según su denuncia, los sujetos habrían abusado sexualmente de ella luego de ser amenazada y llevada a la parte posterior de una sede vecinal, por calle Pablo de Rocka.

Inventó violación

La confesión de ese día dio lugar a una segunda denuncia. Esta vez por el delito de violación, involucrando nuevamente a Guinado.

Dijo que era la misma persona que el 17 de septiembre del año pasado actuó como cómplice.

En la declaración dio cuenta que ese día, siendo las 8,30 horas, caminaba a su trabajo cuando dos sujetos bajaron de un auto de color negro, con vidrios polarizados. La tomaron a la fuerza para  subirla al vehículo.

De acuerdo a los hechos relatados por la fiscal Wendoline Acuña en la audiencia del 4 de diciembre, a uno lo identificó como Christopher Casanova y al otro como Ramón Guinado. Sobre este último dijo que le sostuvo los brazos para que el otro sujeto la violara, en medio de gritos de auxilio que nadie escuchó. De ahí los atacantes la arrojaron en un terreno baldío y huyeron.

Esto llevó a que el juez decretara la prisión para Guinado, ingresando a la cárcel el viernes pasado.

Al día siguiente se presentó de forma voluntaria a la PDI la otra persona denunciada: el sábado fue formalizado y fue ingresado a la cárcel, pero no por este hecho, sino por una condena pendiente por manejo en estado de ebriedad.

Pero en esa jornada ya se hablaba de una farsa ya que Casanova señaló conocer muy bien a la denunciante, con quien mantuvo una relación sentimental, incluyendo relaciones sexuales, y que tenía como probarlo, vía mensajes de texto.

Pidió un aborto

La mujer quedó embarazada y en noviembre solicitó en el Hospital Clínico acogerse a la tercera causal de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, para que le practicaran un aborto. El argumento fue haber sido víctima de una violación.

Y como estaba dentro del plazo de las 14 semanas de gestación los médicos accedieron.

Vuelco en el caso

Sin embargo ayer el caso experimentó un vuelco, al conocerse antecedentes que exculparían a Ramón Guinado como cómplice de la violación y el abuso que denunció la mujer.

La propia fiscal Wendoline Acuña solicitó de manera urgente una audiencia para conseguir que el imputado fuera dejado en libertad. Sin embargo, mientras continúe la investigación permanecerá con arraigo regional.

Los antecedentes nuevos que expuso ante el juez Cristián Armijo son los textos de mensajería que guardaba el detenido Casanova, “que son todos de corte amoroso, donde ella le manifiesta su interés amoroso”, indicó la fiscal.

Esto vino a echar por tierra la versión de la mujer, quien en primera instancia declaró desconocer por completo a sus presuntos agresores.

Ambos tuvieron una relación sentimental, como ya lo había anticipado Casanova que este miércoles prestó declaración ante la fiscal, “donde me reafirmó que no es un desconocido para la denunciante”. Incluso solían reunirse en una casa abandonada que estaba al cuidado de un familiar, donde tenían sus encuentros íntimos.

A esto se suma la declaración que Guinado prestó ayer ante la fiscal, donde aseguró desconocer por completo a la joven denunciante.

Es más, el jueves de la semana pasada, cuando la mujer dijo haber sido abordada por dos sujetos que abusaron de ella, sindicando a Guinado como uno de ellos, este hombre andaba de compras con su mujer y luego se dirigieron a la casa de la madre de él a tomar once. Ahí estuvo hasta que regresaron a su casa, donde fue detenido por la PDI.

Todo esto quedó comprobado, incluyendo la declaración de la esposa, además de imágenes de cámaras de seguridad que sitúan a Guinado en estos menesteres.

Por todo esto a la fiscal Acuña no le quedó más que pedir el alzamiento de la prisión, de la persona que al parecer fue víctima de las mentiras y engaños de una denunciante.

Una solicitud que fue reafirmada por la abogada defensora del imputado, Vania Cáceres.