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Seremi de Medio Ambiente, Carlos Olave: “Hay más de 200 mil neumáticos circulando en desuso en la región”

Por La Prensa Austral Domingo 14 de Febrero del 2021

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El tratamiento de estos productos forma parte del decreto de la Ley de Responsabilidad Extendida y Reciclaje, que incluye también a los aceites y lubricantes, los desechos tecnológicos y electrónicos, envases y embalajes, y finalmente, pilas y baterías.

Poco más de dos meses lleva Carlos Olave Solar como seremi de Medio Ambiente, tras asumir el cargo a principios de diciembre del año pasado. Ingeniero agropecuario de la Universidad de Magallanes e investigador del Centro Regional Fundación Cequa al momento de ser llamado para cumplir el cargo, Olave apuesta en el inicio de su gestión, por desarrollar proyectos relacionados con el reciclaje de distintos elementos, estableciendo alianzas para su recolección y tratamiento, enmarcada en la Ley Rep, de Responsabilidad Extendida del Productor y Reciclaje.

“De una economía lineal que teníamos antiguamente, en que un producto salía, terminaba su vida útil y después no se utilizaba nunca más, pasamos a una economía circular, en que el producto sale del sistema pero vuelve a reingresar en otro tipo de valorización. El 20 de enero salió el decreto de ley de neumático, para su valorización y que es muy importante, porque es un tema muy complicado y complejo que tenemos en la región. Al aparecer el primer decreto ya norma la forma de valorización del neumático y como el productor va a tener que hacerse cargo de él, que es un tema muy trascendental, porque somos una región aislada, los neumáticos no salen fácilmente, hay que recolectarlos”, reconoció Olave.

Sin embargo, esta ley entrará en vigencia recién en enero de 2023, “pero los productores ya están en el sistema y aportando con información para que, llegada esa fecha, ya se comience con la primera recolección de esta ley de recolección. Esto irá en etapas escalonadas. El primer año irá con el 50% de recolección de lo informado el año anterior, eso quiere decir que si un comercializador de neumáticos vende 100 unidades, en 2022, al año siguiente tendría que recolectar o recibir, 50 neumáticos. Como es un proceso que va a durar ocho años, pero aumentando el porcentaje, al cuarto año deberá recolectar al menos, un 80% del año anterior. Probablemente será más rápido que las etapas que dictamina el decreto, pero siempre se hace nivelado, en un proceso, y eso apunta a terminar el problema de los neumáticos en la región”, afirmó el seremi de Medio Ambiente.

En este proceso intervendrán una procesadora, comercializadora, gestores y el productor, quienes se harán cargo del volumen de neumáticos, desde 2022 en adelante. “Ahora, como seremía, estamos trabajando en un programa FNDR, que pretende hacerse cargo del resto de los neumáticos, porque tenemos un grupo muy importante de neumáticos en la región. Hay más de 200 mil neumáticos circulando en desuso en la región. Estamos generando un proyecto para poder atacar esa problemática”, apuntó Olave, junto con mencionar que la idea es valorizar, dando distintas utilidades a los neumáticos.

Si bien la empresa TLS de San Gregorio está trabajando en la recolección de los neumáticos, según Olave, solamente tiene una capacidad de permiso de cerca de 500 neumáticos mensuales, que no alcanza a cubrir la cantidad que es producida y botada. Es por ello que desde la seremi buscan promover y apoyar a las empresas que busquen dedicarse al acopio de las cubiertas.

Más allá de que su presencia afea cualquier paisaje, son muchos los perjuicios que trae consigo el arrojar neumáticos en medio de ambientes naturales, porque “si bien pueden ser utilizados como nido por parte de los animales, tienen elementos que son contaminantes: caucho, derivados del petróleo, por lo que, en su descomposición, generan elementos no deseables, a largo plazo, son muchos años de descomposición y tienen fibras de acero, que son muy dañinas”, expuso la autoridad. Eso además de la mala imagen que aprecia el visitante al recorrer las carreteras de la región y ver llantas tiradas por todos lados. La idea es que, al octavo año, los comercializadores puedan recuperar el 90% de los neumáticos que venden, lo que entrega responsabilidad al usuario, que debe entregar los que ya no usen al proveedor o en otro sistema de gestión. Los neumáticos son categorizados en dos grupos. Uno con los que son los más comunes y otro con aquellos de camiones de faenas mineras.

Para facilitar esta labor a los comercializadores, éstos “deben inscribirse en un sistema de gestión, y año a año tienen que informar, al 31 de mayo, cuántos neumáticos vendieron el año anterior y cuántos recuperaron. La responsabilidad que le cabe al usuario es comprar el neumático y dejar el otro de vuelta, por lo que no es tan complejo. Puede ser que alguien por flojera no lo lleve y lo vaya dejando o tirando en otro lado, pero habiendo esta facilidad, eso no debiera pasar”, estima Olave.

En cuanto a posibles sanciones, el seremi advirtió que ya están estipuladas, pero reconoce que, si bien hay muchas advertencias, “no son posibles de ejercer, porque hay que pillar prácticamente en el acto a la persona. Hemos tenido aceites abandonados en el parque Chabunco y si no encontramos a los responsables, es súper complejo”.

Aceites y
otros desechos

El programa que está generando la Seremi de Medio Ambiente también contempla el tratamiento de los aceites, “que es un problema transversal y que se viene conversando desde hace muchos años, incorporando a la municipalidad y el gobierno regional”. Sin embargo, estos elementos suelen ser excluidos en los operativos de limpieza o no son recibidos, “porque no tenemos plantas de tratamiento o valorización, entonces, por lo pronto, como ministerio, para hacernos cargo de este problema es generar este programa que es transversal”.

A estas dificultades se suma la ausencia de plantas de tratamiento, que deben cumplir una serie de normativas para poder instalarse y funcionar, “y a veces, ese tipo de inversiones no es tan fácil de realizar, porque aunque pareciera mucho lo que desechamos, probablemente, para las empresas es muy poco para que sientan que tengan una rentabilidad económica que les convenga y eso puede ser uno de los factores que ha mermado la presencia de estas plantas. Pero pienso que con el tiempo vamos a llegar a eso, tener una empresa de tratamiento de estos elementos sería ideal”, recalca el seremi.

Obviamente, la educación es fundamental en esta tarea, y en ese sentido, a Carlos Olave le sigue sorprendiendo que aún exista gente que tire las colillas de cigarrillos en la calle, latas o plásticos. Y si bien el ministerio ha desarrollado iniciativas tendientes a educación sobre economía circular, reciclaje y compostaje, producto de la pandemia han disminuido este tipo de actividades, aunque esperan retomarla pronto.

Dentro de los decretos del programa de la Ley Rep, se incluyen también otros productos como desechos tecnológicos y electrónicos; envases y embalajes, y finalmente, pilas y baterías. “Es un proceso que el Estado se ha programado para cumplir con esta ley y que debe tomar todos los resguardos necesarios para que sea efectivo y aplicable”, advirtió finalmente, el seremi de Medio Ambiente.