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Cuando el Presidente estornuda

Por Gloria Vilicic Peña Jueves 8 de Abril del 2021

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Cuando el Presidente estornuda todo Chile está enfermo, por decreto, por costumbre o por publicaciones en la prensa nacional. El segundo piso en La Moneda pone en movimiento entonces el aparato administrativo chileno, para afrontar una catástrofe que se asoma en la percepción del Ejecutivo, Legislativo y Poder Judicial. Hay que curar rápidamente la afectada salud de Su Excelencia, allá en Santiago y adonde pudiere ir. Hay que curar su salud con decretos, leyes y dictámenes que orquesten al país entero con la napia del gobierno central. Lo que pase en Santiago, pasará en todo Chile, así ha sido desde siempre y así esperan en La Moneda, seguirá pasando por siempre. Cuando el Presidente estornuda, los intendentes y gobernadores a lo largo del país se resienten, que duda les cabe si se trata de un malestar nacional? Si Santiago está enfermo el resto del país no puede fallar. Cuando el Presidente estornuda todo Chile está enfermo, por qué habría ahora de cambiar? Las regiones sólo se enferman cuando el ministro así lo diagnostica o una catástrofe natural se vuelve inminente ante los ojos de los asesores presidenciales.

Cuando Magallanes estornuda, sin embargo, el intendente comienza a transpirar. Cada uno de los resfríos regionales han terminado siempre con un malestar a nivel central. Somos de los pocos chilenos que le recordamos de cuando en cuando a las autoridades centralistas que Santiago no es Chile, que las regiones tenemos vida propia, que en Magallanes hace tiempo dejamos de creer que el centro existencial de nuestra región está ubicado en el Palacio de La Moneda. Cuando Magallanes estaba enfermo, cuando los contagiados no cesaban de aumentar, la prensa cómplice del centripetismo gubernamental no paraba de sindicarnos como el peor ejemplo del país. Ahora que avanzamos a pasos agigantados a inmunizar a la mayoría de la población regional, los diarios nacionales nos ignoran y sólo lloran por la tragedia de la pandemia en la capital.

Es entonces que los asesores del segundo piso en La Moneda, le recuerdan al Mandatario que es hora de estornudar, para que todo el aparataje administrativo nacional se condiga con la capital. ¿Les suena conocida esta rima? Claro porque el actual intendente estornuda nuevamente al compás de Su Excelencia en La Moneda, apoya la gestión y decisiones del ministro Paris de aplicarnos un toque de queda más temprano, aunque estemos en Fase 3 y los contagiados vayan en caída. 80.000 magallánicos inoculados no cuentan, las interpretaciones en el aumento de 7 casos de nuevos infectados a nivel regional por parte de los tecnócratas santiaguinos, sí. Que importa el estado actual de la salud regional dicen las autoridades en Magallanes, total el Presidente ha estornudado y nos toca orquestar su malestar. La salud de la población va primero, primero que la economía regional. En especial cuando la salud en Santiago va primero, primero que la salud del resto de la población regional.

Pero cuando Magallanes estornuda, el intendente comienza a transpirar. Ahora se escucha el estornudo de la región, sindicando ese mal central, que nos trató como parias cuando estábamos enfermos, mientras en Santiago salían a comer, a festejar y hasta protestar. Ahora que el Presidente estornuda, se cambian las fechas de las elecciones y se impone un toque de queda nacional. A Santiago nunca le ha importado en serio nuestra salud física, mental o cívica. A Santiago sólo le preocupa su propio bienestar. Pero una vez más Magallanes estornuda y el intendente, el Presidente comienzan nuevamente a transpirar.