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Vecinos del barrio Croata denuncian clima de inseguridad por gente en situación de calle

Por La Prensa Austral Lunes 5 de Julio del 2021

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Desde tempranas horas de la mañana, todos los días, los vecinos del barrio Croata que residen en las inmediaciones de las calles José Miguel Carrera, O’Higgins, Angamos y Jorge Montt, visualizan el deambular de personas en situación de calle que caminan por el sector, tras dejar la hospedería que funciona hace más de un año en instalaciones de la Confederación Deportiva de Magallanes.

Este albergue transitorio comenzó a funcionar el año pasado, financiado por el Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Fide XII, con un cupo de 20 personas, entre hombres y mujeres.

“Es algo espantoso. Llevamos meses viendo situaciones que no son gratas cuando algunos se pelean a palos, dejan basura. Incluso ocurre en la noche cuando muchos no alcanzan a entrar a la hospedería y quedan dando vueltas”, describe Violeta Cárdenas, una de las vecinas del sector.

Recuerda que tiempo atrás un grupo de personas en situación de calle se peleó fuera de su casa e incluso coincidió con la llegada de su nuera y nietos, quienes no podían ingresar a la casa. Han llamado a Carabineros, pero difícilmente llegan, señala.

La vecina lamenta que la Confederación Deportiva de Magallanes haya optado por arrendar dependencias que estaban destinadas para el deporte para una hospedería que solamente permite el ingreso de los indigentes hasta las 19 horas y quienes no llegan antes de ese horario quedan sin pernoctar y deambulan por las calles del sector. “Me da pena la gente porque no tienen dónde ir después de esa hora y ninguna institución se preocupa de resolver este problema”, dice Violeta Cárdenas.

Ya es una imagen frecuente que en las noches queden algunos bebiendo alcohol en las esquinas de O´Higgins y Carrera o bien en el sector de Carrera y Jorge Montt. “Hay una persona que grita todo el día y otros beben alcohol en la calle todo el día. Incluso con la junta de vecinos tuvimos una reunión con el alcalde y se le dijo el tema que bebían alcohol en la calle, pero nada se puede hacer porque dijo que eso no era delito”, agrega Violeta Cárdenas.

Tranquilidad alterada

“La tranquilidad del barrio se ha visto muy alterada”, señala Ximena Vera, otra vecina del sector, quien agrega que allí viven muchas personas de tercera edad o jubilados que antes estaban acostumbrados a una mayor tranquilidad.

“Desde que comenzó a funcionar el albergue empezaron también a producirse peleas en el sector. Cuando no los dejan entrar deambulan caminando por calle Carrera hasta Quillota, esquina donde también se juntan a beber y se producen peleas. Esta gente defeca en la misma calle y dejan basura a veces en la puerta de la casa de uno”, sostiene Ximena Vera.

Otra vecina que se identificó como Ivonne y que reside en el sector de calle Quillota, califica como una situación complicada la que viven en el barrio. “No estoy en contra que haya albergues, pero falta más control con las personas que están en estos lugares. Todos los días hay grupos de cinco a seis personas que se ubican frente a mi casa y consumen alcohol, dejan todo sucio. Por el lado de Carrera hacia Quillota orinan, dejan botellas tiradas. Lamentablemente en el albergue le cierran la puerta muy temprano y eso no puede ser siendo invierno”.

“Además las luminarias públicas del sector están muy bajas, casi no iluminan y otras están quemadas. Si uno debe salir a comprar cuando está oscuro hay cuadras de Angamos y de Carrera donde no da confianza transitar hacia Quillota y menos si andan grupos de hombres tomando”, agrega la pobladora del barrio Croata.

Ivonne lamenta que otro foco de peligro lo constituyen algunos vehículos abandonados que están en las veredas y que incluso uno que lo dejaron en el sector de Caupolicán y Carrera tiene sus vidrios quebrados y ha servido de dormitorio para que algunos duerman y consuman alcohol.

La situación inquieta a la junta de vecinos del barrio Croata, cuya presidenta Claudia Venegas, recuerda que en enero de este año se reunieron con el alcalde Claudio Radonich y el jefe de Inspecciones, Sergio Oyarzo, y si bien mostraron disposición por intentar ayudar a superar el problema, lo complicado está en el funcionamiento del albergue que cierra sus puertas a las 19 horas.

“Acá lo ideal sería que hubiera más fiscalización de los carabineros. Hay un circuito por calle Carrera, que cruza las calles O’Higgins, Jorge Montt y Quillota, por donde deambulan este grupo de cinco a seis personas que toman, hacen sus necesidades en la calle e incluso han cobrado peaje a algunos conductores de vehículos”, afirma Claudia Venegas.

“Por años trabajamos en que el barrio Croata sea un barrio patrimonial, cultural y con este tipo de situaciones nos vamos para atrás”, reclama la dirigente vecinal, quien demanda más fiscalización y una mayor preocupación de los administradores del albergue por facilitar a que todos puedan llegar a dormir y no porque les cierren las puertas a las 19 horas.