Necrológicas

“Hace un tiempo querer cambiar Chile parecía utópico y decirlo hasta daba un poquito de vergüenza”

Por La Prensa Austral Domingo 12 de Septiembre del 2021

Compartir esta noticia
515
Visitas

La pasión con que Luz Bermúdez expresa sus ideas parece reflejar el espacio que viene demandando una generación que apunta a terminar con los sueños y las utopías, para hacer realidad lo que ella misma expone de la siguiente manera: “Hace un tiempo cuando uno hablaba de cambiar Chile como que daba hasta un poquito de vergüenza. Sin embargo, hoy está la convicción de que eso se puede hacer”.

La ex activista de No+AFP y dirigenta de la Confusam reconoce que decidió salir de su “zona de confort” para aportar desde una vereda diferente, asumiendo el desafío de ser candidata a senadora, pero entendiendo que desde esa tribuna puede aportar a que los cambios por los cuales muchos chilenos han venido luchando se conviertan en realidad.

“Ser candidata no ha sido una decisión fácil. Lo siento como salir de algo que me gusta mucho, que es mi trabajo, y que lo siento ideal porque para mí cumple muchos de los requisitos que me gustan. Pero, también me gusta mucho la idea de cambiar Chile. Por eso entré a militar a un partido, por la convicción de que eso se puede hacer y en eso yo quiero incidir, trabajando y haciendo que las cosas sucedan. Dentro de Convergencia Social, del Frente Amplio y ahora de Apruebo Dignidad están las ganas de cambiar al país y por eso dije, vamos, demos el paso adelante, porque estoy dispuesta a aportar”.

Luz reconoce que está disfrutando el momento, armando los equipos, hablando con la gente y con la motivación de saber que se está frente a un momento que califica de histórico, que “estamos construyendo como izquierda, fortaleciéndonos, y entendiendo que debemos aprovechar este escenario porque es mucho lo que está en juego”.

Y si bien dice que ha sido grato, tampoco ha sido fácil, “porque decidimos formar un partido en momentos en que los partidos estaban muy deslegitimados, era como ir en contra de la naturaleza. Pero la decisión pasó porque muchos de los que llegamos a Convergencia Social lo hacíamos desde distintos movimientos sociales y con la misma inquietud de incidir más allá de decir no queremos esto, estamos molestos o sólo manifestarnos. Queríamos que los cambios se produjeran y la herramienta era un partido que pudiera disputar ciertas instancias de poder. El trabajo ha sido gratificante, porque además hemos podido ofrecer espacios a organizaciones sociales y a dirigentes para postular a cargos de representación, entendiendo que tienen que estar en esos puestos que no deben ser exclusivos para militantes”.

Parlamento y Convención Constituyente

– ¿Cuál es su opinión acerca de las gestiones de los actuales parlamentarios magallánicos?

– “Siento que hay una gran deuda del Parlamento actual, en general. A mí me hubiera gustado que se hubieran sacado leyes con verdadera consciencia social, no diciendo cosas sólo para la galería. Por ejemplo, están las demandas por las AFP, el tema de las 40 horas laborales, temas que duermen en el Congreso porque no hay voluntad de sacarlas adelante. Por eso en esta posibilidad de renovar el Parlamento es bueno saber lo que nos estamos jugando, porque los que vienen van a tener la tarea de legislar de acuerdo con una nueva Constitución y para eso va a tener que haber voluntad. Tenemos claro que hay gente que simplemente no tiene esa voluntad, que no quiere el cambio y esperemos que eso la gente lo entienda y lo manifieste a través de su voto en las próximas elecciones”.

– ¿Cree que más allá de las diferencias es posible y necesaria una mayor cohesión en el trabajo de los parlamentarios magallánicos?

– “Creo mucho en el diálogo, sobre todo en política, y sí, es necesario entre nuestros parlamentarios para unir fuerzas. En ciertos puntos eso se ha logrado, pero ha sido insuficiente. Y más allá de eso también es necesario trabajar en proyectos conjuntos con la gente, escuchar lo que están diciendo, de manera que puedan incidir para construir en conjunto y para que no se vean sólo cada 4 años”.

– ¿Qué le ha parecido el trabajo de la Convención Constitucional?

– “Lo primero, decir que se merece toda mi admiración y respeto, porque más allá de las trabas e intenciones de mostrar cosas diferentes al trabajo, incluso de querer boicotearla, se ha podido ver que hay un diálogo que fortalece la democracia. Cuando han surgido polémicas o diferencias, uno sabe que se van a resolver, porque la esencia de quienes están ahí tiene que ver con los cambios que se quieren lograr. Eso genera gran esperanza de que más allá de las discusiones se lograrán los acuerdos en temas que van a quedar, como el feminismo, los derechos humanos, la protección del medio ambiente, la descentralización. Está la voluntad de poder cumplir con la tarea y los plazos establecidos, y sé que lo van a lograr”.

– A propósito de descentralización, ¿qué le ha parecido este proceso con este nuevo cargo de gobernador regional y la figura del delegado presidencial?

– “Lo del delegado no es necesario y no le hace bien a la democracia regional. Luchamos mucho tiempo por esta descentralización, con cores electos, gobernadores electos, pero esta figura media extraña no ayuda en nada. Esperemos que con el proceso constituyente se fortalezca esta nueva forma de organización territorial, pero entendiendo que es necesario legislar para entregar mayores atribuciones, herramientas y recursos a los gobiernos regionales y a los municipios, de manera de hacer una política de acuerdo a la realidad del territorio y no regirse solamente por esta estructura hiper presidencialista que dice cómo se deben hacerse las cosas”.