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El reencuentro de Emil Feuchtmann con Magallanes

Por La Prensa Austral Jueves 23 de Septiembre del 2021

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Fue gran impulsor del handbol regional en los ‘80 y parte de los ‘90. Emigró en busca de nuevos horizontes y hoy está de vuelta en Punta Arenas para dirigir a Liceo Master, el equipo de sus ex pupilos, en el inicio de la Liga Nacional senior.

Emil Feuchtmann Alcántara es referente obligado si de handbol magallánico se trata. Es que en la década del ‘80 y parte de los ‘90 cumplió un rol clave en el desarrollo de esta disciplina y la formación de semilleros, trascendiendo incluso al ámbito patagónico.

Luego de estudiar pedagogía en educación física en la Universidad Católica de Valparaíso arribó en 1980 a la zona acompañado de su esposa Mariela Pérez (también docente), con quien tuvo cuatro hijos -Emil Jr., Inga, Erwin y Harald- todos puntarenenses y quienes crecieron de la mano del handbol, abrazándolo por pasión y profesión.

En Magallanes, Emil padre inició su camino como formador y entrenador a nivel extraescolar y ya en 1982 llegaba al Liceo de Hombres (Luis Alberto Barrera), donde encabezó una organización que por años trabajó en pos del desarrollo del balonmano magallánico.

En 1992 retornó a Santiago para radicarse junto a su familia y continuar escribiendo páginas como formador y seleccionador.

DE VUELTA “A CASA”

La Liga BMS Chile Master de Balonmano, que parte mañana en el gimnasio Fiscal (ver página 29), fue la excusa perfecta para el retorno a Punta Arenas.

Feuchtmann se encuentra por estos días en nuestra capital regional disfrutando una mezcla de agradables sensaciones, todo a partir del reencuentro con sus ex pupilos -hoy bajo el alero del club Liceo Master- a quienes dirigirá en el certamen.

“La mayoría son ex alumnos del Liceo, ex jugadores del club deportivo Liceo. Querían participar en la Liga Master, lo conversamos y hace casi un año ya que estamos entrenando ‘online’ por el tema de la pandemia. Nos juntábamos una vez a la semana por Zoom y el resto de la semana se hizo un trabajo físico planificado. Como no podemos llegar al torneo sin vernos en la cancha, confeccionamos un microciclo de competencia, nos juntamos y comenzamos a entrenar acá el pasado domingo para ponernos un poquito a punto”, relata el destacado técnico y formador.

LA FAMILIA

Feuchtmann llegó a la zona como lo hizo la primera vez, acompañado de su esposa Mariela, unidos siempre en torno al handbol. “Tenemos un club en Santiago, se llama Met HC y Mariela es la presidenta, mientras que yo soy una suerte de coordinador de los equipos, así que ahí seguimos trabajando”.

“Hasta el año 2019, cuando me pensioné, trabajé en la Universidad de Chile y en handbol estuve 25 años en la ‘U’. Empecé dirigiendo damas y varones y después terminé sólo con damas los últimos 14 años”, añade.

¿Y sus hijos?: “Están todos en Europa. Emil (Jr.) va a jugar esta temporada en El Horneo Alicante en la división plata de la Liga Asobal de España; Erwin está en el Toulouse de Francia en primera división; Harald se encuentra en Estocolmo (Suecia) en un periodo de transición, trabajando en crossfit; e Inga dejó de jugar hace más de un año (por un tema de compatibilidad laboral y deportiva). Ella es periodista, está en Madrid y trabaja en el área de marketing de Puma”.

GRATOS RECUERDOS

El DT se emociona al hablar del reencuentro con aquellos jóvenes que vio crecer como pupilos. “Contento de ver a la gente que yo tenía siendo infantiles y que hoy siguen en torno al balonmano, unos jugando, otros organizando o gestionando”.

“Con esos niños y sus papás llevamos adelante muchas cosas, torneos patagónicos, viajes, campeonatos, después fuimos dos veces vicecampeones nacionales adultos varones, o sea, todo lo que se hizo fue gracias al entusiasmo de esa gente. De otra manera no hubiéramos llegado tan lejos”, grafica el “profe”.

“Uno empieza a mirar atrás y ve la cantidad de cosas que se hacían. Ayer (martes) nos juntamos en una cena la gran mayoría y nos acordamos de todas las peripecias en la Patagonia, acá en Punta Arenas con los torneos, todas las cosas que hicimos, empezando por la Asociación Escolar, los viajes a Río Gallegos al Torneo Austral, los viajes a Santiago, Valparaíso, Temuco. ¡Cuántas cosas se hicieron con el apoyo de los papás y de gente que incluso no tenía hijos jugando handbol!”.

PROYECTANDOSE

El entrenador se siente feliz de comprobar que sus alumnos continúan ligados al handbol. “Veo que tienen este proyecto y otro más de balonmano regional. Ahora, no hay que perder de vista que Mauricio González Mella, jugador de Liceo, es presidente de la Asociación Regional, entonces, es un grupo muy bien posicionado para hacer algo interesante con miras al futuro del balonmano. Eso me tiene muy contento. Nadie le va a decir a ellos cómo hay que trabajar”.

Sobre el objetivo que persiguen en la competencia que comienza mañana en el gimnasio Fiscal, Feuchtmann expresa: “Este es recién el inicio de la Liga Nacional Master. La próxima fecha será en Concepción en noviembre, me parece. Bueno, lo primero es hacer el mejor papel posible, se ha sumado más gente que puede aportar al equipo y vamos a hacer el empeño de llegar lo más alto que se pueda en la tabla para poder coronar todos estos esfuerzos. Acá hay gente que viene de todas partes, ex jugadores de Liceo que viven en diversas zonas del país. Entonces, es entretenido e increíble cómo el balonmano los hace regresar y participar, pedir permiso en los trabajos y hacer toda una logística para poder estar acá”.

CONSOLIDACION

Consultado por qué el
handbol no ha logrado consolidarse como disciplina en Magallanes,  Feuchtmann enfatiza: “Es una pregunta difícil… No se ha consolidado porque tiene que haber gente o personas clave para tirar el carro. Quizás no hubo nadie para hacer el relevo. Además, el deporte en Magallanes ha cambiado bastante. Se dice que la tecnología, esto o lo otro, aquí y allá, pero en general ha bajado un montón, sobre todo el deporte colectivo”.

“Para que el balonmano pueda desarrollarse -un problema que es a nivel nacional- necesita una cancha propia para hacer handbol todo el día y también se requiere que la cabeza o director de orquesta de acá de la región pueda tener la posibilidad de llevar un proyecto adelante”, complementa.

SERIES MENORES

Agrega que otro punto clave es el compromiso. “Cuesta mucho sumar gente comprometida. Todos dicen que sí, pero después no aparecen. Falta una visión de futuro, todo es para hoy día o para mañana. Si no se gana, para afuera. Se necesitan proyectos a mediano y largo plazo, que las cosas no queden truncas, como el deporte formativo, donde por años no se invierte”.

“Pero tengo fe de que ahora se puede generar algo bonito y entretenido. La clave está en las series menores, los chicos, de ahí para arriba. Es un trabajo largo, de por lo menos 12 años, desde mini hasta que salen de junior”.

Además, “la familia y los padres tienen que apoyar. Cuando son niños hay que levantarse y llevarlos a la cancha. Ese también es un tema, el apoyo, porque parece más fácil darles un juego, un celular o un computador para que se entretengan”.

Al cierre, Feuchtmann hace patente su cariño por nuestra región: “Que siga adelante el balonmano, de nuestra parte siempre van a tener el apoyo que necesiten. Agradecido de la gente de Magallanes, nos han atendido muy bien, precioso Punta Arenas, sobre todo la parte de la Costanera, que nos encantó. Realmente hoy no hay excusa para no hacer deporte”.