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Niños con déficit atencional: hay casos con crisis de pánico

Lunes 18 de Octubre del 2021

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Para fines de septiembre, la Agrupación de Niños con Déficit Atencional, que funciona en Punta Arenas desde 2009, esperaba iniciar un proyecto de arte terapia, destinado a atender 15 niños de entre 4 y 15 años. Para concretarlo, se postuló a un fondo de asignación directa de libre disposición, por cerca de 9 millones de pesos y que está a la espera de la firma del gobernador regional Jorge Flies, para poder iniciarse.

La directora de la agrupación, Gilda Retamales Astudillo explicó que esta iniciativa se presentó a principios de septiembre, para que fuera revisada la documentación respectiva. “El proyecto contempla cuadros, pinturas libres y se requiere mucho material para trabajar”, reconoció.

En lo global, sostiene que para los niños con déficit atencional, las consecuencias de la pandemia han significado un retroceso enorme en sus procesos. “He tenido niños con crisis de pánico, que se paralizan y no saben cómo enfrentar la vida de nuevo. El hecho de relajarse, encontrarse con otros niños y expresarse a través de la pintura es una gran oportunidad para que se puedan desestresar. En las entrevistas que he tenido con los padres y los mismos niños, me han expresado la angustia y miedo”, afirmó Retamales.

Para graficar bien lo que viven los niños con déficit atencional, expone que a algunos les han dicho que ven la escuela como una cárcel. Claro, porque ciertos alumnos toman muy literal algunas disposiciones, y ver su escritorio demarcado, estableciendo límites, les aumenta la sensación de peligro.

Asimismo, Gilda Retamales lamenta que, producto de las exigencias que pesan sobre los establecimientos para cumplir metas, éstos “están ejerciendo un poco de presión, sobre todo en los contenidos. Qué metas se pueden cumplir cuando tienes dos años encima académicos y después qué te van a medir, que están atrasados. Hay muchos niños angustiados, porque van muy rápido. Por ejemplo, un niño que pasó a primero e hizo el kínder vía online y que está a punto de pasar a segundo y no sabe leer. No importa que estén atrasados, lo que importa es que logren un aprendizaje y lo hagan felices”, sentenció.

Por eso la importancia de desarrollar sus proyectos, que son concretados en su domicilio ubicado en calle Justo de la Rivera, donde trabajan con tres profesionales voluntarios, donde solamente pueden tener grupos de cinco niños.