Necrológicas

C-130: investigación sin resultados que desconsuela

Por La Prensa Austral Domingo 24 de Octubre del 2021

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– Esta conclusión deja en el peor de los escenarios a los familiares de las 38 víctimas, pues no les permite conocer lo que realmente sucedió, información mínima para hallar algún consuelo o perseguir responsabilidades y lograr indemnizaciones.

A casi dos años de una de las tragedias aéreas más importantes vividas en el país, la Fach cerró, sin determinar las causas del accidente ni los responsables, la investigación sumaria administrativa iniciada a raíz del accidente del Hércules C-130 que cayó en el mar de Drake cuando viajaba rumbo a la Antártica.

El 9 de diciembre de 2019, la nave militar había llegado desde Santiago a la base Chabunco en Punta Arenas, terminal en el cual se embarcaron otros pasajeros y se subió carga, tras lo cual el avión prosiguió su viaje hacia el continente helado.

Primero como un rumor, más tarde como una información confirmada, al sobrevenir la noche la Fach confirmaba que se había perdido todo contacto con el C-130. Pasada la medianoche y considerando aspectos como la autonomía de vuelo, el alto mando tuvo que admitir que se estaba frente a un siniestro, dando por desaparecidas a las personas que estaban a bordo y existiendo mínimas posibilidades de hallarlas con vida.

Efectivamente, hubo 38 víctimas, entre pasajeros y tripulantes.

Vinieron, luego, las extensas jornadas de búsqueda de los restos del avión y de sus ocupantes, lográndose sólo recuperar algunas partes de la aeronave y restos biológicos que, tras exámenes de ADN, permitieron identificarlos como correspondientes a algunos de los miembros del vuelo, entregando con ello un mínimo consuelo a sus familias.

Por meses se especuló respecto de las causas del accidente, mientras los familiares comenzaron a cuestionar la accionar de la Fach.

Finalmente, la institución informó que, pese a contar con diligencias y pericias operativas y logísticas efectuadas por entidades nacionales y extranjeras tanto civiles como militares y de haber realizado esfuerzos humanos, materiales, científicos y tecnológicos, “no fue posible establecer la causa del accidente debido a la escasa cantidad de elementos rescatados desde el mar y que formaban parte de la aeronave”.

Esta conclusión deja en el peor de los escenarios a los familiares de las 38 víctimas, pues no les permite conocer lo que realmente sucedió, información mínima para hallar algún consuelo o perseguir responsabilidades y lograr indemnizaciones. Además, muchos de ellos deberán vivir teniendo a sus hijos, hermanos o esposos en el doloroso estatus de “desaparecidos”.