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The Economist eligió a Italia como País del Año

Por La Prensa Austral Sábado 18 de Diciembre del 2021

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La elección no se basa en su tamaño, riqueza o índice de felicidad, sino en su nivel de progreso en el año.

La prestigiosa revista The Economist lo entrega todos los años. Anteriores ganadores del premio han sido Uzbekistán, por haber abolido la esclavitud; Colombia, por lograr avances en la paz con el narcotráfico; y Túnez, por adoptar un sistema democrático.

Este año, según cuenta el semanario, le fue más complicado encontrar un claro ganador. Esto se debió a la miseria esparcida por el Covid-19 en conjunto con la desigual distribución de vacunas en el mundo que permitió la formación de nuevas variantes, a que en muchos países se erosionaron las libertades civiles y los derechos democráticos y a guerras civiles como las de Etiopía y Birmania. Sin embargo, en medio de tanta oscuridad hubo algunos focos de luz.

En un artículo publicado y en su versión digital, The Economist explicó cómo llegó a la conclusión de cuál debía ser el elegido de este 2021. El ganador fue Italia. Antes de anunciar el ganador, los editores enumeraron los otros países en los que pensaron: Samoa, Moldavia, Zambia y Lituania.

Combate a la corrupción

En Samoa, por ejemplo, la Corte del país logró desarticular una crisis constitucional y echó del poder al partido que gobernaba hace 33 años con un Primer Ministro que afirmaba haber sido elegido por Dios, e instaló en su lugar a una reformista y primera mujer en ejercer el cargo. Moldavia, uno de los países más pobres de Europa que ha sido por mucho tiempo el destino de operaciones de lavado de dinero ruso, eligió a fines de 2020 a Maia Sandu como Presidenta. Esta orientó su campaña alrededor de la lucha contra la corrupción y en 2021 su partido logró el control del Parlamento.

Zambia, por su parte, logró recuperar su democracia. En agosto del año pasado el partido que ejercía el poder intentó robarse la elección, pero los ciudadanos votaron por Hakainde Hichilema por un margen tan amplio que el fraude no logró revertir el resultado. Hichilema, un liberal del mundo empresarial, llegó a un acuerdo con el FMI y prometió recortar los subsidios antieconómicos a la electricidad y el combustible y ha comenzado a investigar la corrupción estatal.

Otro de los grandes candidatos a ganar el premio fue Lituania, que también sostuvo con firmeza los valores democráticos y se enfrentó al régimen chino al permitir que Taiwán abriera una oficina de representación en su capital Vilnius. También aconsejó a sus ciudadanos a que se deshicieran de sus teléfonos producidos en el gigante asiático luego de enterarse que contaban con un “software de censura” que se podía activar sin previo aviso. También se enfrentó a otros regímenes autoritarios, como cuando le dio asilo a exiliados de Bielorrusia y Rusia. Pero el ganador del premio fue Italia. “No por sus logros deportivos o musicales”, señala The Economist.

El factor Draghi

La revista se basa en su contexto político. Debido a un mal manejo en el gobierno, los italianos eran más pobres en 2019 que en 2000. “Sin embargo, este año, Italia cambió”.

En la elección de Mario Draghi como Primer Ministro encontró a una figura competente e internacionalmente respetada. “The Economist ha criticado a menudo a Italia por elegir líderes, como Silvio Berlusconi, que podrían haber seguido útilmente la advertencia de la canción ganadora de Eurovisión de ‘callarse y comportarse’. Debido a la debilidad de la gobernanza, los italianos eran más pobres en 2019 que en 2000”, dice la nota.

“La tasa de vacunación contra el coronavirus en Italia es una de las más altas de Europa. Y tras un difícil 2020, su economía se está recuperando más rápidamente que las de Francia o Alemania. Existe el peligro de que este desacostumbrado estallido de sensatez en la gobernanza se revierta. El señor Draghi quiere ser Presidente, un trabajo más ceremonial, y puede ser sucedido por un Primer Ministro menos competente. Pero es difícil negar que la Italia de hoy es un lugar mejor que el de diciembre de 2020. Por eso, es nuestro país del año”, concluyó.