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17 de mayo Día Mundial del Reciclaje

Por Emilio Boccazzi Campos Lunes 16 de Mayo del 2022

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Emilio Boccazzi Campos
Arquitecto

Mañana martes 17 de mayo se celebra o conmemora, como el Día Mundial del Reciclaje, lo que se estableció desde el año 2005 por parte de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). El propósito es de generar conciencia sobre la importancia de tratar los residuos como corresponden para proteger el medioambiente.

Y este día, puede y debe servir para la reflexión, y lo que a mi juicio es lo más importante, pasar a la acción decidida. ¿Y por dónde comienzan las acciones decididas? Primero por la toma de conciencia individual y, porque todo cambio, comienza por nosotros mismos.

Si vamos al contexto regional y con esto me refiero sólo al contexto sudamericano, Chile es el país que más produce….CONTAMINACIÓN. En Chile cada persona produce 1,26 kilos de basura al día, lo que equivale a que en nuestro país, producimos 8,1 millones de toneladas de basura, las cuales van a dar a nuestros vertederos y uno que otro relleno sanitario esparcido en el país. En la Región de Magallanes aún no tenemos ni uno funcionando. De ripley es el caso de Puerto Natales, donde se han invertido casi 6 mil millones y aún no recibe un gramo de residuos.

Pero volvamos a lo general, pues de los repetidos (pero aún no internalizados por cada ciudadano de nuestro país) conceptos de reducir, reutilizar y reciclar, los chilenos aún estamos haciendo bastante poco. Chile recicla sólo el 8% de lo que produce como residuos.

Y sin contar la estructura del Estado y de la sociedad organizada y emprendedora, todo cambio cultural y estructural, parte por nosotros mismos. Los adecuados hábitos, de consumir lo realmente necesario, tener conciencia de tratar, trasladar o poner a resguardo los residuos, disminuirlos drásticamente. Preferir lo menos contaminante. Volver a lo natural, sencillo. Cuidar el agua, el uso adecuado de la energía. Cultivar, no agredir nuestra tierra, nuestro entorno inmediato. Calmar nuestra ansiedad. Reutilizar todo lo posible. No seguir las nefastas tendencias del consumo. Una toma de conciencia casi total. Tomar conciencia del impacto que provocamos con nuestras irresponsables acciones.

Y estos hábitos pasan por las cosas más básicas de nuestra vida cotidiana. Plante un árbol, o muchos si puede. Ocúpese del plástico que va produciendo y desperdigando con su ilimitado y desenfrenado consumo. Construya bloques o ladrillos de plástico. ¿Pruebe cuanto plástico que produce a diario con los infinitos envoltorios que abre en su necesario o innecesario consumo pueden “contenerse de ser liberados al medioambiente” y pueden quedar contenidos en un envase de plástico”? Usted me dirá ¿dónde los dejo una vez que junte muchos? Pues llévelos a los depósitos que hay y reciben en la ciudad de Punta Arenas los residuos plásticos, el cartón o las latas.

Y hay que comenzar ya….lamentablemente los hábitos positivos se transmiten o contagian con menor velocidad que los hábitos negativos. Al igual que en la pandemia, lo malo avanza a pasos agigantados y la Tierra, el planeta llora en silencio…a ratos tiene pequeñas explosiones y demostraciones de dolor.

Por ello, sostengo que los cambios país, región, ciudad, parten por nuestros propios cambios. Los cambios culturales no se decretan. Se sienten y se viven. Claramente el consumismo desmedido e inconsciente es alimento vital, para la contaminación. La industria, en líneas muy generales, no se siente parte de la solución, tampoco toma conciencia de que es parte del problema.

A partir de 2021, a los tradicionales conceptos de REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR, se han agregado el REPENSAR, REESTRUCTURAR Y REDISTRIBUIR.

Cuando mañana 17 de mayo escuche que se celebra o conmemora el Día Mundial del Reciclaje, piense en ¿qué acción sistemática implementaré en mi vida cotidiana, para contribuir a que mis hijos y nietos tengan un mejor planeta? y no espere que la “sociedad”, el gobierno o la industria lo haga. Los cambios parten por nosotros mismos y trate de contagiar con sus nuevos hábitos positivos, aunque cueste.