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Guardería CanCun, en el kilómetro 8,5 sur, sector Leñadura

Un espacio para que los “perrhijos” puedan socializar y desarrollarse

Por La Prensa Austral Sábado 25 de Junio del 2022

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El espacio está a cargo de la técnico veterinaria Daniela Rosado, que trabaja con cerca de cincuenta
perros, que pueden permanecer desde un día a una semana realizando entrenamientos lúdicos.

La tenencia responsable de mascotas, en particular de perros, se asocia a temas de seguridad y que incidan en la sociedad (tenerlos con bozal en la calle, mantenerlos encerrados en patio, pasearlos con correa, recoger sus heces), pero poco se menciona que el can es un ser que siente emociones, sufre y se alegra, como si fuese un integrante más de la familia. Y que en esa condición, requiere un desarrollo completo. Ya ese concepto que el perro tiene que quedarse en el patio comiendo las sobras de la casa no solamente está obsoleto, sino que además es cruel. Y cuando se arrancan a la calle y muerden a alguien, asoman todas las voces pidiendo que se haga algo, para no hacer nada.

Lo bueno es que siempre hay alguien que sí toma la iniciativa y con su esfuerzo e inversión, contribuye a mejorar un poco la convivencia general. Daniela Rosado es técnico veterinario, que notó que en pandemia, los perros estuvieron mucho más encerrados y por ende, afectados. “Llevamos un año. Mi especialidad es modificación de conducta canina. Empecé a ver que la mayoría de los problemas radicaban en que los perros tenían muy mala socialización, con gente, con sus pares, y surgió la idea desde la base de que el perro lo pase bien. No es llegar y juntar un montón de perros y que jueguen. En base a conocimiento se ve qué perros pueden estar juntos y que venga a pasarlo bien, según mi experiencia sé leer las señales y por ejemplo, a algunas personas les decimos que primero trabajen más con el perro en la casa antes de que pueda venir. Así surgió la idea de que el perro venga, socialice y que los dueños puedan manejarlos en la pandemia, que fue en la época en que tuvimos la idea”, recordó Rosado sobre este espacio, ubicado en el kilómetro 8 y medio sur, sector de Leñadura.

No es un hotel

De inmediato advierte que no se trata de un hotel para cuidar mascotas, por ejemplo, un fin de semana. “Tiene un fin más educativo y que el perro lo pase bien. Todos los juegos están diseñados para que el perro pueda trabajar propiecepción, que sepan manejar su cuerpo. Hay juegos básicos y otros más complejos”, explicó.

El contrato es mensual, pero se puede contratar por un día a la semana hasta cinco. “Los vamos a buscar a la casa, los traemos, y después los vamos a dejar. El fin es que los perros sean perros, porque muchas veces los humanizamos, creemos que estando en la cama sin hacer nada y mirando la tele se están portando bien y están contentos, y en el fondo están hipoestimulados, no tienen ningún tipo de estimulación. El perro es un animal social que le gusta estar en grupo. Aprender a convivir les hace muy bien. Pueden ser de raza o no. Los separamos por grupos, de acuerdo a como se lleven, según personalidad o tamaño”, explicó la dueña de CanCun, que dividen el servicio entre perros de la mañana y de la tarde, por lo que trabajan, en total, con cincuenta canes.

Machos y hembras

Otro requisito es que hay diferencias entre machos y hembras. “Los machos no castrados le hacemos día de prueba, porque cuesta más ubicarlos en grupos grandes. No así con las hembras que estén esterilizadas o no, son más amigables y sociables. En los machos evaluamos castración, si fue de joven o de adulto, ya que si es de adulto a veces mantienen comportamientos de monta o marcaje”.

En cuanto a precio, si se contrata cinco días a la semana, cada uno tiene un valor de $9 mil diarios y un día a la semana, 11 mil pesos. En el barrio Sur mantienen, en tanto, un hotel para perros más pequeños y caseros. “Es otro servicio, de 24 horas. Lo inauguramos hace poco. Es una casa antigua con muchas piezas y lo habilitamos para que los perros puedan disfrutar como en su casa, con opción de subirse a los sillones, jugar, regalonear. Son dos casas, una interior con caniles gigantes y otra donde pueden hacer su vida. Próximamente, tendremos para gatos en el segundo piso”.

Daniela Rosado enfatiza también que si bien el espacio en Leñadura es guardería, tampoco es un espacio de entrenamiento canino, sino que “el perro viene a pasarlo bien, superar retos, pero los que tienen problemas de agresividad, o reactividad, no podemos educarlos entre un montón de perros. Esto es tenencia responsable, acá todos son ‘perrhijos’, deben tener todas sus vacunas al día, antiparasitarios, no estar enfermos. Acá todos los dueños son súper preocupados y pendientes de sus perros. Y notan los cambios después que estuvieron aquí, los ven tomar más confianza en sí mismos”, finaliza la dueña de CanCun.