“El Centro Subantártico Cabo de Hornos presenta un problema constructivo importante”
“El edificio presenta un problema constructivo importante”, afirmó el Dr. e Ingeniero Marcelo Huenchuñir al referirse al Centro Subantártico Cabo de Hornos.
“No quiero entrar en polémica respecto de si las observaciones son mayores o menores, pues no sé cuáles son los parámetros que tuvieron los del Mop para declarar eso”, nos advierte, de partida, el experto, pero haciendo ver que, en otros escenarios, cuando se habla de observaciones “menores” se habla, por ejemplo, de una puerta que hay que cambiar porque estaba rayada o reparar la pintura en la pared.
“Pero, en este caso, ello va más allá
“El edificio presenta problemas muy grandes, pues no cumple en algunos sectores con lo originalmente especificado y proyectado”.
Huenchuñir, junto al ingeniero Erwin Saavedra, realizó un peritaje técnico para conocer el estado y funcionamiento de este edificio, en general, considerando tanto construcción de instalaciones como también el funcionamiento de sistemas de climatización y ventilación.
Ello, luego de que la obra presentara en mayo, durante su primer mes de uso, un problema de alto consumo energético.
Lo anterior se debió a que el gasto asociado a compra de combustibles para el funcionamiento triplicó el consumo de gas en relación al consumo teórico de gas proyectado, situación que resultó preocupante considerando que el uso de sistemas activos era parcializado y que el edificio no fue operado a la máxima capacidad para que lo fue diseñado.
Los expertos emitieron el “Informe de Peritaje Desempeño Térmico, Climatización y Ventilización”, que fue evacuado con fecha 20 de junio de este año y al cual El Magallanes tuvo acceso.
En la edición del lunes pasado de La Prensa Austral, se informó que el Mop dio por concluida la obra del emblemático proyecto, indicando que fue recepcionada con “observaciones menores”.
Deficientes en
envolvente térmica
En el documento que resume el peritaje realizado por Huenchuñir y Saavedra, se apunta que trabajaron en dos líneas, siendo la primera de ellas la referida a las características y ejecución de envolvente térmica y estrategias de diseño pasivas desarrolladas en el proyecto.
Respecto de ello señaló: “Lo que yo observé es que ese edificio fue hecho para acoger a las personas en situación interior confortable y con cierta eficiencia energética y no se está cumpliendo, es decir, el edificio no está cumpliendo su función cabalmente. En términos de temperatura, no alcanza la de confort y la sensación térmica es más baja”, reparó.
En el informe de los peritos, se puntualiza que constataron algunas discrepancias entre la información incluida en los planos asbuilt y lo construido.
Ejemplos de aquello es que se apreció falencias en aislamiento térmico, de cubiertas y shafts especialmente; presencia de puentes térmicos que aumentan las pérdidas energéticas por transmisión, desconociéndose si fueron considerados en modelamiento energético de proyecto; bajas temperaturas en superficies de cielos y muro cortina, lo que incide en el confort térmico de las personas; falta de adecuado sello térmico en puertas exteriores, potenciando las pérdidas de calor por infiltraciones; y reducción de aislamiento térmico en piso ventilado.
En cuanto a la envolvente térmica, Huenchuñir indicó que se resolvió, en algún momento de la fase de construcción, eliminar una cubierta verde en la techumbre, sacando, de paso, una capa de material aislante sobre la cubierta y, por dentro, en las partes que pudimos revisar el aislamiento térmico no cumple con el espesor del proyecto.
“Además se vio en esos lugares que el aislamiento se realizó en forma discontinua. Desde dentro, en algunas uniones podíamos ver por las rendijas la base de la losa de hormigón de techumbre. Había muchas colchonetas de aislamiento térmico sueltas. Ello, en un clima extremo y con una gran fuga de calor, genera un problema importante”, indicó Huenchuñir.
Sobre el denominado confort térmico, hizo ver que éste se logra entre los 20º C y los 24º C y que hay dependencias del edificio en que se alcanzan y en algunos casos sólo se registran 13º C, siendo esto un asunto mayor pues el Centro Subantártico Cabo de Hornos está emplazado en una localidad de bajas temperaturas gran parte del año.
Desempeño energético
desfavorable
En cuanto al análisis y peritaje técnico de los sistemas activos, es decir, climatización y ventilación, los expertos detectaron, en primer lugar, una diferencia en las condiciones de envolvente térmica del edificio entre las definidas y las utilizadas por especialistas de clima para el dimensionamiento de los sistemas.
También observaron un funcionamiento e instalación inadecuados de los sistemas, lo que impacta directamente en la energía requerida para que se alcancen las condiciones de confort óptimas dentro de los recintos.
Algunos de los problemas detectados son: falta de aislamiento en ductos Pex; falta o mal estado de componentes de la instalación, como correas y válvulas; calderas de gas natural utilizadas con gas licuado; ductos de inyección de agua invertidos en la caldera; y sistema de radiadores desequilibrado.
Otro problema importante detectado es la fuga de gas en un ducto de gas, lo que -a juicio de los expertos- era una situación urgente a resolver y de la cual no se podía estimar al momento del peritaje en cuanto al porcentaje que ello incidió en el alto consumo energético.
Finalmente, el peritaje concluye que, por todo lo descrito anteriormente, se hace necesaria una intervención para subsanar los problemas detectados y mejorar el desempeño del edificio, generar ahorros energéticos y elevar las condiciones de confort de los usuarios.
Icónico diseño con sustentabilidad energértica
El Centro Subantártico Internacional Cabo de Hornos se construyó en la ciudad más austral del mundo: Puerto Williams, la única de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos de la Unesco.
Hoy esta infraestructura es impulsada por el Centro Internacional Cabo de Hornos (Chic), con un directorio conformado por representantes de la Universidad de Magallanes, Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile y la University of North Texas.
Su icónico diseño arquitectónico considera innovaciones de sustentabilidad energética, que lo transforman en el primer edificio público con certificación Leed en la Región de Magallanes y Antártica Chilena.
El edificio albergará el Centro Universitario más austral del mundo, y está organizado en tres módulos:
1. Centro de Investigación Transdisciplinaria de excelencia en ecología, biodiversidad subantártica, cambio ambiental global, ética ambiental, conservación biocultural y sustentabilidad. Para ello cuenta con laboratorios de investigación, salas de muestras, y se implementará un Laboratorio de Marea Roja.
2. Centro de Educación con carreras de formación técnica en turismo de intereses especiales y áreas protegidas, gastronomía subantártica, acordes a los requerimientos e identidad de la zona. Hay salas y laboratorios de docencia, centro de documentación audiovisual, espacios de trabajo para los estudiantes.
3. Centro de Visitantes para el turismo sostenible con un salón multiuso con una amplia vista al canal Beagle y espacios de exhibición.




