Líder de voluntariado magallánico murió a los pies de la Virgen
Una triste noticia marcó las primeras horas de ayer sábado en Punta Arenas, luego que una persona fuera encontrada sin vida a los pies de la Virgen de la Gruta de Lourdes en calle Mejicana (sector de Plaza Sampaio).
El hecho fue advertido por transeúntes, quienes observaron a un hombre tendido sobre la vereda al lado de la reja que marca el cierre perimetral del lugar de oración que se ubica sólo a pasos del acceso principal del Instituto Sagrada Familia.
Tras dar cuenta del hecho a Carabineros, personal policial llegó para constatar la veracidad de la denuncia y entregar los antecedentes a la Fiscalía, la que determinó que el procedimiento fuera asumido por el Laboratorio Criminalístico de la misma institución.
El trabajo preliminar permitió conocer -a través de un registro visual- que el hombre se encontraba trotando y que al pasar por el lugar se detuvo justo a los pies de la Virgen. Segundos después sufrió un desvanecimiento que terminó con su deceso. De esta manera, además, se descartó la acción de terceras personas.
Tras la identificación del fallecido, de aproximadamente 47 años, se procedió a comunicar del hecho a sus cercanos. Mientras tanto, los restos fueron levantados por orden del fiscal de turno, y derivados al Servicio Médico Legal para continuar con las pericias y para la posterior entrega a familiares.
De corazón solidario
El hombre fue identificado como Juan Carlos Aguila Guerrero, constructor civil de la Dirección de Planificación y Proyectos de la Corporación Municipal. Sin embargo, la comunidad lo conoció como impulsor de diversas y permanentes acciones sociales. En este ámbito, destacó como integrante de la Agrupación Misioneros del Padre Hurtado, voluntario del Hogar de Cristo y dirigente de la Agrupación Red Regional de Voluntariado, Arevol, de la cual fue su primer director en Magallanes en el periodo 2012-2021.
Justamente fue esta entidad, que reúne a casi una veintena de organizaciones de voluntariado local, la que lo despidió con sentidas palabras: “El Señor lo llamó antes de lo esperado a ayudar a las actividades que tanto lo apasionaron”, destacaron.
Para la también socia fundadora de esta red de voluntariado, Marlene Miranda, su partida “es un golpe horrible” y “una pena enorme para quienes sabíamos de su compromiso con las personas necesitadas, porque él llevaba el sello de solidaridad en su vida”.
Destacó su cercanía con la iglesia, donde participaba de las actividades en la Parroquia Cristo Obrero y en la capilla Juan XXIII. Asimismo, dijo que para los integrantes de la red de voluntarios “se va un hijo, porque somos personas mayores que lo veíamos y sentíamos de esa manera”.
Pesar en la Cormupa
Donde también el deceso de Aguila golpeó profundo fue en la Corporación Municipal, entidad a la cual prestaba servicios desde hace algunos años.
El secretario general de la entidad, Luis Almonacid, lo recordó como un activo colaborador de los proyectos de infraestructura que se llevaban adelante en los establecimientos educacionales.
Recordó que durante las medidas de resguardo que se adoptaron con el personal de la entidad en periodo de pandemia, se tuvo conocimiento que hace un tiempo había sido afectado por un preinfarto. Por tal razón, dijo que se había determinado dejarlo con teletrabajo.




