Proyectan que a diciembre habrá 42 cámaras de vigilancia y que llegarán a distintos barrios
En el edificio donde funciona la Dirección de Desarrollo Comunitario, en Avenida Independencia, se habilitó la central de monitoreo de cámaras de seguridad, que actualmente recibe información de 28 que están instaladas en distintos puntos de la ciudad. La anterior central se encontraba al interior de la siniestrada Prefectura de Carabineros y su traslado implicó una fuerte inversión técnica.
En este nuevo espacio, dos operarios trabajan en turno de 12 horas, y son los encargados de observar el detalle de los registros, con una tecnología que les permite girar en 360 grados y tener acercamientos profundos para captar detalles.
El alcalde Claudio Radonich y el concejal Germán Flores, conocieron el funcionamiento de esta central, que busca poder controlar de manera más eficaz los crecientes hechos de desórdenes en la vía pública y que permitieron ayer, por ejemplo, dar con el conductor de un vehículo que el fin de semana se puso a hacer “trompos” en las canchas de básquetbol de la Costanera.
“Esta es una inversión de casi 40 millones de pesos para habilitar un lugar dentro de un recinto municipal, que tiene una conexión eléctrica distinta y todas estas cámaras están con fibra óptica, por tanto hubo un traslado de cable desde distintos lugares. Pero hoy estamos con las cámaras funcionando, es un trabajo que se hace en conjunto con Carabineros, PDI y Fiscalía. Además, este segundo semestre ya estamos licitando otras 14 cámaras, nueve que son de reposición que se destruyeron en el centro y cinco más, por lo que llegaremos, de aquí a diciembre, con 42 cámaras operativas, pero queremos seguir avanzando para que la cobertura sean en barrios, que es donde más nos interesa”.
Sin embargo, a pesar de esta inversión en seguridad, el alcalde lamentó que aún no cuenten con más atribuciones para poder controlar estos hechos. “La frustración que compartimos con muchos vecinos es que hay muchas cosas que no podemos hacer porque la ley no nos lo permite. Por ejemplo, los autos con roncadores, no se pueden fiscalizar los autos en movimiento, lo mismo con los que hacen trompos”.
En esa línea, el alcalde Radonich informó que solicitó una audiencia con la ministra del Interior, Izkia Siches, tras enviarle una carta con propuestas, entre ellas, “que las personas que lleguen por bus o avión, que están registradas sus identificaciones, que se pasen los datos a la PDI y que quienes estén con condenas pendientes u orden de arresto no cumplidas, no ingresen o se detengan en el acto, de modo que tengamos una barrera natural”, puntualizó.
Respecto de los barrios en los que se instalarán nuevas cámaras, éstos aún no están definidos, porque “cuando voy a las juntas de vecinos, todos quieren cámaras, pero hay lugares con más compromiso delictual que otros. Tenemos un ‘mapa delictual’ de zonas rojas que no ha cambiado mucho. Yo tengo como meta llegar al 2025 con 100 cámaras funcionando, duplicar la cantidad de camionetas y el personal, pero eso tiene que ir de la mano con el concejo y por cierto, tener una colaboración con la Subsecretaría de Prevención del Delito.
Hernán Méndez y Sergio Peña fueron los operarios que estuvieron de turno ayer al mediodía. “Estamos de 8 a 20 horas y después entra el siguiente grupo, así nos vamos rotando. En la noche se complica más, porque la luz como que a uno lo deja encandilado, pero la imagen queda grabada. Con un joystick hacemos acercamiento, por ejemplo, desde el cerro de la Cruz podemos llegar a los barcos del puerto. El alcance depende mucho de la altitud”, mostró Peña. En caso que aprecien un incidente, alertan a la patrulla municipal para que preste algún tipo de cobertura, pero además, comunicación directa a Carabineros a través de dos líneas.




