Camionero lesionado grave por conductor ebrio lleva más de dos años y medio esperando justicia
“Quiero que se haga justicia, solamente eso”, declaró muy afligido Lucio González Avendaño, chofer profesional de camiones que tuvo la mala fortuna de haber sido violentamente colisionado por un conductor que guiaba en estado de ebriedad.
El violento accidente de tránsito ocurrió el 28 de marzo del año 2020, aproximadamente a las 23,55 horas. Ese día, Cristián Andrés Jiménez Reinoso, conducía en estado de ebriedad, el vehículo station wagon marca SsangYong, modelo Rexton, de color blanco, por calle Zenteno. Y Al llegar a la intersección con Errázuriz colisionó el vehículo que guiaba la víctima, Lucio González, quien a esa hora regresaba a su casa luego de una extensa jornada laboral, como chofer de camión repartidor de combustible.
En ese momento guiaba su vehículo particular, cuando su vida cambió para siempre, al ser colisionado violentamente, casi justo frente a la guardia del Regimiento Pudeto.
Esto ayudó a que los militares solicitaran rápidamente la presencia de los equipos de emergencia, concurriendo la Unidad de Rescate de la Primera Compañía de Bomberos y la ambulancia del Samu.
Cristián Jiménez Reinoso fue detenido en el lugar por Carabineros ya que guiaba en estado de ebriedad, como lo confirmó el examen respiratorio que le tomaron en ese momento.
Luego fue formalizado por el delito de manejo en estado de ebriedad y quedó con arresto domiciliario total.
Largo proceso
Llama la atención que la Fiscalía presentó acusación en contra del responsable del accidente, el 24 de agosto de 2020. Pero la preparación de juicio oral ha sufrido varias postergaciones. Lo último que se sabe de esta causa es que el fiscal pidió la reapertura del procedimiento, trámite que el tribunal de Garantía fijó para el 16 de noviembre, a las 8,30 horas.
Según la acusación, el examen de alcoholemia practicado a Cristián Jiménez determinó una dosificación de alcohol en su sangre correspondiente a 1,57 gramos de alcohol.
Pide justicia
Lucio González Avendaño dijo a El Magallanes no entender cómo tanta demora en su proceso. Y lo peor de todo es que ni siquiera lo han contactado para explicarle en qué está el proceso judicial.
“Estuve al borde de la muerte y este tipo me arruinó la vida. Perdí movilidad y la motricidad fina. Antes hacía deporte, jugaba a la pelota, y ya no lo puedo hacer más. Soy conductor profesional de carga pesada y este accidente me complicó, aunque ahora recuperé mi trabajo”.
Le resulta inentendible que se cumplieran dos años y siete meses y aún no hay una resolución judicial respecto del culpable del accidente.
“Pido tan sólo que se haga justicia”, suplica. “No puede ser que sigan echándole la culpa a la pandemia por los retrasos, cuando ya está todo funcionando normal, salvo los tribunales”, mencionó.




