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  • José Germán Cariñanco Mansilla

Italiano que recorre el mundo a pie y arrastrando un carrito de mano pasó por Tierra del Fuego

Por La Prensa Austral Martes 24 de Enero del 2023

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El viajero italiano Nicolo Guarrera, veneciano de 29 años, soltero, economista, lleva más de 2 años recorriendo el mundo a pie, desde que tras trabajar duro para reunir unos ahorros que le permitieran cumplir su aventura, partiera de su pueblo natal de Malo, al norte de la península de la bota el 9 de agosto de 2020, recorriendo primero su propio país. “Tuve la idea hace unos tres años de dar la vuelta al mundo, porque me gusta conocer, pero despacio; y caminar es la mejor manera. Y a través de esa lentitud, apreciar lo hermoso que tenemos a nuestro alrededor”, explica.

La pandemia fue el primer obstáculo, pero al mermar la primera oleada no vaciló en lanzarse a conocer España, justo cuando sobrevino la segunda ola del Covid-19, para seguir por Europa y luego embarcarse a América. “Depende del tamaño del país es la cantidad de tiempo que permanezco en él: en Panamá estuve unos 10 días, tiempo para cruzar el istmo desde un océano al otro; pero en otros, como en Chile, me estoy quedando más de 10 meses, porque es el país más largo del mundo y lo estoy cruzando todo”.

En una ciudad, en tanto, se queda de acuerdo a quienes conoce, pueden ser dos a 4 días, hasta diez, siempre arrastrando su “carrito”, en el que lleva sus pertenencias y que es bien complicado para doblar una curva, ascender cerros empinados y ni qué decir, controlarlo en bajada, como pudimos comprobar cuando descendió calle Bernardo Philippi de la capital fueguina. “No he conseguido que ningún taller le pueda instalar frenos a las ruedas, pero lo uso porque es más cómodo que portar una mochila de 50 kilos, saco de dormir y todo lo que llevo”, nos ilustra.

12 pares de zapatos consumidos

Para viajar “a pata”, Guarrera se preparó bastante, practicando un mínimo de deporte y caminando harto para acostumbrarse. “Voy como en 12 pares de zapatos consumidos, ahora llevo unos Lippi de un proveedor chileno al que agradezco mucho, porque es muy buen calzado. También me auspicia la marca de senderismo italiano Ferrino, y otro par de empresas de mi país y los smartphones Motorola, con el que consigo muy buenas fotos”, nos apunta.

Nicolo afirma no haber tenido un solo problema delincuencial en su largo derrotero, por una simple razón: “sea Lima o sea Roma, hay uno o más barrios donde mejor no ir, sobre todo de noche. Creo que si vas ‘en buena onda’ te rodeas de gente buena y eso limita las probabilidades que te pase algo malo”.

El peregrino del carrito trabajó en la multinacional de chocolates Milka y luego en marketing en Milán, tras graduarse de la universidad en Economía; trabajó en España para aprender castellano y en Australia para mejorar su inglés.

Chile, país remoto
y desconocido

Su tránsito lo espera seguir por otros 2 años y medio, en una era que estima muy compleja porque se han producido muchos cambios globales, aunque cree que a su regreso a Italia trabajará en turismo, para llevar personas a viajar con él, gracias a los conocimientos que tiene de varias naciones. “Si de algo estoy seguro es que voy a escribir un libro sobre esta travesía”, agrega con entusiasmo.

Sobre Chile dice que le impresionó positivamente: “es un país casi desconocido en turismo, aparte de San Pedro de Atacama y Torres del Paine”.

“Creo que de verdad merece una visita muy intensa, porque hay diferencias notables desde el desierto del norte hasta el sur, la Carretera Austral, la lluvia sin fin de Puyuhuapi y aquellos pequeños pueblos. Los chilenos me asombran y me gustó mucho la hospitalidad que recibí de casi 40 familias, por el ‘carrete’ y por la buenísima ‘buena onda’. Personas sencillas que les gusta compartir y que conocen su tierra. Saben el nombre de un árbol, de las aves, una gran diferencia con Italia, donde no sabemos que el pasto es pasto”.

“Chile tiene un gran pueblo, gente buenísima, desconocidos a los demás y por eso tal vez más genuinos”, cierra con una pronunciación casi “chilensis” el paseante ítalo-mundial. El viaje de Nicolo Guarrera se puede seguir en la red de Instagram, en el sitio “pieroad”.