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“La hermana menor”. Un retrato de Silvina Ocampo. Mariana Enríquez. Parte 2

Domingo 19 de Marzo del 2023

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El texto de Enríquez trata en forma seria y documentada la relación de Silvina Ocampo con Adolfo Bioy, sus mutuas infidelidades y los momentos felices: los viajes, los veranos en la estancia de la familia Bioy o en Mar del Palta, pero por sobre todo, el trasfondo de una unión en la cual ninguno de los dos podía vivir sin el otro. Los acercó la literatura desde los inicios y fue ella quien convenció a Bioy que dejara los estudios universitarios para dedicarse a escribir. Se perdonaron todo (o casi) al punto que con el afán de adoptar una hija viajan en 1954 a España y traen a Marta, que resultó ser hija biológica de Adolfo Bioy con una bella mujer; Silvina adoraba a Marta.

El matrimonio alternaba con “el círculo” de la legendaria revista de literatura “Sur” (1931-1992) fundada por Victoria Ocampo y que, entre sus colaboradores contó con lo mejor de la intelectualidad argentina y universal. Sin embargo, mantuvieron distancia de los postulados de la publicación y aun cuando hasta la década de los `60 su casa era centro de reunión, poco a poco fueron recluyéndose y sólo mantuvieron cercanía con Jorge Luis Borges, al punto que cenaron juntos todas las noches durante décadas. Los tres editaron en 1940 la “Antología de la Literatura Fantástica” y, en 1945 Silvina y Adolfo publican la novela “Los que aman, odian”.

Silvina Ocampo escribió doce libros de cuentos (cuatro de ellos infantiles) tres novelas, una obra de teatro en colaboración, once textos de poesía y una antología. Quizás su lejanía de los círculos intelectuales y editoriales, el tener como referente la fama de su marido y de Borges, o la fuerte presencia de su hermana Victoria, contribuyeron a su permanencia “en las sombras”. No fue una escritora “mediática”, como diríamos hoy en día, y su literatura no era considerada “comprometida” en periodos de la historia argentina en que este “requisito” era determinante, lo cual se unía al consabido recelo hacia una intelectual de la “oligarquía”, circunstancia inaceptable para algunos que pretenden marcar territorio en la materia.

Pero a Silvina Ocampo el tiempo le ha hecho justicia y afortunadamente hoy está entre las y los grandes de la literatura. Señalábamos que quizás su faceta más sólida sea la de cuentista; relatos muchos de ellos, ligados a la infancia, con el enfrentamiento entre padres e hijos, con altas dosis de crueldad y preocupación por las cosas triviales calan hondo en el lector. Destaca en ellos también el rescate de la “oralidad”, del habla cotidiana, tal como lo hizo Julio Cortázar.        

En 1985 Silvina experimenta los primeros síntomas del mal de Alzhéimer, en 1989 habría perdido ya completamente la conciencia. Sin embargo, en 1986 publicó “La Torre sin Fin” (novela para niños) y entre 1988 y 1989 terminó su novela “La promesa”, obra premonitoria que aborda la demencia y el final, y publicada en forma póstuma en 2010. En los dos últimos años de vida, dejó de dirigirle la palabra a su marido; Enríquez apunta a los desatinos de Bioy que llevaba a sus amigas a la casa y a que la mantenía permanentemente con enfermeras. Como fuera, el mutismo de Silvina desesperaba al escritor.   

Silvina Ocampo falleció el 14 de diciembre de 1993 a la edad de noventa años; Adolfo Bioy no tuvo el coraje para asistir a su funeral y un duro golpe lo derrumbaría nuevamente después de tres semanas: el 4 de enero de 1994 su hija Marta murió en un accidente automovilístico; no alcanzó a cumplir cuarenta años de edad.    

“La hermana menor” es una honesta biografía de Silvina Ocampo que va más allá de la persona, abarca también su pasado y su entorno, su vida de artista y su existencia cotidiana, apoyándose en distintas etapas en un acertado análisis del clima histórico, político y social en el cual ella se desenvolvió. Mariana Enríquez construye este retrato apegándose a lo que realmente fue, no hace nada por matizar algunas historias, como tampoco exacerbar otras. Los aspectos biográficos se complementan con sólidos análisis literarios de la obra de la escritora. El texto da cuenta de la habilidad narrativa de Enríquez, que logra darle visos casi novelísticos a su trabajo, con una ágil prosa que captura la atención del lector. La autora recurre tanto a fuentes documentales, como a entrevistas de personas que conocieron a la escritora. 

“A veces tengo la impresión de haber vivido un poco distraído a su lado” (Adolfo Bioy respecto de Silvina Ocampo).     

Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973) es periodista, subeditora del suplemento Radar del diario Página/12 de Buenos Aires y docente. Ha publicado novelas y cuentos.

* “LA HERMANA MENOR”. Un retrato de Silvina Ocampo. Mariana Enríquez. EDITORIAL ANAGRAMA, S.A., Barcelona, España: 10ª Edición 2022, 187 págs. (1ª Ed. en Anagrama 2018, 1ª Ed. Editorial Universidad Diego Portales, 2014)