Hoy parte juicio por parricidio de desabollador donde no prestará declaración la viuda
A cinco años y cinco meses del feroz crimen del desabollador Omar Díaz Barría, esta mañana se inicia el juicio oral en contra de los dos hijos de la víctima, acusados por la Fiscalía de cometer el delito de parricidio.
Para Omar Ariel Díaz Pérez, el fiscal Fernando Dobson Soto solicita una pena de 18 años de cárcel por el crimen del padre.
Mientras que la hermana, Constanza Isabel Díaz Pérez, arriesga 12 años de presidio por su calidad de cómplice.
Curiosamente la esposa y madre, Margarita Pérez Muñoz, no figura en la lista de personas citadas a declarar. Si bien ella tiene la calidad de encubridora para todos los efectos legales, no puede ser sancionada según el Código Penal cuando es un encubrimiento respecto de parientes consanguíneos. En este caso la madre lo hizo para favorecer o encubrir a sus hijos. “Nosotros determinamos la participación de ella como encubridora, pero la ley la exime de responsabilidad por el vínculo de parentesco”, dijo Fernando Dobson al ser consultado por esto.
Así las cosas la única declaración de Margarita Pérez es la que entregó el pasado domingo a El Magallanes, donde afirmó: “Si encubrí a mi hijo, fue sólo para protegerlo”.
Los hechos
Los hermanos, Omar y Constanza, serán enjuiciados a partir de hoy, en un proceso que se estima podría durar unos siete días.
El fiscal intentará probar la culpabilidad de ambos en el crimen del padre, ocurrido el 5 de febrero de 2018, cuando Omar Díaz Barría, estaba en su casa, en calle Miraflores, acompañado de su cónyuge, Margarita Pérez Muñoz, y los hijos de ambos. En esos instantes se habría generado una discusión, de características de violencia intrafamiliar, donde el padre bajo los efectos del alcohol insultó y con malos tratos de palabra se dirigió al grupo familiar.
Según la acusación del fiscal, en esos instantes empujó a la esposa con intenciones de agredirla tras lo cual su hijo, Díaz Pérez, intervino “trabándose a combos con su padre”.
Ahí Margarita Pérez le grita a su hija, quien se encontraba en el segundo piso de la vivienda, para que bajara, y a su vez la mujer sube a requerimiento de los hijos para que se quedara con la nieta, menor de edad.
El padre fue agredido con un cuchillo por el hijo en diferentes partes del cuerpo, “causándole en total 85 heridas del tipo corto punzantes, que comprometieron la aorta ascendente y causaron anemia aguda, lo que condujo a la muerte de la víctima”.
El episodio de sangre no fue impedido por la hermana, lo que la inculpa en calidad de cómplice.
Es más, “ambos ejecutan acciones directas con el afán de hacer desaparecer el cuerpo y ocultar los rastros y la muerte de la víctima. Es así que Constanza permaneció en la vivienda limpiando todo rastro o vestigio de la comisión del hecho, mientras su hermano Omar Díaz Pérez procede a trasladar, a quemar e intentar desmembrar el cuerpo de su padre, para finalmente reubicar los restos del cuerpo en otro sector, situado en calle Ñandú, parcela N°231, en la villa Generosa de Punta Arenas, lugar donde deposita el cuerpo en un montículo de tierra, siendo encontrado el día 10 de febrero de 2018. Por su parte la imputada Margarita Pérez con su afán de desviar la línea de investigación, hace una denuncia por presunta desgracia falsamente, anunciando la desaparición de su cónyuge, la víctima, Omar Díaz Barría”, según detalla la
acusación fiscal.
Para el juicio está previsto que comparezcan ante estrado 47 personas, entre ellas el entonces jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI, Jaime Rossel Moraga. Además expondrán 20 peritos.




