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Invierno seguro para nuestros mayores

Por Ramón Lobos Vásquez Miércoles 21 de Junio del 2023

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Oficialmente comienza el invierno en nuestro hemisferio, la estación más compleja y difícil para los mayores. El frío puede ser su peor enemigo y cuidarlos bien es la única posibilidad para que no sufran enfermedades a consecuencia de las bajas temperaturas. Por ello, es necesario tener presente algunas consideraciones que comentamos, ya que así se optimiza el estado de salud de estos mayores. 

Primero: vacunarse contra la influenza. Si bien puede ser una enfermedad no grave en edades más jóvenes, la influenza u otros cuadros respiratorios virales pueden causar complicaciones graves, hasta una neumonía en los más mayores. Como pueden sufrir estas complicaciones asociadas a cuadros virales, se recomienda vacunarse contra la influenza anualmente y contra la neumonía cada 5 años. Es más perentorio en aquellos con patologías asociadas, que los hacen más vulnerables a complicaciones.

Segundo: un cuidado básico para ellos es incluir hábitos de higiene saludables, como lo es lavarse las manos frecuentemente, tal como hemos aprendido de la reciente pandemia. 

Tercero: es necesario abrigarse adecuadamente ya que la exposición al frío facilita la presentación de algunas virosis. Es importante que al exponerse fuera de casa lo hagan con buen abrigo, guantes, gorros o bufandas. Con zapatos adecuados que les protejan  del frío. 

Cuarto: evitar el riesgo de caídas asociadas a las condiciones del medio externo en que vivimos. Es importante precaver caídas por superficies afectadas por la lluvia, escarcha o nieve en nuestras ciudades.  

Quinto punto a considerar: es necesario revisar el estado del calzado. Buscando aquellos que puedan ser antideslizantes o con mejor adherencia al desplazarse. Por ello, la importancia de planificar sus salidas, definiendo los mejores horarios y ojalá siempre acompañados. Así se puede apoyar mejor al sufrir un percance.  Es importante supervisar que lleven los lentes apropiados si los utilizan, así como las ayudas técnicas que faciliten su traslado como bastones o andadores. Todo lo que se pueda planificar o complementar es muy necesario.

Sexto: si los mayores se mantienen en su domicilio, dada la menor luminosidad del invierno, es muy importante mantener una buena iluminación. En especial en la habitación donde permanece más tiempo.  Revisando y proveyendo la luminosidad más adecuada; ojalá en el día, aunque sean pocas las horas que tengan luz natural en la habitación donde desarrollan más tiempo sus actividades diarias. 

Séptimo: se debe contar con un espacio bien climatizado  en esas habitaciones donde permanezca más tiempo. Combinando la adecuada y continua ventilación de esas habitaciones con su adecuada temperatura; que le permita desarrollar todas sus actividades o rutinas diarias. Vistiéndolo adecuadamente para este fin. 

Octavo: también es necesario, cuando el tiempo lo permita, estimularlos para que salgan al exterior de sus casas. Para dar paseos durante las horas de luz y sol. Favoreciendo la actividad física y la exposición al sol con los beneficios que tiene en el metabolismo de los mayores. También hay un beneficio en la salud mental, debido a lo que significa la estimulación del ejercicio y la exposición a los estímulos al pasear y caminar fuera de casa. 

Noveno: cuidar de los aspectos nutricionales, para mantener el equilibrio en la alimentación. Aprovechar dietas ricas en frutas y verduras de la estación, especialmente cítricos. Asegurar comidas ligeras, ricas y equilibradas. Beber regularmente bebidas calientes como sopas de verduras, por ejemplo. Ajustar la dieta y la programación de comidas según las disponibilidades estacionales y los presupuestos. Requerir la ayuda de nutricionistas para ofertas accesibles y equilibradas en la nutrición de los mayores. Es importante asegurar una buena hidratación durante el día, según sus preferencias y evitando las bebidas alcohólicas o con cafeína. 

Décimo: una preocupación especial es que -no sólo en este tiempo- los mayores estén o permanezcan mucho tiempo solos o sin interactuar con otros. Esto influye en su salud mental y en la mejoría cognitiva que significa interrelacionarse con otros. Es fundamental mantener los contactos o interacciones con ellos y con sus personas significativas. Evitar el aislamiento que tiende a producirse en esta época del año, desarrollando rutinas que les permitan activarse y mantenerse inserto con su medio y amistades. 

Se debe entender, que todo lo que se pueda hacer en términos de cuidado y protección es un medio para evitar las consecuencias que tiene el invierno y esta temporada que se vive más dentro de la casa, que en otras épocas. Todo lo que hagamos por mantenerlos activos e interactuando aún en invierno, es asegurarles una mejor calidad de vida a nuestros mayores. 

Finalmente, en la actual situación de salud que vivimos además de lo señalado, es importante cuidarlos de las reuniones familiares y aglomeraciones que puedan ocurrir al involucrarlos en ellas. Evitando la socialización en espacios cerrados o poco ventilados. Tratar de no llevarlos a centros comerciales o de mucha concurrencia. Favoreciendo las salidas a ambientes al aire libre en horarios adecuados. Lo que hagamos por ellos para que pasen un buen invierno es nuestra responsabilidad y puede planificarse para hacer de esta época un tiempo seguro y útil para nuestros mayores.

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