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“El espejo que tiembla” Abelardo Castillo

Por Marino Muñoz Aguero Domingo 25 de Junio del 2023

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Abelardo Castillo (1935-2017, Buenos Aires) fue un escritor que incursionó exitosamente en todos los géneros literarios: cuentista, novelista, dramaturgo, ensayista, además de director de revistas literarias.

“El espejo que tiembla” reúne once cuentos que llevan como sub título “Los mundos reales V”; el autor señala al comienzo de este volumen cuya primera edición data de 2005: “El espejo que tiembla y el resto de mis cuentos escritos y los que aún quedan por escribir pertenecen a un solo libro incesante y a una mujer, a SYLVIA, quien le dio a ese libro el nombre que hoy lleva: LOS MUNDOS REALES”. Sylvia fue la esposa de Castillo, se trata de la prestigiosa escritora Sylvia Iparraguirre.

El narrador de entrada nos advierte del tono en el cual se desenvolverán sus cuentos y ello trasciende a los hilos conductores o temáticas de cada relato, hay una constante de buscar lo que ya no está, lo cual resalta en las alusiones, en especial, a un Buenos Aires que ya no existe como telón de fondo. Entonces, un narrador nostálgico nos habla en primera o tercera persona y así lo expresa en “La cosa” relato que abre el volumen: “…debo empezar y escribir cuánto me gustaban esos viejos bares de Buenos Aires, un poco sórdidos, que, como los zaguanes y los patios, inexorablemente han ido desapareciendo hasta de los suburbios de la ciudad. Despachos de bebidas, se llamaban antes. Cada día que pasa quedan menos, pero si uno sabe buscarlos todavía puede encontrar alguno en la recova del Once, en los alrededores del puente Pueyrredón o en una cortada de Pompeya”. Tiene razón Castillo (o la tenía ya en 2005) pues las grandes cadenas con garzones (as) preocupados del What’s App han invadido territorio, no obstante, como agrega Castillo: “…pero todavía quedan algunos (bares)…”; sólo hay que saber buscar…refrendamos nosotros. Entonces disfrutamos de la ambientación en lugares emblemáticos, muchos de ellos desaparecidos: como la confitería “Las Violetas” (aún funcionando), el hotel “Las Brumas”, el bar “La Comedia” o el mítico bar-café “La Paz” de Montevideo y Corrientes; de parroquianos ilustres y telón de fondo para muchos creadores: “Durante un mes, vendieron rosas en La Paz/ Presiento que no importaba nada más/ Y entre los dos juntaban algo” (Fito Páez “11 y 6”). 

Hay en los cuentos de Castillo (al menos los de esta selección) personajes derrotados, al límite de lo irreal; como aquel que ve la realidad a través de las lecturas. Hay ironía, desazón, crueldad; en esto último resulta notable la descripción de Eusebia, la cocinera de una familia acomodada que tiene dos hijos (Ruddy y Elsie) que le hacen la vida imposible a Marcela, la niña adoptada por los padres. Eusebia era la única persona a quien los hermanos temían, pues los amenazaba de ensartarlos con el tendedor de trinchar o los aterrorizaba con la historia que los niños envueltos se hacían con chicos de verdad.     

El ritmo narrativo del escritor es impecable, así como la descripción de los personajes, lugares y épocas, que frecuentemente se alternan en un mismo relato. El elemento fantástico asociado al disparate, también es trabajado de forma brillante, como la historia del fantasma de un (aparentemente) mono que un misterioso personaje le traspasa al narrador y del cual este último no puede desprenderse.   

Por último, nos quedan para la posteridad algunas sentencias de los narradores empleados por Castillo, plenas de sentido común y sabiduría, como “No se puede cambiar de caballo en la mitad del río”; “Las cosas no son exactamente como cuenta la tradición”; “Cuando lo imposible empieza a suceder, lo más razonable es aceptarlo con naturalidad” o “El recuerdo como la ceguera, deja los rostros intactos”.

“El espejo que tiembla” es un texto que nos ha servido para conocer a un gran escritor y nos incentiva a explorar en sus otras facetas narrativas.  

Abelardo Castillo escribió: Las otras puertas (cuentos, 1961), El otro Judas (teatro, 1961), Israfel (teatro, 1964), Cuentos crueles (cuentos, 1966), La casa de ceniza (novela, 1968), Sobre las piedras de Jericó (teatro, 1968), Las panteras y el templo (cuentos, 1976), El señor Brecht en el Salón Dorado (teatro, 1982), El que tiene sed (novela, 1985), Las palabras y los días (ensayos, 1989), Crónica de un iniciado (novela, 1991), Las maquinarias de la noche (cuentos, 1992), Ser escritor (ensayo, 1997), El oficio de mentir (entrevista, 1998), El Evangelio según Van Hutten (novela, 1999), El espejo que tiembla (cuentos, 2005), Desconsideraciones (ensayos, 2010) y Diarios (dos tomos, 2014 y 2019).

 “EL ESPEJO QUE TIEMBLA”. Abelardo Castillo. 1ª edición en Seix Barral, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: Seix Barral, 2022, 128 Págs. 1ª edición: 2005.