Necrológicas

Una de las víctimas del “Titán” había pasado por Punta Arenas en 2019 en su vuelta al mundo

Martes 27 de Junio del 2023

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El multimillonario de 58 años, Hamish Harding, fue una de las cinco víctimas fatales del submarino Titán que se perdió recientemente, cuya tripulación murió en una implosión mientras descendía hacia donde se encuentra el fragmento del “Titanic”, en medio del Atlántico. No sólo era el presidente de Action Aviation, una empresa basada en Dubái que transa aviones ejecutivos, también era un explorador, un aventurero, que había alcanzado el Polo Sur.

En julio de 2019 pasó por Punta Arenas, tripulando uno de sus aviones, como una forma de rendir homenaje a los 50 años de la misión del Apolo 11, que llevó por primera vez al hombre a la Luna. El tributo consistía en batir el récord mundial de circunnavegación de la Tierra de polo a polo, que era de 52 horas, 31 minutos y 48 segundos, establecido en 2008. Para ello, Harding seleccionó a un equipo de ocho tripulantes (incluyendo a dos mujeres) y acondicionó un Gulfstream G650ER, un avión ejecutivo de largo alcance dotado de una autonomía superior a los 13 mil kilómetros. El intento por batir la marca requería una minuciosa planificación, pues las escalas debían ser las mínimas y en los lugares más apropiados para aprovechar al máximo la performance de la aeronave. 

Su avión despegó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, Estados Unidos, a las 9,32 horas del 9 de julio de 2019, el mismo lugar, a la misma hora y el mismo día en que 50 años antes se habían encendido los motores del Apolo 11.

La ruta seguiría con un sobrevuelo por el Polo Norte, una escala en Kazajistán, otra en islas Mauricio y un sobrevuelo por el Polo Sur. 

Luego, se planificó una tercera y última escala en el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo, de Punta Arenas, desde el cual vendría la arremetida final para regresar al Centro Espacial Kennedy con el nuevo récord mundial como parte del equipaje.

Su última escala fue registrada por La Prensa Austral en la edición del 12 de julio de 2019 

El avión de Harding aterrizó de noche en el Aeropuerto Presidente Ibáñez y, según los registros de los organizadores, la escala duró 46 minutos, tiempo durante el cual algunos integrantes de la tripulación bajaron a la losa para estirar las piernas. 

La maniobra sufrió un leve contratiempo, que explica la brecha entre el tiempo esperado de permanencia en Punta Arenas y el que efectivamente estuvieron allí: “Tuvimos una demora inesperada porque después de un viaje tan largo tuvimos que poner aceite en los motores”, relata el propio Harding en un video de “One More Orbit” en el que se le aprecia vestido sólo con su camisa y vestón de piloto, pese al frío invernal reinante. “El equipo chileno de tierra demostró un trabajo muy eficiente para proveer reabastecimiento en corto tiempo, a pesar de las malas condiciones climáticas”, precisó la organización. Sin nuevos contratiempos, el Gulfstream despegó desde Punta Arenas en un vuelo directo hacia su destino final, al que arribó el 11 de julio. Habían dado la vuelta al mundo, pasando por los polos, en 46 horas, 40 minutos y 22 segundos. 

El registro fue incorporado al Libro Guinness y ratificado por la Federación Aeronáutica Internacional. “La mayor aventura que puedes emprender es vivir la vida de tus sueños”, diría después el piloto británico, citando a la popular presentadora de TV Oprah Winfrey. La hazaña de Harding fue rescatada este domingo por El Mercurio.

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