Un viaje en bus al extremo sur, donde se vive con mayor crudeza el aislamiento por la nieve y el hielo
Son las 7,35 horas del sábado 29 de julio cuando nos presentamos en el terminal de buses rurales de Chiloé esquina Ignacio Carrera. Los casi 5 grados de temperatura y el viento de 50 km habían hecho su trabajo durante la madrugada, borrando de un plumazo la nieve y escarcha desde las calles y veredas, al menos del área céntrica.
Nuestro objetivo fue comprobar in situ la condición de la ruta hacia San Juan, pues hasta el viernes, lugareños que habitan en el km 61, llevaban una semana aislados, abogando por la presencia de una máquina motoniveladora y el camión salero, pues sólo así podrían contar con el necesario servicio de locomoción que cumple el bus licitado por el Ministerio de Transportes, el que por razones de seguridad, no accedía más allá de la “Virgen”, que corresponde al Km 52, donde se ubica el Centro Geográfico de Chile, en la trifurcación a Fuerte Bulnes-Puerto del Hambre-San Juan.
A las 7,48 horas del sábado, el bus de la empresa Paine Mágico sale de su paradero, en Punta Arenas, transportando un solo pasajero (el autor de esta crónica), subiéndose cuadras más adelante un segundo pasajero, un jubilado que suele viajar a alimentar a sus perros en su segunda propiedad emplazada en la zona de Punta Carrera (km 51).
La Ruta 9 Sur se encontraba mojada, sin presencia de escarcha y nieve, debido al trabajo que despliega durante las mañanas maquinaria y el camión salero de la empresa Flesan (contratista de Vialidad), al menos hasta el km 52, donde termina el pavimento, tras lo cual, a partir de allí, hacia el sur, con los primeros rayos del sol, aflora el hielo lavado sobre el camino de ripio.
Un viaje fascinante
El viaje se hizo corto. Su chofer Emilio Barreiro Villegas (58) nos brindó una conversación amena y variada. Nos cuenta que lleva tres meses en el servicio de transporte rural y que en época estival trabaja en turismo en el Paine. Fue operador de camión aljibe en la Mina Invierno y era supervisor cuando se produjo el cierre del yacimiento en isla Riesgo. Se siente tremendamente orgulloso de la consagración que ha tenido la carrera musical de su hermano Oscar, la voz de Los Angeles Clásicos (ex Angeles Negros).
Emilio es un soñador. Se declara un amante de la lectura y profundamente enamorado del estrecho de Magallanes. Fue el imán que lo llevó a mudarse hasta la caleta Los Lobos, en el km 22 sur, donde vive desde 2018. Tiene una biblioteca de más de 3 mil títulos y apuesta en convertir su espacio en una Casa de la Lectura, un entorno que considera mágico.
Rinconada Bulnes
Retomando nuestro viaje al sur del sur, el bus se interna hacia la bajada de Rinconada Bulnes, en el km 53, donde el chofer reduce la velocidad al mínimo al momento de enfrentar una congelada pendiente. Hacia el costado derecho, en una quebrada, el chofer nos advierte sobre la presencia de un vergonzoso basural, donde han arrojado hasta refrigeradores en mal estado.
En nuestro trayecto a San Juan, nos acompañan la nieve y el hielo, y también vacunos a lo largo de la ruta, que buscan alimentarse.
A las 9,20 horas llegamos al término del recorrido, pasando el puente Santa María, en el km 62,400, donde el bus procede a girar para retornar a Punta Arenas. Ya en ese punto el chofer recibe algunos whatsapp de pasajeros, preguntando por la hora de su regreso a la ciudad, para poder abordarlos más adelante.
Emilio Barreiro confiesa que su labor de chofer se transforma a la larga en un trabajo social, porque los lugareños le hacen los más increíbles encargos, los que siempre está dispuesto a cumplir. La compra de cilindros de gas, un remedio, pan y alimento para mascotas son algunas de las tantas cosas que le ha encomendado la gente que muchas veces por distintas razones no puede desplazarse hasta la ciudad. “Es que el bus de recorrido es el único nexo que tienen con la ciudad, en una zona donde todavía prima el trueque, el intercambio de objetos y servicios”. Y, para cumplir con los mandados, deja estacionado el bus en el paradero de calle Ignacio Carrera Pinto y sale a comprar los encargos. Hay quienes lo echarán de menos, porque en septiembre debiera retomar su trabajo en el Paine.
Hasta hace algún tiempo operaban dos líneas hacia el sur, una hacia el Fundo San Fernando (km 42) y otra a San Juan (km 62), cuyos servicios fueron fusionados en uno en la última licitación pública.
A las 9,30 horas, el bus inicia su retorno a la ciudad. A escasos metros de allí, en una cerrada curva, es posible apreciar en una zona boscosa los vestigios de basura esparcida por animales, que generó el volcamiento, hace algunas semanas, a causa de la nieve, de un camión recolector de la empresa Areas Verdes.
A la altura del km 60 nos llama la atención la presencia de una oveja y un perro, afuera de una vivienda. El chofer nos dice que son mascotas muy amigables y que se acercan cada vez que pasa el bus.
Un poco más allá dos bateas lucen colapsadas de basura, las que no han sido retiradas desde que se volcó camión recolector.
Vehículo atascado
Metros más adelante, el chofer recoge un pasajero, quien relata que la noche anterior su vehículo quedó atascado a la altura del km 52,5, el que dejó abandonado luego de que el hielo lo sacara de la ruta, debiendo caminar unos 8 km para llegar a su vivienda.
Esa mañana de sábado el bus trató de tirar el vehículo Mazda Premacy, sin conseguirlo debido a lo resbaladiza de la calzada, obligando a entrar en escena a la camioneta del Retén de Carabineros Agua Fresca, que viajaba a realizar patrullajes a San Juan. Los suboficiales Tapia y Flores instalaron sus cadenas en las ruedas delanteras, para colaborar con la maniobra, la que no resultó fácil.
El bus prosiguió su trayecto, levantando en Punta Carrera al pasajero que trajo de ida. Era Héctor Palma, un ex trabajador de Enap, que por espacio de 24 años cumplió servicios en las torres de perforación y terminó su carrera como vigilante. Hacía 3 días que no concurría a alimentar a sus dos perros.
A la altura del km 43, una joven periodista, residente en el sector, aborda el transporte de pasajeros. Temía no poder llegar a la hora a un terminal de buses interprovinciales, donde a las 11 horas debía embarcarse con destino a Puerto Natales. Otros tres pasajeros fueron levantados en el camino (uno frente al Retén Agua Fresca (km 29) y dos a la entrada de villa Split (km 26).
Así, a las 11,07 horas, llegamos al término de nuestro viaje, con la certeza que la ruta a San Juan había sido reabierta para la circulación del bus, aunque todo indica que será por pocos días, porque de nuevo la condición climática anuncia para esta semana chubascos de nieve y agua nieve, por lo que la empresa a cargo deberá redoblar sus esfuerzos para mantener expedita la vía.
El chofer nos hace la observación que este servicio tiene una mayor demanda de pasajeros en época estival, sobre todo debido a la presencia de turistas interesados en conocer el faro San Isidro y caminar hacia el cabo Froward. En todo caso, advierte, “es bueno regularizar los viajes y horarios, no tanta continuidad, pero sí tener la seguridad de que la gente que vaya a San Juan o a Agua Fresca en las mañanas, pueda volver en un mejor horario”.
Por lo mismo, remata, las autoridades deben poner el máximo de atención en desarrollar el extremo sur del mundo. “Estamos a 70 km del fin del continente americano y esto hay que fomentarlo. Lo veo como una potencia turística cultural, con una riqueza que pocos la perciben y aprecian, por lo inhóspito y su rica y variada naturaleza”.
Dos apuntes al cierre: lo malo, en el km 47 las marejadas procedían a cubrir un station wagon volcado hace algunas semanas en la playa, abandonado en el lugar por su propietario. Y lo bueno, el atractivo que ofrece la presencia de un lobo marino que acostumbra instalarse sobre una roca a orillas del sector costero, en el km 38.
Como información general para los posibles usuarios del servicio de locomoción, la tarifa fluctúa entre los 600 y 1.100 pesos para los adultos, rebajándose a la mitad el pasaje para los adultos mayores.




