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Luego de nueve noches de rezo

El fervor por el Nazareno se tomó las calles del barrio 18

Lunes 28 de Agosto del 2023

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Puntualmente a las 14,30 horas de este domingo, como dicta la tradición, se dio la partida a  la multitudinaria procesión a Jesús Nazareno, festividad religiosa venida desde Chiloé y reúne a fines de agosto a miles de católicos año tras año en torno a esta figura.

La historia se remonta al año 1778, cuando llegó la imagen de Jesús Nazareno a la isla de Caguach, Chiloé, por el misionero fray Hilario Martínez, en una época en que cinco pueblos del sector estaban enemistados. En la iglesia de Caguach se encuentra el acta firmada en mayo de 1778 por fray Hilario y representantes caciques de los pueblos de las cinco islas, Caguach, Alao, Apiao, Tac y Chaulinec, comprometiéndose a convivir en paz y celebrar a fines de agosto la fiesta de Jesús Nazareno “hasta el fin de los siglos”, señala dicha acta.

A Punta Arenas llegó por descendientes chilotes, celebrándose en los hogares de manera discreta. No fue hasta la década de los ochenta, cuando el Obispado de Punta Arenas decidió apoyar la veneración de las familias chilotas, para desde 1981 realizar la procesión en devoción a Jesús Nazareno.

Oscar Blanco Martínez, obispo de Punta Arenas, recorrió este domingo las calles del barrio 18 de Septiembre y señaló que esta fiesta representa “una gratitud por este tesoro de la religiosidad popular que ha llegado desde Chiloé, las personas que han venido de la isla grande de Chiloé han traído esta devoción a la Patagonia y que lleva mucho tiempo celebrándose. Hoy, una vez más, queremos manifestar esa fe que se canta, que se reza, que se peregrina al ritmo del acordeón y el bombo. Es una manifestación hermosa que creo es digna de cuidar y promoverla, porque es la fe del pueblo sencillo”.

Jorge Millán Millán, diácono del Santuario de Jesús Nazareno en Punta Arenas, sostuvo que “para los cristianos, católicos y especialmente los que llevamos la sangre chilota, es una gran fiesta que de cierta manera finaliza hoy día (ayer). Tuvimos 9 noches de rezo, de oración, con una congregación de gran cantidad de hermanas y hermanos que son devotos de Jesús Nazareno”.

Miguel Molina, sacerdote párroco de Nuestra Señora de Fátima, destacó que “como comunidad parroquial nos unimos a esta actividad que está en el corazón de la gente, por su fe, por la tradición de Chiloé y nos unimos para expresar nuestra fe, sobre todo este año que estamos cumpliendo 60 años de vida como comunidad parroquial. Tratamos de que la representación de hoy día sean por lo menos 60 personas, para representar los años de vida de nuestra parroquia”.

En la primera línea avanzaba la Agrupación San Pedro Pescadores. Su presidente, José González, indicó que “todos los años participamos, porque Pedro es asesor de Jesús, nosotros tenemos que estar presentes. San Pedro va adelante y Nazareno al último”. Llevan las decoraciones de la última celebración de San Pedro, que llevaron igualmente hasta Barranco Amarillo.

Por tanto, una vez finalizada la procesión, los fieles se reunieron en el Santuario de Jesús Nazareno, en Avenida Circunvalación, donde el obispo Oscar Blanco dirigió un mensaje a los presentes y posteriormente celebró la eucaristía de la fiesta en el altar.

 

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