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– María Audilia Vargas Segovia

Para establecer eventuales responsabilidades

A 90 días de explosión en departamento Bulnes, Fiscalía aguarda informe de Bomberos

Martes 12 de Septiembre del 2023

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Para los propietarios afectados no ha sido fácil la reconstrucción. Porque de los 16 departamentos, cinco son fiscales. Cuatro del Serviu y estaban entregados en comodato a la Policía de Investigaciones, entidad que los devolvió días después del incendio. Y el quinto sería de la ex intendencia (hoy delegación presidencial) que lo tenía en comodato el Instituto Antártico Chileno.

Mañana se cumplen tres meses de la explosión de gas ocurrida en el departamento 34 del edificio Bulnes, emergencia que derivó en un incendio de proporciones que afectó otros inmuebles.

Afortunadamente nadie resultó fallecido ni lesionado de gravedad. Un hecho inexplicable para muchos, porque el siniestro pudo terminar en una desgracia de proporciones.

Poco antes de las 8 de la mañana de ese martes 13 de junio la onda expansiva generó un ruido ensordecedor. Cristales destruidos. Ventanas y marcos de puertas de algunos de los 16 departamento quedaron esparcidos en un amplio radio en el exterior del edificio, ubicado en Bulnes esquina Manantiales.

La explosión, que fue escuchada a varias cuadras a la redonda, es atribuible a una supuesta fuga de gas. Los relojes marcaban las 7,55 horas. Ello explicaría que por milagro nadie falleciera, dado que la casi totalidad de los inquilinos había salido a trabajar o a dejar a los hijos al colegio.

La puerta metálica del primer piso, para acceder  al edificio, terminó destruida luego de volar a metros del lugar. Al igual que algunas ventanas que fueron a parar al bandejón central de Avenida Bulnes.

“Una de las ventanas pasó por encima de mi cabeza. Fue realmente impresionante. Y después, cuando vi la magnitud de lo sucedido, no me quedó más que pensar que lo ocurrido fue un milagro ya que de otra manera no se entiende que nadie resultara lesionado”, declaró ese día a La Prensa Austral, José Contreras González, que vivía hace 8 años en uno de los departamentos.

Fiscal jefe

El fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, recordó que fueron informados de esto apenas ocurrido el siniestro. Esto permitió disponer de inmediato de las primeras diligencias, como la concurrencia de Labocar y, además, le pidieron a Bomberos, a través de los peritos de su Departamento de Investigación de Incendios, “efectuar un análisis del inmueble para efectos de pronunciarse de las causas del incendio”.

Consultado Soto por este informe, respondió que aún se encuentra pendiente. “Es probable que en las próximas semanas podamos contar con este antecedente de carácter técnico para ilustrarnos más acerca de las causas del siniestro”.

Reconstrucción

Lo anterior no impide que los propietarios puedan comenzar la reconstrucción.

“Se pueden realizar trabajos, porque ello no se contrapone con el desarrollo de la investigación, ya que el trabajo de Labocar y Bomberos, como fue tomar muestras, se hizo en las primas horas de ocurrido el incendio”

“Solo reportamos un lesionado de mediana gravedad, dos de carácter leve, y una menos grave. Y estamos a la espera del informe del Servicio Médico Legal para indagar el resultado de esas lesiones a consecuencia del siniestro”.

Lo que indaga la Fiscalía tiene que ver con un eventual grado de responsabilidad hacia personas vinculadas a la mantención del edifico, “pero en esta etapa es prematuro sin contar con los informes técnicos hablar de una responsabilidad penal en particular”, indicó Soto.

Departamentos

Para los propietarios afectados no ha sido fácil la reconstrucción. Porque de los 16 departamentos, cinco son fiscales. Cuatro del Serviu y estaban entregados en comodato a la Policía de Investigaciones, entidad que los devolvió días después del incendio. Y el quinto sería de la ex intendencia (hoy delegación presidencial) que lo tenía en comodato el Instituto Antártico Chileno.

Sin contar los inmuebles fiscales, los restantes propietarios repusieron las instalaciones eléctricas de las llamadas “áreas comunes”. Y están por presentar el proyecto T-1 para que puedan tener energía eléctrica en estos puntos.

Lo mismo ocurre con cada uno de los propietarios que están trabajando para obtener el mismo certificado y así reponer la luz en los departamentos. Igual camino seguirán con el gas.

Apoyo económico no han recibido. Muchos adultos mayores que vivían en este lugar siguen complicados con temas de arriendo.

Esto los llevó a tener que organizar beneficios y rifas para reunir recursos. Algunas empresas les donaron pintura, como Crosur.

La misma antigüedad de los edificios de Bulnes, que datan del año 1972, la tienen otros edificios construidos en Punta Arenas por la ex Corvi.